Miércoles 12 de Junio de 2019

Sus estimaciones varían entre 2,5% y 3,2% para este año

Los cuatro economistas con mejor ojo hacen sus apuestas para el 2019 y 2020

Los últimos ganadores del Consensus Forecast Accuracy Award, Leonardo Suárez de LarraínVial, Jorge Selaive de Scotiabank, Cesar Guzmán de Security y Alejandro Fernández de Gemines, creen que el escenario externo marcará la pauta.

Por Camilo Castellanos

2,5%

en 2019

3,0%

en 2020

2,8%

en 2019

3,5%

en 2020

3%

en 2019

3,5%

en 2020

El cálculo del crecimiento económico del 2019 ha sido una danza de cifras. Pese a que todas las predicciones han ido a la baja, aún hay diferencias marcadas: mientras el Banco Mundial es de los pocos que espera que crezcamo 3,5% este año, el mercado se inclina por un 2,9%, según la última encuesta de Expectativas del Banco Central. Y hay analistas que no ven por encima del 2,5%.

El gobierno también reduce expectativas. Aunque Hacienda mantiene como cifra oficial un 3,5%, el Presidente Piñera la bajó a un rango de entre 3% y 3,5%.

Sabiendo que sus proyecciones pasadas no aseguran aciertos a futuro, La Segunda consultó a los cuatro últimos ganadores del Forecast Accuracy Award, premio que entrega Consensus Economics al que considera el analista con mejor prónostico de crecimiento. Este galardón compara durante 24 meses quién tiene las menores brechas mensuales entre el crecimiento efectivo y el proyectado.

Pero entre los chilenos premiados las proyecciones para este año son variadas: van desde 2,5% hasta un 3,2%. Y, a pesar de que el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, insiste en que “el grueso del partido se juega en casa”, todos concuerdan en que el escenario externo, que se ve cada vez más desafiante, marcará el ritmo de la economía local.

“La situación del 2019 y 2020 se debe casi en un 90% al shock externo asociado a la guerra comercial”, dice el director de Estudios y socio de LarrainVial, Leonardo Suárez, quien recibió el premio de Consensus en abril, por sus proyecciones de crecimiento para 2018.

Los más pesimistas

Y es Suárez precisamente el que ve el panorama más débil, pues sólo espera que Chile crezca 2,5% en 2010 y 3% en 2020. Su pronóstico se basa en el deterioro de las expectativas causado por la guerra comercial y la inestabilidad de la economía china, que se reflejaría en indicadores como la baja de la bolsa y el alza del precio del dólar. Desde su peak anual, conseguido el 22 de febrero, el IPSA ha caído 8,18%, mientras que el peso, desde su punto más alto alcanzado el 26 de febrero, se desplomó 7,12%

“Así como la apreciación del peso entre 2016 y 2017 anticipó la reactivación chilena del segundo semestre de 2017 y el primero de 2018, también la depreciación anticipa este ajuste a la baja”, explica Suárez.

Con una visión poco optimista concuerda Alejandro Fernández, socio de Gemines, quien recibió el premio de Consensus por su proyecciones del PIB en 2015. Para este año espera un crecimiento de 2,8%.

Realismo poco optimista

El que presenta el mejor pronóstico para este año es Jorge Selaive, economista jefe de Scotiabank, quien ganó el premio por sus predicciones del 2017. Espera un crecimiento de 3,2% para 2019 y 2020.

Selaive confía en la tan anhelada recuperación que se esperaba para el segundo semestre y que tenía a los analistas diciendo “de menos a más”. “Está dándose. El crédito crece a tasas saludables y las actividades no ligadas a recursos naturales mantienen un buen dinamismo. En mayo ya tendremos mejores cifras de crecimiento y luego creceremos algunos meses tanto como 5%”, asegura Selaive.

César Guzmán, gerente de Macroeconomía de Inversiones Security, quien recibió el premio por sus proyecciones del 2016, también tiene una proyección por sobre el promedio. Sin embargo, advierte que hay que poner paños fríos: cree que habrá un despegue en la segunda mitad del año, pero que será moderado. “Pensábamos hasta hace un mes y medio en un escenario donde el cobre podía ir a los US$ 3 la libra o más. Hoy la guerra comercial pone paños fríos, creemos que la incertidumbre se va a quedar por un tiempo más prolongado y el precio de los commodities refleja un escenario más deteriorado”, dice Guzmán.

Esto, explica, los llevó a bajar las proyecciones de crecimiento de 3,5% a 3% para este año.

Guzmán, sin embargo, cree que el cobre no se desplomará hasta US$ 2,50 la libra “como en algún momento se alcanzó a pensar”, sino que se mantendrá alrededor de US$ 2,80.

El impulso interno

“Al final, los países no crecen por buena o mala pata. La suerte ayuda, pero el grueso del partido se juega en casa. Y el partido de los últimos cuatro años ha estado lleno de autogoles. El problema, en definitiva, es la mala mano”, escribió el ministro de Hacienda Felipe Larraín, criticando al gobierno de Bachelet, en una carta a El Mercurio publicada en septiembre de 2017, antes de que volviera a la cartera.

Y ha sido consecuente con esta postura. El 6 de junio dijo: “El país no es inmune al desarrollo del escenario externo. Sin embargo, como hemos dicho siempre, el grueso del partido se juega en casa”.

Pero para varios de los economistas galardonados por Consensus, en casa no hay mucho que jugar: las reformas del gobierno no tendrían efectos significativos y la baja de tasas del Banco Central solo ayudaría a mitigar el escenario externo.

“Nuestro escenario nunca consideró grandes efectos de las reformas que está impulsando el gobierno”, dice Guzmán. Concuerda Suárez: “Era totalmente esperable que se entramparan en el Congreso. Al triunfar la administración de Piñera, lo único claro desde que se supo que iban a tener minoría en el Congreso, era que iba a tener que ceder muchas cosas”, dice. “La única reforma que encuentro que puede potenciar a largo plazo el crecimiento es la reforma tributaria, mejor dicho, la reintegración tributaria. Si le sacan la reintegración, mejor no hacerla”, advierte Suárez.

En cuanto la sorpresiva baja en la tasa de interés de política monetaria en 50 puntos base, Fernández cree que no entregará un impulso significativo a la economía. “Han sido ajustes menores y solo afectará los resultados, marginalmente, de 2020”, advierte. “Solo mitiga el ajuste que se producirá el próximo año”, agrega Suárez. Y para Guzmán, solo confirmaría la proyección de 3,5% que tiene para el próximo año.

Para Selaive, sin embargo, fue una jugada riesgosa. “Se están gastando municiones de la política monetaria cuando aún el escenario de riesgo no se concreta. Eso es complejo si finalmente la situación externa empeora de verdad”, advierte.

Proyecciones “con arte”

Las grandes diferencias en las cifras tendrían varias explicaciones. Las proyecciones de entidades gubernamentales, como Hacienda, y organismos internacionales, como el Banco Mundial, actuarían con rezago. “Las instituciones no van a estar cambiando a cada rato su proyección y en un mes puede cambiar todo”, advierte Guzmán.

Y la volatilidad internacional, en gran parte causada por la administración de Trump, hace más difícil mantener los pronósticos.

“Es difícil proyectar y acertarle”, advierte Suárez. “Se necesita arte, además de fundamentos”.

3,2%

en 2019

3,2%

en 2020

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