Jueves 10 de Enero de 2019

El 25 de enero se colocan las acciones de la compañía:

La razón detrás de la apertura de Manquehue a la bolsa y su debut en departamentos

Corso, el family office de los Cortés Solari, entró a la propiedad de la inmobiliaria hace una década. La fórmula de salida era la apertura bursátil o que los Rabat les recompraran. Y se eligió la primera opción.

Ximena Pérez Villamil

No hay deuda que no se pague ni pacto de accionistas que no se cumpla.

Cuando en 2009, Corso —el family office de María Teresa Solari y sus hijos Francisca y Juan Carlos Cortés, una de las ramas dueñas de Falabella— entró a la Inmobiliaria Manquehue pagando US$ 20 millones por el 15% de la propiedad, acordó una fórmula de salida con los Rabat Vilaplana. Esta familia es la histórica controladora de la firma que creó Santa María de Manquehue y Piedra Roja en Chicureo.

Para que Corso liquidara su inversión tenía dos caminos: vender sus acciones en bolsa, como ocurrirá el 25 de enero en el debut bursátil de Manquehue, o que los Rabat, que mantenían el 85% restante, le recompraran.

Aunque las partes se negaron a referirse al tema, “La Segunda” lo confirmó con personas conocedoras del acuerdo y así lo adelantó en febrero de 2018.

En esta apertura, los Rabat Vilaplana —cuatro hombres que integran el directorio y cuatro mujeres (dos de ellas monjas) más su madre— venderán un 7,5% de sus acciones. Mientras, la Inmobiliaria Manquehue colocará un 15% de papeles de primera emisión. Por tanto, en total se abrirá a la bolsa el 37,5% de la compañía (ver nota aparte).

Casas en menos tiempo

Desde hace tres años, el modelo de negocios de la empresa cambió. Manquehue optó por desinvertir en terrenos: en 2018 vendió un paño de 40 hectáreas en Piedra Roja a Indesa (Nicolás y Felipe Ibáñez) y otro de 115 hectáreas en el camino que une Chicureo y La Dehesa al empresario indio Tulsidas Mohinani.

La constructora ya no es administrada en forma separada, sino que es parte del negocio de Inmobiliaria Manquehue. Se eliminó el cargo de gerente de construcción y en su lugar se creó la figura de un gerente de operaciones. Hace poco debutó Juan Eduardo Bauzá en un puesto nuevo: la gerencia inmobiliaria, a cargo de casas y departamentos.

Para acortar los plazos de construcción de las casas, su producto más fuerte y que demoraba alrededor de dos años, Manquehue entró como socia de BauMax. Esta es una firma que con tecnología alemana fabrica y entrega listas paredes y losas de hormigón.

“Compramos una planta robotizada llave en mano. Es la primera en Sudamérica y empezamos a producir en enero de 2018. Reduces en un 40% el tiempo de construcción, dependiendo de las terminaciones. En Alemania y en Europa es habitual este tipo de fabricación, porque la mano de obra es muy cara”, explica el empresario Gabriel Berczely, socio de BauMax.

“Ellos (los Rabat) estaban viendo cómo industrializar la construcción. Mi hijo Alexis los contactó. Y yo conocía a José Antonio Rabat (vicepresidente de Manquehue) y a Fabián Wulf (gerente general), porque fueron alumnos del ESE, en la Universidad de los Andes, donde les hice clases. Carlos Alberto Rabat (director de Manquehue) se involucró desde el inicio, visitó distintas fábricas en Europa”, dice Berczely, quien además tiene negocios de oficinas, bodegas y montajes industriales.

Los Rabat son dueños de un 20% de BauMax y designaron al gerente general de Manquehue, FabiánWulf, en el directorio.

El año pasado BauMax fabricó las paredes y losas de 200 casas de Manquehue en la Estancia Liray en Colina. En 2019, hará lo mismo con 40 o 50 de Piedra Roja.

Gracias al modelamiento de planos en 3D, el arquitecto, el calculista y todos los que intervienen en el proyecto trabajan en el mismo software .

Demora en departamentos

Especialista en casas, ahora que el mercado valora espacios más chicos y seguros, Manquehue debuta con departamentos.

En el sector inmobiliario apuntan a que se demoró en leer la preferencia por vivir en edificios que lleva ya una década. “O quizás lo leyó, pero no con la intensidad necesaria. Tal vez no tenía la gente apropiada para estos proyectos, donde compras varias casas, levantas un edificio, lo vendes en dos o tres años, y haces otro. Y compras cuando el suelo es finito y caro”, explica un constructor.

En la presentación a la Comisión para el Mercado Financiero como parte de la apertura bursátil, Manquehue exhibe una cartera de ocho edificios con 731 departamentos versus 4.834 casas.

El proyecto en altura más grande (218 unidades) está en La Dehesa, junto a Moller y Pérez Cotapos, en el terreno adquirido a los padres de Leonidas Montes, director del CEP. Además, proyecta tres edificios en Ñuñoa, uno en Providencia, otro en Piedra Roja (Chicureo) y uno en Las Condes. Serán construidos por terceros, ya que así se definió en el nuevo modelo de negocios.

Manquehue marcó hitos con sus barrios. Urbanizaciones de lujo que no se conocían en Chile con cableado subterráneo, amplias avenidas y áreas verdes. El primero fue Santa María de Manquehue, el paño heredado del abuelo Antonio, el catalán que compró 500 hectáreas a los pies del cerro Manquehue, en Vitacura, y que dio origen a la fortuna familiar. El mismo estándar se replicó en El Golf de Manquehue, en La Dehesa, y Piedra Roja, en Chicureo.

Corso, eso sí, se despide de la inmobiliaria. Este mes venderá sus acciones en la bolsa y se sabrá si logró un mejor precio que los US$ 20 millones que pagó en 2009.

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01. José Antonio Rabat, vicepresidente de Inmobiliaria Manquehue. 02. José Luis Rabat, director. 03. Carlos Alberto Rabat, director. 04. Pelayo Rabat, director.

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Fabián Wulf, gerente general.

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