Miércoles 12 de Junio de 2019

Elecciones presidenciales argentinas 2019

Miguel Ángel Pichetto, el camaleón que Macri buscó para abrochar su reelección

La historia del candidato a vicepresidente. Fue menemista, duhaldista, kirchnerista... y ahora macrista.

Pablo Rodillo M.

Cristina había golpeado hace un mes el tablero político argentino anunciando que sería candidata a vicepresidenta para las elecciones de octubre próximo cuando todos apostaban que se la jugaría por la Casa Rosada. Ayer en la tarde el Presidente Mauricio Macri, pegó de vuelta. El anuncio de un peronista, tal como la exmandataria, como compañero de fórmula, sorprendió —y no deja de sorprender— a todos los argentinos.

Así, el senador Miguel Ángel Pichetto será el hombre que acompañará al Mandatario argentino en una coalición rebautizada esta mañana como “Juntos por el Cambio” y que incluía hasta ayer a centroderechistas (PRO), socialdemócratas (Coalición Cívica), radicales (UCR)... y ahora también, una facción de peronistas.

Así, el nombramiento de Pichetto representa un cambio de paradigma para el macrismo. Habla de una apertura con sectores del peronismo que no estaban en los planes de la Casa Rosada hasta hace poco tiempo.

Pichetto es un peronista que acompañó todos los zigzagueos del Partido Justicialista durante las últimas tres décadas. “Yo empecé muy de abajo, siendo concejal en un pueblo perdido de la Patagonia”, se define.

No es la primera vez que Pichetto da un giro político. Con una vida en el Congreso, supo ser fiel al expresidente Carlos Menem, luego apoyó al rival del riojano Carlos Ruckauf. A pesar de ser leal con el exmandatario Eduardo Duhalde y posteriormente con Néstor Kirchner, no mantuvo esa línea con Cristina Fernández, con quien se distanció tras perder una elección a gobernador (donde los K apoyaron a otro candidato). La relación finalmente se rompió tras el fin del gobierno kirchnerista. Ahora, a sus 68 años, aceptó ser el vicepresidente de Macri.

Y con el macrismo venía haciendo méritos desde hace tiempo. Desde 2017, Pichetto adoptó en el Congreso una postura más dialogante que el kirchnerismo. Así trabajó con el gobierno de Macri y sus proyectos. Por ejemplo apoyó el pago a los fondos buitre y la reforma previsional, las medidas más resistidas por otros sectores de la oposición.

Metidas de pata

Pichetto, como cualquier político que se aprecie de tal, también ha cometido errores. Fue en 2017, cuando se debatía la reforma previsional, que se mandó una frase para el bronce. “Hay mucha gente que no quiere jubilarse a los 65. Por ahí en la casa está la mujer, es mejor quedarse afuera”. Lo acusaron de misógino de inmediato.

Pero no fue la única. Sobre los inmigrantes dijo que “funcionamos como ajuste social de Bolivia, es muy interesante, y ajuste delictivo de Perú... ellos resuelven el problema desde el punto de vista de su realidad y mejoran, incluso, el funcionamiento de sus países, y la Argentina incorpora toda esta resaca donde no tenemos control migratorio, donde no hemos tenido... esto es una situación que estamos arrastrando desde la década de los noventa”.

Otra más, en 2013 dijo que “el atentado a la AMIA (en 1994 donde murieron 85 personas) le costó la vida a argentinos de religión judía y a ‘argentinos argentinos' que estaban en ese lugar”.

Sus definiciones

Pichetto, durante sus primeras horas como candidato a vicepresidente, se ha dedicado a explicar a los medios argentinos cuáles son sus posiciones. En el plano político remarcó que intentarán dialogar con los “compañeros y compañeras” del peronismo que no se sienten atraídos por la dupla Alberto Fernández-Cristina Fernández.

Mientras en política internacional aseguró que coincide “en lo que hizo Macri que permitió reconstruir las relaciones con el mundo”, aseguró y reivindicó el realineamiento con el gobierno de Donald Trump. “Nuestras vinculaciones ya no son con países complejos de Medio Oriente, Rusia, China, con quienes hay que tener relación por supuesto, pero hay que ubicarse definitivamente en un perfil occidental y volver a la relación histórica con los Estados Unidos”.

Mientras en el económico, aseguró que Argentina tiene que cumplir los acuerdos contraídos con el FMI, como bajar el déficit fiscal. “Tiene que afrontar esos compromisos, tiene que tratar de ver cómo los reformula si no puede, pero todo lo tiene que hacer en el marco acuerdos (...) Si Argentina vuelve a incumplir, va a pasar a ser un país sumergido, aislado, despreciado por incumplidor serial”, afirmó. Ayer el anuncio de la fórmula presidencial Macri-Pichetto tranquilizó a los mercados. Los principales bonos de la deuda argentina pegaron un salto del 3%, lo que hizo que el riesgo país bajara del piso de los 900 puntos y quedara en 849. Y la bolsa de Buenos Aires subió un 5%. Y al cierre de esta edición subía casi un 6%.

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