Viernes 25 de Enero de 2019

Logró que Contraloría rebajara multa a empresa

Xu Bu, el poderoso e influyente embajador chino

El diplomático es reconocido por sus habilidades políticas y efectivas gestiones.

Por Nicolle Peña

Sopa de langosta con ravioles al vapor, carne de cerdo braseada en salsa de soya con verduras, carne de res, camarones, espárragos salteados y arroz chaufán, fue el menú con que el embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Popular China, Xu Bu, agasajó a tres diputados el jueves 17 de enero. Amante y conocedor del vino chileno, el anfitrión acompañó la comida con Coyam, de viña Emiliana.

La recepción fue el preámbulo de otra invitación: el viaje —cortesía de la embajada— que la presidenta de la Cámara Baja, Maya Fernández (PS), y los diputados Gabriel Silber (DC) e Issa Kort (UDI), emprendieron al gigante asiático este miércoles.

Desde que asumió Xu Bu (56, casado, una hija), en enero del año pasado, este tipo de gestos no son aislados. Pese a que el diplomático no habla español, quienes lo conocen destacan que es más activo que sus predecesores, libre para dar opiniones y, de vez en cuando, desafiante y “fuera de los moldes tradicionales”.

“Me parece una persona muy competente y activa”, comentó el excanciller Heraldo Muñoz, actual presidente del PPD.

Xu Bu también es director honorario de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo, y ha sido un activo promotor de las inversiones, en línea con el movimiento que están teniendo en nuestro país (ver recuadro) . Así, se ha involucrado directamente en negociaciones entre las empresas y el Gobierno, sin temer incluso inmiscuirse en conflictos. Por ejemplo, el 13 de noviembre de 2018 realizó gestiones ante el ministro de Salud, Emilio Santelices, a nombre de la constructora estatal china Qingjian Group, que —en unión con China Harbour Engineering Company Ltd.— quedó fuera de la licitación de las obras de construcción de los hospitales Cordillera y nuevo Sótero del Río por presentar un certificado de título falsificado de uno de sus ingenieros.

La situación ya había sido planteada el 22 de octubre por el consejero comercial de la Embajada de China, Liu Rutao, a Jaime González, asesor jurídico del gabinete del ministro. Pero no fue suficiente para la empresa que, preocupada por el daño a su imagen y las multas por incumplimiento de las bases de licitación, solicitó a la embajada una coordinación con las instituciones para defender sus derechos. En respuesta, Xu Bu se comunicó con los ministerios de Relaciones Exteriores y de Salud.

Un día antes del encuentro con Santelices, Xu Bu logró que González acudiera a la embajada para una reunión de preparación que duró más de una hora. Finalmente, consiguió que el Ministerio de Salud concurriera a Contraloría para solicitar un pronunciamiento. Y el ente fiscalizador determinó que la multa había sido “desproporcionada”, por lo que mandató corregirla y reintegrar la diferencia a la empresa. Punto para Xu Bu.

Políticamente fogueado

Uno de sus colaboradores asegura que se trata de un diplomático “políticamente fogueado” por su experiencia laboral. Porque además de haber trabajado en el Ministerio de Relaciones Exteriores chino y en las embajadas de su país en Reino Unido y Canadá, fue consejero en la misión china ante las Naciones Unidas (2001-2006) y representante para asuntos de Península de Corea (2011-2015), donde lideró “duras negociaciones”. Inmediatamente antes de llegar a Chile, fue embajador extraordinario y plenipotenciario de China ante la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. Toda esa trayectoria, dicen, lo convirtió en un embajador directo y acostumbrado a “lidiar” con el poder, más activo políticamente.

“Creo que él ha querido reforzar la relación entre China y Chile, y también hacer valer que China es el principal socio comercial de Chile. Porque pese a que históricamente las relaciones han sido buenas, China no ha tenido participación en proyectos relevantes. El embajador ha tratado de hacer que China ocupe el rol gravitante y relevante que tiene en los aspectos comerciales estratégicos y políticos, ya que además están dejando ciertos países, como Venezuela, Argentina y Ecuador, y ven a Chile como país interesante para invertir”, afirma una fuente cercana a Xu Bu.

Además, sostienen que tomó la posta en un escenario que potenció su perfil y un rol más protagónico, con una oleada de empresas asiáticas que se sintieron atraídas por Chile tras la visita del Presidente de China, Xi Jinping, en noviembre de 2016. Además, el Presidente Piñera programó para abril su primera visita oficial a China, evento en que la embajada ya está trabajando junto a Presidencia y Cancillería.

El incordio de Corfo

La estrategia de Xu Bu ha generado más de una molestia entre quienes han sido su contraparte. Eduardo Bitran, exvicepresidente ejecutivo de Corfo, considera que la intervención de un embajador en las negociaciones es “atípica”. “En Chile funciona un sistema de concesiones, que buscó reducir las instancias de renegociación, donde ojalá haya el menor espacio para interferencias. Cuando hay disputas, deben entrar los mecanismos jurídicos establecidos”, dice y agrega que tramitó esa ley en el Congreso, cuando fue ministro de Obras Públicas en el primer gobierno de Bachelet.

Bitran recuerda que la primera vez que tuvo conocimiento del representante fue en abril de 2018, cuando Xu Bu criticó —en La Tercera— a Corfo por interponer una denuncia ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) contra el “intento de Tianqi de comprar una posición dominante en SQM”.

“Se hizo la denuncia en marzo, y a los pocos días el embajador salió con una opinión destemplada, acusando manejo político y amenazando al Estado chileno de consecuencias comerciales. Es algo absolutamente inusual, porque lo que estaba haciendo el Estado chileno a través de la Corfo era usar mecanismos jurídicos para proteger valores establecidos en nuestro marco”, cuenta el actual académico de la UAI. Añade que “lo inusual de esa intervención es que se trataba de una empresa privada”, lo que a su juicio refleja una estrategia “bastante agresiva” de política industrial china, que busca tener un rol dominante en la industria de la electromovilidad, donde el litio —que explota SQM— es un recurso clave.

En abril, en pleno conflicto, se reunió con el ministro de Economía, José Ramón Valente, y con el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Ricardo Lagos Weber (PPD). Finalmente en octubre el TDLC autorizó la venta del 24% de SQM a Tianqi por US$ 4 mil millones, la mayor operación del año en Chile. Un mes después, el embajador escribió una columna en El Mostrador, titulada “El futuro de los vehículos eléctricos está en China”, mencionando que “la mayoría de los países y gobiernos del mundo” han adoptado iniciativas para promover el desarrollo de los vehículos eléctricos, por ejemplo con subsidios como el caso de EE.UU. “El año que viene (2019), Chile centrará las atenciones del mundo por ser la sede de APEC. Personalmente, espero que los vehículos eléctricos fabricados en China puedan servir a este evento y contribuir al éxito del evento”, manifestó en esa ocasión.

Estrategia a pequeña escala

“Xu Bu es un embajador muy conectado con la coyuntura política nacional y los vaivenes internacionales. Ha sido muy jugado por fortalecer los lazos no sólo comerciales, sino que también políticos, sociales y descentralizar la relación bilateral. Ha tenido contacto con los intendentes, ha tomado acuerdos regionales. Busca relaciones políticas con autoridades locales y nacionales”, señala vía WhatsApp el diputado Issa Kort, durante una escala de su viaje a China.

De hecho, además de las citas con ministros, la agenda del diplomático estuvo repleta de encuentros con autoridades locales. El 17 de abril sostuvo uno con el intendente del Biobío, Jorge Ulloa (UDI), para hablar sobre inversiones. El 22 de mayo visitó la Universidad de Talca, con miras a concretar intercambios investigativos y académicos, y un día después se reunió con el intendente del Maule, Pablo Milad (Evópoli). “El embajador tiene una gran disposición a hacer los nexos con inversionistas chinos en la región para grandes proyectos y a través de una vía más directa, no sólo con convenios regionales, sino con todo el país y esto abre muchas puertas para grandes inversionistas”, dijo en ese entonces Milad.

En tanto, en noviembre, visitó Tarapacá, donde conversó con el intendente Miguel Ángel Quezada (UDI), con los senadores Jorge Soria (Ind.) y Luz Ebensperger (UDI), además del diputado Renzo Trisotti (UDI), el alcalde de Iquique, Mauricio Soria (Ind.), y el presidente de Zofri S.A., Vladimir Sciaraffia.

Y en mayo del año pasado tuvo comiendo en su casa al jefe de bancada de la UDI, Javier Macaya, y a Kort, entonces secretario general del partido, previo a un viaje al que los invitó para participar en un foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Cada pasaje costó $5 millones, según el registro de lobby de la Cámara; también asistió Lautaro Carmona (PC). “Me parece una persona activa en las relaciones públicas de su país y preocupado por las inversiones de china en Chile”, dice Macaya. Asimismo, se reunió con el alcalde UDI Joaquín Lavín.

Pero también ha encontrado detractores en el Parlamento. Entre abril y mayo del año pasado, legisladores acusaron al lobby chino al interior del Congreso, mientras la comisión de RR.EE. de la Cámara discutía la solicitud del diputado Tucapel Jiménez (PPD) de oficializar un grupo de amistad entre nuestro país y Taiwán (que China reclama como parte del Estado). El PS Jaime Naranjo acotó que el embajador llamaba directamente a los legisladores, gestionaba reuniones, visitas o también utilizaba los viajes como mecanismo de persuasión.

“Pocas veces he visto cómo un país quiere intervenir tanto en la política interna de Chile”, dijo Naranjo a medios de prensa en ese entonces. Y aunque el grupo fue aprobado por la comisión, finalmente quedó sin efecto tras llamados de la Cancillería y la embajada que hicieron ver temas jurídicos.

Cartera de 20 proyectos

Boom de inversiones

China es el principal socio comercial de Chile. Según Aduanas, el año pasado US$ 24.656 millones se exportaron al gigante asiático, que también es el mayor importador de cobre local. En InvestChile, agencia del Ministerio de Economía, aseguran que hoy los chinos tienen mayor presencia que antes, con una cartera de 20 proyectos por unos US$ 1.814 millones y más de 2 mil empleos. Las cifras de Juan Esteban Musalem, presidente de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo, son más optimistas. De acuerdo al ejecutivo, el año pasado las grandes transacciones superaron los US$ 6.500 millones, principalmente en sectores de minería, energías renovables y financiero. “En el último tiempo, hemos detectado también un gran interés en la búsqueda de oportunidades en los sectores turístico, de infraestructura y de agronegocios. En el plano financiero, destacan la llegada del China Construction Bank y del Bank of China. En el sector energético se encuentra la estatal china State Power Investment Corp. o SPIC (Pacific Hydro), además del ingreso de China Southern Power Grid a la propiedad de Transelec. En infraestructura, la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) se ha adjudicado importantes licitaciones”, detalla.

Cristián Rodríguez Chiffelle, director de InvestChile, destaca otros casos, el de Mobike y sus bicicletas, la expansión de la cadena de hoteles Mandarin Oriental, el proyecto de Huawei para conectar con un cable Chile y China, la Fibra Óptica Austral, el interés de un consorcio chino por construir un tren Santiago-Valparaíso, proyectos de energía renovable y tiendas comerciales. Rodríguez agrega que “existe mucho interés” y que este año han tenido reuniones y contactos con unas cien compañías chinas. La última fue esta semana con el vicepresidente global de China Three Gorges, para comentar sus inversiones en el país. En abril harán un seminario en Beijing, en el marco del “Belt and Road Summit”.

Además de Tianqi, otras de las compañías que han concretado grandes inversiones son China Three Gorges, que adquirió el proyecto hidroeléctrico Rucalhue, y la asiática estatal State Power Investment Corp. en la energética Pacific Hydro. En el plano agrícola, Yantai Changyu Pioneer Wine —la mayor firma china del rubro— hizo suyo el 85% del brazo vitivinícola del grupo Bethia. El año pasado, unas 40 empresas hicieron lobby ante representantes del Ejecutivo, incluyendo los ministros de Hacienda, Felipe Larraín, y de Minería, Baldo Prokurica.

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