Jueves 10 de Enero de 2019

Percepciones sobre la inmigración

“La apertura a este fenómeno se correlaciona fuertemente con el ingreso, siendo los estratos socioeconómicos más bajos los más contrarios”.

La velocidad con que ha irrumpido el fenómeno de la inmigración en Chile ha implicado que el debate público al respecto haya estado frecuentemente más nutrido de percepciones que de datos y análisis. Por un lado, los sectores contrarios a la inmigración han ideado un discurso que crea en el inconsciente colectivo a un enemigo contra el que mostrarse firme. Por otro, los sectores más abiertos a la inmigración han sido incapaces de empatizar con el sentir popular, y en ocasiones han preferido ignorar convenientemente los impactos y fricciones culturales que este fenómeno trae aparejados. En esta materia —como en seguridad ciudadana, expectativas económicas u otras— la sensación de inseguridad constituye un problema en sí mismo, más allá de los fundamentos en que ésta se asiente.

Con esto en mente se dieron a conocer los resultados de una encuesta realizada por Ipsos y Espacio Público, que buscaba conocer la disposición de los chilenos hacia la integración, tanto entre estratos sociales como con los migrantes. La encuesta da cuenta de que el 43% ve la inmigración como perjudicial para el país, pues agudiza problemas sociales. La adhesión que genera esta postura es más marcada en mujeres que en hombres, a la vez que los jóvenes presentan mayor disposición frente a la inmigración, decreciendo ésta en los adultos y con más fuerza en adultos mayores. Además, la apertura a este fenómeno se correlaciona fuertemente con el ingreso, siendo los estratos socioeconómicos más bajos los más contrarios a los fenómenos migratorios.

Cualquier hipótesis para explicar estas diferencias requiere de mayor exploración de la evidencia. Pero es posible que los grupos que presentan mayor receptividad a este fenómeno, hombres y de menor edad, que cuentan con mayor participación en el mercado laboral y en los estudios, sean justamente los que han sido capaces de vincularse en mayor medida con migrantes, derribando así algunos prejuicios. Por el contrario, las mujeres y los estratos más bajos, usuarios más intensivos de servicios públicos como la salud, ven en los migrantes un peligro de colapso de sus prestaciones sociales, ya de por sí bastante precarias.

Entendiendo que la migración es un fenómeno global e irreversible, las políticas públicas debieran orientarse hacia una integración más armónica, que permita regularizar la situación de los migrantes y legitimarlos a ojos de la población como aportantes a la economía. Un énfasis excesivo en materia de seguridad, por ejemplo, podría predisponer hacia percepciones con poco asidero en evidencia. Por el contrario, políticas migratorias que busquen activamente instancias de convivencia e integración en espacios como vivienda, cultura, educación y trabajo podrían aprovechar que en estos ámbitos, según el estudio, existe buena disposición a la integración por parte de la población.

El Chimuelo de Aristóteles

E. Risopatrón

Además de la metafísica y la política, el filósofo de Atenas ocupó su tiempo en analizar el arte y su estructura. Fue más lejos: descifró la fórmula para una tragedia perfecta.

Entre las distintas claves, describió las pasiones propias de lo trágico como el temor y la compasión, dijo que el conflicto debe quedar dentro del núcleo familiar y destacó el tránsito del protagonista desde la total dicha a la total desgracia o viceversa (peripecia) y el reconocimiento de su suerte (anagnórisis). La fórmula de Edipo ha sido replicada a lo largo de los siglos, pudiendo encontrarse ejemplos desde Shakespeare hasta Hollywood.

El fenómeno de Chimuelo no es la excepción. El conflicto es familiar: el entierro del protagonista, un pájaro mascota que es casi “un hermano”, cambia radicalmente su suerte al ser robado por un perro en medio de su emotivo funeral y se convierte en un nuevo ícono de la comedia que ha recorrido todo el continente. Sófocles no podría haberlo escrito mejor.

Vicepresidente ejecutivo: Felipe Edwards del Río

Director: Mauricio Gallardo Mendoza

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Asociatividad

e integración


Señor Director:

Más de 23 mil migrantes viven hoy en Estación Central. Por ello se ha hecho vital entregar una respuesta a la integración y elaborar proyectos en esta línea, los que usualmente se ven comprometidos por la escasez de recursos técnicos y/o financieros. Así, la asociatividad es una estrategia innovadora para potenciar el desarrollo de proyectos de inversión pública local que fortalezcan a los gobiernos locales como actores en el progreso de una política descentralizada, en el crecimiento económico y la equidad social.

Un ejemplo de esto es RedGlocal, iniciativa que busca fomentar la integración socioeconómica de la población migrante en Estación Central, proyecto de la Corporación Municipal de Fomento Productivo, quienes atienden a nueve mil personas al año, de las cuales 48% son migrantes. RedGlocal entrega asesoramiento en temas laborales, capacitación, les ayuda a acceder a los cursos que imparte el Centro Ideactiva y también genera intermediación laboral con las empresas, para así poder entregarles puestos de trabajo.

Este proyecto surge gracias al apoyo del programa Puentes UC, del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, que vincula los recursos académicos de la universidad con la resolución de problemáticas públicas reales. La iniciativa ganó el concurso Mayor Challenger de la Fundación Bloomberg Philanthropies de Nueva York, lo que permitirá ejecutar el proyecto.

RedGlocal es un ejemplo de asociatividad, coordinación y voluntad para resolver problemáticas públicas relevantes, una nueva iniciativa a través de la cual la UC sigue cumpliendo su compromiso público.

Emilia Malig y Javiera Martínez

Programa Puentes UC


Lenguaje

del pasado


Señor Director:

Concluida la tregua de fin de año, la controversia política resurge con fuerza inusitada. Vuelven a surgir conflictos que se consideraban superados y emergen otros, vinculados a la historia ya no tan reciente. Es el caso de la llamada “guerra de las camisas”, que involucra a dos actores políticos relevantes, Gabriel Boric y José Antonio Kast. En ambos casos se trata de referencias crueles estampadas en estas prendas: una referida a los detenidos desaparecidos y otra, al asesinato de Jaime Guzmán.

Cual irónica paradoja, estos políticos —que esperan jugar papeles relevantes en el futuro— se ven atrapados en el lenguaje del pasado: el de las violaciones a los derechos humanos, el de los crímenes y venganzas. Es que el peso de la historia sigue siendo muy trascendente en Chile. Hay pocos países en que sucesos ocurridos hace más de cuatro décadas sigan siendo tan gravitantes en el lenguaje político cotidiano.

En diversas ocasiones, líderes políticos han llamado a dejar atrás las heridas del pasado y enfrentar los desafíos del futuro. Intento reiterado, pero vano. Por lo visto, las heridas no cicatrizan con declaraciones bien intencionadas. El lenguaje revive y recrea a diario realidades traumáticas que no han sido superadas, y cuya reminiscencia nos seguirá acompañando por mucho tiempo.

Jorge Gillies

Facultad de Humanidades y Tecnologías de la Comunicación Social UTEM


Responsables


Señor Director:

Frente a cada hecho repudiable y condenable, como la violencia en La Araucanía o el atentado explosivo del viernes en Santiago, las autoridades anuncian todo el peso de la ley contra “quienes resulten responsables”. Pero parece que esos responsables son muy irresponsables, al punto que no aparecen y por tanto no se les pueda aplicar el peso de la ley.

Arturo Filippi


Adolescentes


Señor Director:

Refiriéndose a los traspiés de un joven diputado, un columnista lo califica de adolescente. En efecto, ser adolescente, más que un hecho etario, es como dice el articulista: “Alguien que, hipnotizado por sí mismo, no mira a los demás. Sólo hace lo necesario, así sea algo estúpido, para que los demás lo miren”. Desafortunadamente vemos a estos “adolescentes” de cinco o mas décadas en nuestro entorno cotidiano, haciendo declaraciones torpes y destempladas con el solo afán oírse y ser vistos. Quizás algo parecido ocurre con los que escribimos, ojalá no tan torpemente, en esta sección.

Patricio Mackenna Salas

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