Viernes 3 de Mayo de 2019

Qué ha fallado en Argentina

“La actual crisis en ningún caso supone una derrota de la economía de mercado, pero sí da cuenta de que implementarla tiene complejidades”.

A fines de 2017, tras casi dos años de gobierno del Presidente Macri, el panorama económico en Argentina parecía alentador. Las proyecciones para 2018, tanto oficiales como de organismos multilaterales, auguraban un crecimiento del producto de un 2%, inflación del 15% y un tipo de cambio cercano a $20 pesos por dólar. Sin embargo, 2018 echó por tierra todos los pronósticos: El PIB se redujo 2,5%, la inflación llegó al 47% y el tipo de cambio se ubicó en torno a los $40 por dólar. En lo que va de 2019, la situación no ha hecho más que empeorar.

La llegada de Macri al poder había generado expectativas no sólo en la población local, sino también en el mundo de las ideas. Argentina, que por tanto tiempo había sido caso de estudio de cómo no había que conducir económicamente a un país, elegía a un presidente de marcado corte liberal y con ello daba pie a las reformas que tanto necesitaba.

¿Significa entonces el presente argentino una derrota de la “receta liberal”? Quienes argumentan que no, responsabilizan a la gradualidad de las reformas de Macri, las que no habrían logrado despercudir al país de las nefastas consecuencias de la gestión de Cristina Fernández. Corregir la elevada carga fiscal, así como los controles de precios, los controles arancelarios y otras medidas presenta complejos desafíos políticos, especialmente en un país de movimientos sociales activos. Pero todas esas condiciones eran conocidas a finales de 2017. A ello se sumaba, además, un aumento de los escaños del oficialismo en el Congreso. También era un hecho conocido que el alivio fiscal sería gradual, por lo que mal podría ser la única explicación de la crisis actual.

Así como se le critica cierta tibieza en materia fiscal, hay quienes argumentan que en otros ámbitos la liberalización de los mercados fue demasiado abrupta. En materia cambiaria, por ejemplo, se liberaron los controles y se permitió que el tipo de cambio flotara en una banda. Sin embargo, por motivos históricos los argentinos desconfían del peso, lo que llevó a sucesivas corridas y fuertes devaluaciones. Ello aumentó las presiones inflacionarias, a lo que se sumó la reducción en los subsidios de bienes de primera necesidad y servicios como el gas y la electricidad, en un duro golpe a las clases medias y bajas.

La actual crisis en ningún caso supone desechar las reformas que ha impulsado Macri, ni menos una derrota de la economía de mercado, que ha probado históricamente ser la más exitosa. Pero sí da cuenta de que implementarla tiene más complejidades de las que se asumen desde la teoría, especialmente en la transición desde una economía tan regulada como la argentina. Reconocer y estudiar estas complejidades llevaría a un mejor manejo de las expectativas, pero obliga a desechar las explicaciones simplistas.

La caja chica

Por M. Cruzat

Mes a mes llevo en mi auto una bolsita. Ahí acumulo cada boleta de bencina que debo rendir de mi caja chica. Sudo, confieso, cuando alguna se extravía. No es mucho lo que me reembolsan, pero créame, señor lector, que ayuda, más ahora que pienso arreglar el piso flotante de mi departamento.

Precisamente en este ritual financiero, me distraje unos segundos para ver la prensa. Y después de leer un titular, sólo respiré profundo: “Soto dice que Villalobos mintió y dejó $44 millones menos en gastos reservados” (La Tercera). En concreto, el ex general director de Carabineros acusaba a su antecesor de haber expresado una mentira: decir que dejó más dinero de gastos reservados de lo que realmente entregó. Y relataba que el dinero estaba en una caja fuerte, donde Villalobos sólo le habría mostrado que adentro había $18 millones y US$ 60 mil.

Sinceramente, en el caso Carabineros ya no sé ni qué creer. ¿La sorpresa? Ésa la perdí la semana pasada, cuando leí de las celdas con piso flotante y pantallas LED en Colina 2.

Vicepresidente ejecutivo: Felipe Edwards del Río

Director: Mauricio Gallardo Mendoza

Representante legal: Alejandro Arancibia Bulboa

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Compadre Moncho


Señor Director:

En relación con la nota “‘Compadre Moncho' indignado con Junaeb por uso de su imagen”, desde Sodexo Beneficios e Incentivos quisiéramos aclarar lo siguiente: para el Día del Trabajo, publicamos un post en nuestras redes sociales para entregar un amistoso saludo a todos los trabajadores. En él, además, quisimos homenajear al Compadre Moncho, reconocido personaje del señor Adriano Castillo. Apenas supimos de su molestia, nos pusimos en contacto con él para ofrecerle personalmente nuestras disculpas, las que fueron aceptadas, dando así por cerrado el malentendido. Posterior a esto, elaboramos una declaración que enviamos a los medios, con el objetivo de reiterar las disculpas al señor Castillo y de eximir de toda responsabilidad a Junaeb.

El post es de exclusiva responsabilidad de Sodexo Beneficios e Incentivos y lamentamos los inconvenientes que esto ocasionó a los involucrados.

Sergio Godoy

Gerente de Beneficios Sociales de Sodexo Beneficios e Incentivos


Contribuciones


Señor Director:

Cada cierto tiempo, el pago de las contribuciones de bienes raíces genera polémica: nos enteramos de construcciones que no han sido regularizadas por años, por lo que no son debidamente consideradas en los avalúos de bienes raíces.

Para poder determinarlo, la autoridad tributaria considera la información proporcionada por los notarios, los conservadores de Bienes Raíces y las municipalidades. Estas últimas entregan los permisos de edificación y los certificados de recepción de obras, trámites que “alimentan” la base de datos del SII con información fiable.

La Ley de Impuesto Territorial introduce causales de modificación del avalúo de los bienes raíces, relacionadas con ampliaciones, rehabilitaciones, reparaciones o transformaciones, que son consideradas desde que “están terminadas”. Si no cuentan con la recepción municipal, no se modifica el avalúo aunque el bien se utilice durante años.

Hoy, la ley no establece un plazo para que el propietario complete el trámite de recepción de obras. Por ello, existen construcciones sin regularizar por muchos años. El SII tiene la facultad para visitar y mensurar los inmuebles, pero no es posible una visita presencial a todos los bienes raíces del país. La actualización del catastro se basa en la confianza de que los contribuyentes cumplirán con la normativa. No destruyamos los cimientos de nuestro sistema.

Gonzalo Polanco Z.

Director Centro de Estudios Tributarios, U. de Chile


Sinceramente


Señor Director:

La publicación del libro de Cristina Fernández de Kirchner, “Sinceramente”, hace propicia la ocasión para completar la información sobre la situación procesal de la exmandataria.

Ella se encuentra investigada en más de once procesos judiciales por corrupción. En siete de ellos se encuentra con procesamiento y orden de prisión preventiva, siendo el más connotado el de los “cuadernos”, donde un exchofer anotó durante una década el transporte con detalle de las “coimas” adjudicadas a las más importantes constructoras del vecino país. Los pagos derivaron en el procesamiento de la exmandataria como “jefa de una asociación ilícita para defraudar al Estado”. La orden de aprehensión en su contra no se ha podido llevar a efecto, pues la mayoría peronista del Senado se ha negado a levantar su fuero. Otra causa que le afecta es por lavado de dinero de los hoteles que posee en la provincia de Santa Cruz.

Excedería largamente la dimensión de esta misiva narrar los latrocinios ya confirmados por la segunda instancia de la justicia federal argentina. Esta, además, ha librado orden de embargo en contra de sus bienes, incluyendo una, esta semana, sobre los derechos de autor del libro. Curiosamente, la única explicación que Fernández ha entregado para justificar su inmensa fortuna es la de haber sido una “abogada exitosa”.

Gonzalo Yuseff Sotomayor


Elecciones FECh


Señor Director:

Las elecciones FECh nuevamente dieron vergüenza ajena. Aunque el mínimo de participación fijado por los estatutos es bajo para cualquier institución democrática (40%), ni siquiera estuvieron cerca de esa cifra. Sólo un 25% del estudiantado fue a sufragar.

El Frente Amplio reventó las federaciones. El asambleísmo espantó a los demócratas; las persecuciones alejaron a los opositores, y la corrección política ahuyentó a los estudiantes críticos. El progresismo millennial aburrió, incluso en su nicho originario.

Juan Pedro Lührs

Fundación para el Progreso

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