Miércoles 6 de Febrero de 2019

Felipe Braun cocina y es youtuber:

“TVN está destinada a morir”

Protagoniza “Amar a morir”, del canal público, pero mira con distancia la TV. “No quiero quedarme con los que no cambiaron nunca”.

Por Javiera Benavente

Un actor con trayectoria, adicto a todo lo que tiene que ver con “las historias”. A sus 48 años, Felipe Braun estrenará en marzo “Amar a morir”, en TVN, sobre un empresario enfrentado a un cáncer terminal. “Fue difícil, las últimas tres semanas fueron tremendas, porque yo ya estaba sin pelo, sin cejas, viviendo una etapa difícil de la enfermedad y muy cerca de los dramas más duros”, relata.

“Me gustan las teleseries. Son parte de la identidad de un país”, dice quien lleva a cuestas una veintena de producciones. En TVN, ésta fue su última teleserie. La industria cambió. “La televisión está muriendo. Ya no es lo mismo, y cambió para los actores también”.

—Se acabó tu contrato con TVN. ¿Fue el término de una etapa?

—Me ofrecieron quedarme, pero preferí irme porque mi sensación es que estamos metidos en un punto donde, si la gente que dirige la TV no cambia, vamos todos juntos hacia el final. No le veo muchas posibilidades. El canal no tiene ideas, no hay proyectos. Quedarse no tenía ningún sentido. No estoy triste, para nada. Estoy con la sensación de que esto va a cambiar, que vienen cosas mejores y quiero ser parte de ese cambio. No quiero quedarme con los que no cambiaron nunca.

—¿Hay futuro para el área dramática de TVN?

—El área dramática ya murió, nadie lo ha dicho formalmente pero está cerrada. Echaron a todo el mundo, no queda nadie. Sólo el director de la teleserie y Rodrigo Sepúlveda que está a cargo. TVN está destinada a morir, no tiene ninguna posibilidad de salir adelante y también pienso eso de los otros canales, a pesar de que hay un poco más de movimiento. La televisión mirada a la antigua, pensando que vamos a generar plata con tandas publicitarias, es estar absolutamente perdidos; para allá no va el mundo. Necesitan pensar un nuevo canal, con una visión distinta. Y ver la importancia que tiene un canal público. Preguntarse cuál es la misión.

—Carolina Arregui dijo: “Estoy ganando un sueldo que no me merezco, porque no estoy haciendo nada”. ¿Te pasó algo así?

—No, trabajé casi todo el tiempo que estuve en el canal. Yo no me sentiría culpable, Carolina Arregui le ha entregado mucho al canal, a ella se le pagó también por su imagen. Eso tiene un valor.

—¿Crees que hoy las teleseries son diferentes a las de antes?

—Entre el 90 y el 2000 había una preocupación por la calidad. Los presupuestos eran altos porque las teleseries daban mucha plata. Desde ese tiempo hasta ahora, la industria creativa de la televisión se ha convertido en lo menos creativo que hay: hemos repetido y grabado la misma teleserie durante años. Hicimos “Machos”, “Gatas y tuercas”, “Charly Tango”, “Brujas”, mira lo que estamos viendo, una industria que trató de replicar la misma historia 5 o 7 veces. Terminamos con un rating muy bajo. Las teleseries en Chile apuntan a menos presupuesto y a bajar la calidad por consecuencia. Hay excepciones, como “Pacto de sangre”.

—¿Es un problema de presupuesto o de imaginación?

—Es como se ha querido dirigir la televisión. TVN es un elefante blanco y estamos tratando de mantenerlo con un chiripazo, con pegarle a una historia de vez en cuando. El área dramática tiene que estar acompañada por una visión de empresa importante. Antes, se le sacaba leche a la vaca y se invertía en comprar más vacas, en meterles más a los guionistas, tener buenos contratos, no sólo con los actores. La mayoría de los actores estamos a un precio de mercado por debajo que muchos gerentes. Se invierte poco en la industria. Hay que pensar en el mundo que viene. Está en la calidad poder competir contra series latinoamericanas tan buenas como “Narcos”. La gente que nos veía en “Machos” hoy están viendo Netflix o Amazon Prime. Hay un público que queda, pero lo vamos a perder si no mejoramos la calidad. Hay que pensar en coproducciones internacionales.

—Francisco Reyes defendió los altos salarios de los actores.

—Entre los 90 y el 2000, ninguno ganaba mucha plata, ni los protagonistas como él. Después empezaron a competir y les pagaron a muchos el doble o el triple para llevárselos de un canal a otro. La industria se convirtió en un mercado de remate. Si hay un actor que realmente hace que vendan las teleseries, hay que pagarle.

—¿Hay actores que se quedan con la nostalgia de la antigua TV?

—Casi todos creen en el cambio y en la nueva televisión. Los que están en otro mundo son los ejecutivos. Están pensando en otro Chile. Los actores creen en las nuevas plataformas. ¿Quién ve un capítulo de 50 minutos hoy día? No existe en ningún formato excepto en la TV chilena. Es una locura, es como hacer una película y nosotros hacemos 100 de ésas. La estructura es muy fome, no da. Deberían durar 20 o 30 minutos máximo.

“Hago mi propio vino”

Felipe está dirigiendo su primera película, “Perra vida”, que termina en abril. Con Antonia Zegers, Paz Bascuñán y Marcial Tagle en el elenco. Y Miguel Asencio, ex socio de Nicolás López, a cargo con su nueva productora Tiki Pictures. “Ellos tuvieron una crisis grande con Sobras, ése es un tema personal. A pesar de que fue muy mediático todo, no tiene nada que ver con esta película”, acota Braun.

Al mismo tiempo, prepara su viaje con el programa “Cruceros”, de T13, a Myanmar, precisamente al río Irawadi, para hablar de las comidas típicas, religión y guerrillas. “Voy a hacer sólo ese capítulo por ahora, me tiene muy contento”.

Y en este afán por mirar al futuro —“quiero investigar otras plataformas y contenidos”— es que creó su canal de Youtube “Recetas del viejo Braun”, en el que ha subido 25 videos en los que cocina, actúa y enseña sobre pan, quesos y comidas caseras que prepara en el Lago Ranco. “Es la casa de mis padres. Tenemos todo allá, la cocina y la familia. Ahí aprendí a pescar, andar a caballo, es mi referente en la vida”.

Nació en México, y luego vivió en Perú, por lo que también aprendió de su gastronomía. A su padre, Juan Enrique Braun, lo vio cocinar desde que era un niño. “Mi papá hacía jamón de jabalí. En mi casa no se va a comprar, todo se hace ahí mismo. Yo hago el yogur, el queso, la cerveza, el vino, todo”. Así disfruta con su mujer y sus dos hijos. “En la cocina pasamos la mayoría del tiempo. Jugamos, cocinamos y nos reímos”.

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