Jueves 11 de Julio de 2019

Consultora inglesa lo calcula en US$1,87, pero falta para ser el más barato

El precio de un gigabyte en Chile cuesta casi siete veces menos que en EE.UU.

La mezcla entre políticas públicas y mayor competencia ha favorecido los precios. Ahora la autoridad prefiere que las empresas se enfoquen en mejorar la cobertura.

Por Camilo Castellanos

Un cliente de Entel que hace tres años pagaba $14.990 por un plan de internet móvil de 1 gigabyte (GB) de navegación, hoy puede acceder a 30 GB por el mismo valor. Es un ejemplo de la rápida caída de los precios de internet móvil en Chile, y que tienen al país ubicado entre los más baratos en este servicio.

Según la consultora inglesa Cable, Chile ocupa el puesto 34 entre los países con menor precio por gigabyte en el mundo, con un valor promedio de US$1,87 (unos $1.290). Mucho más bajo que Australia (en el lugar 50, con US$2,47) o Estados Unidos (puesto 182, con US$12,37).

Para aterrizarlo, un GB equivale a ver 3 horas continuas de video online.

Una mezcla entre políticas públicas y la “mano invisible” del mercado ha permitido esta caída en precios que, según expertos, ha ayudado de paso al crecimiento del país. Sin embargo, creen que se puede hacer más.

Entre las políticas públicas que más habrían influido están la portabilidad y los menores cargos de acceso (cobros de una compañía a otra por las llamadas), explica Pamela Gidi, subsecretaria de Telecomunicaciones. “Han ayudado a promover la competencia”, añade.

En el caso de la portabilidad, explica, entregó más facilidades a las personas para cambiarse de compañía. “Hace que las empresas se esfuercen más por ofrecer mejores paquetes para atraerlos”.

Los cargos de acceso, por otra parte, se redujeron en 70% en el primer gobierno de Piñera y nuevamente en 80% este año. Con esto, Chile pasó de ser uno de los 10 países con tarifa más alta de la OCDE, a estar entre las más bajas. Esta rebaja, que influye solo en las llamadas de voz, tuvo un efecto indirecto: permitió que las empresas ofrecieran paquetes de productos (llamadas, más internet y SMS) más baratos.

A ello se suma una mayor infraestructura, agrega Rodrigo Ramírez, ex subsecretario de Telecomunicaciones y académico de la Usach. Destaca que hay más fibra óptica, más torres, antenas y celdas de 4G.

“Las políticas públicas bajaron los costos de entrada y permitieron el ingreso de nuevas compañías como WOM”, explica Iván Valdés, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Unab. Esto llevó a un “ambiente de competencia poco común”, recuerda Ramírez, desatando una agresiva política de precios.

Aporte al PIB

De acuerdo a información de la Subtel, el valor promedio del gigabyte en internet móvil en enero de 2015 era de alrededor de $6.400. Cuatro años después, en enero de este año, se ubica un 70% más abajo, en $1.730. Este valor es un poco más alto que el que calcula la consultora inglesa en su estudio.

“Bajó el porcentaje de ingresos que una familia requiere para acceder”, agrega Ramírez. Describe que los efectos de un mayor acceso se esparcen por la economía: las personas obtienen ventajas que van desde más facilidad para trabajar hasta acceso a información del mercado. “Un aumento del 1% en el índice de digitalización genera un incremento en la productividad que se traduce en un incremento de 0,3% del PIB”, explica Ramírez.

Un aporte que significa mayores ingresos para el Fisco. En Latinoamérica, US$4 de cada US$10 generados por la economía digital corresponden a impuestos o pagos por espectro, entre otros.

“Tenemos un monstruo”

A pesar de los avances, el costo promedio de un gigabyte en Chile está lejos de los US$0,26 que cuesta en India, el país con menor precio. La autoridad cree que ahora se debe avanzar en otros aspectos más que en costos.

“Tenemos precios bastante convenientes”, dice Gidi, pero advierte que se debe buscar mayor cobertura. “Actualmente tenemos 18 millones de servicios, prácticamente uno por cada chileno. Sin embargo, si se tiene un plan 4G y se sale a 20 kilómetros de Santiago, ya no hay cobertura”, advierte.

Para esto, el Gobierno está buscando incentivar y “no obligar” a las empresas. “Estamos haciendo un llamado a la industria, monitoreamos la inversión que hacen en cobertura y les mostramos las ‘zonas de silencio'”, agrega Gidi.

Además, exhibirán un comparador de precios que incluya las zonas de disponibilidad por compañía y estudios de satisfacción de los clientes. “Estamos llamando a las personas a que al momento de contratar no se fijen solo en el precio, a que haya consumidores más empoderados y de esa manera incentivar a que las empresas se esfuercen por llegar a los lugares donde no están”, agrega.

A la falta de cobertura, se suma que se necesita una legislación “más ágil”, dice Ramírez. “Tenemos una ley de telecomunicaciones muy antigua, cada vez que sale alguna innovación, se le va agregando un brazo, entonces tenemos un monstruo. Deberíamos hacer algo más ágil, que anticipe escenarios”, explica.

70%

cayó el precio por gigabyte móvil en los últimos cuatro años.

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