Jueves 10 de Enero de 2019

Jaime Prohens, piloto de rally y amigo de Francisco López:

“Chaleco nunca perdió su olfato para correr el Dakar”

Dos expertos entregan las claves que explican su sorprendente actuación con un buggie, después de cuatro años retirado del rally más duro del planeta.

Por Juan Pablo Baquedano

Jaime Prohens terminó seis veces el Dakar.

Dos chilenos están siendo protagonistas del Dakar 2019: Francisco “Chaleco” López en la categoría UTV (buggies) y Pablo Quintanilla en motos. Ambos lideran la clasificación general de sus categorías y, al cierre de esta edición, se encontraban en plena ruta de la cuarta etapa de la carrera entre Arequipa y Moquegua, con 405 kilómetros de competencia cronometrada.

Lo de Chaleco López es lo que más ha sorprendido de la actuación chilena en la prueba madre del rally cross country mundial. Porque ha conseguido imponerse en una categoría de coches en las que sólo pudo competir previamente en dos oportunidades durante el 2018 a modo de preparación: Desafío Inca y una fecha del Campeonato Nacional en el norte de Chile. Además, el piloto llevaba cuatro años retirado del Dakar, competencia que en las siete veces que la disputó lo hizo en moto. Hoy estaba plenamente dedicado a correr el Rally Mobil a bordo de un auto.

Cabe recordar que López debutó en esta prueba en África el 2007. Luego volvió a correrla en 2010, ya en tierras nacionales, conquistando el tercer lugar. En 2011 fue cuarto, al año siguiente abandonó nuevamente y el 2013 repitió la tercera posición. Se retiró el 2014 tras abandona la carrera.

“Chaleco nunca perdió su olfato para correr el Dakar. Se nota que ese talento siempre estuvo presente pese a estar retirado cuatro años de esta competencia”, dijo esta mañana Jaime Prohens, reconocido piloto nortino, amigo de Chaleco López y que ha participado en seis Dakar.

“Para los que somos ex motociclistas —explica—, el cambio a un UTV no es tan drástico, porque este tipo de autos tiene mucho de la moto. Vas con casco, no tiene parabrisas, son vehículos que tienen una versatilidad increíble, puedes hacer las mismas líneas y trazados. El feeling que uno tiene es muy parecido al de las motos, entonces la adaptación es muy rápida. Puedes aplicar todas las habilidades que tenías corriendo en las dos ruedas, pero sin cansarte tanto. Y esto es una percepción que tenemos todos los que hemos cambiado la moto por estos buggies”.

“A Chaleco se le ha hecho más fácil porque tiene una muy buena estructura de equipo —escudería europea South Racing—, un muy buen navegante, Álvaro León, y la gran calidad al volante que no ha perdido para nada. Para esta prueba no necesita prepararse tanto en lo físico, por lo tanto está explotando sus otras cualidades: percepción, inteligencia, toma de decisiones y el buen manejo”, cuenta Prohens.

Rodrigo Ramírez, piloto, gerente de Motordoo, representante de Can-Am en Chile y coordinador del equipo nacional e internacional de los UTV en el Dakar, cuenta que “logramos que Chaleco entrara con el buggie Can-Am Maverick en un equipo profesional de servicio como South Racing, que tiene sede en Portugal, que le asegurara que pudiera ser competitivo en el Dakar”.

Ramírez apunta: “Hay varios elementos que explican su buen comienzo en el Dakar. Tiene un talento innato para el rally y todo lo relativo al mundo motor. Su gran plus es que conoce esta carrera muy bien, tiene experiencia en ella y eso es clave, ya que no basta con ser un buen piloto. Además, tiene uno de estos buggies hace seis años, y lo ocupa regularmente para entrenar para el Rally Mobil. A eso se le suma que tiene una actitud muy profesional para trabajar y buscó una estructura de alto nivel para correr”.

Respecto de lo que resta de la competencia, Ramírez asegura que “todo depende de Chaleco. El UTV va a aguantar y si no tiene golpes fuertes o algún accidente, tiene muchas posibilidades de incluso ganar el Dakar”.

“Quintanilla está demostrando su madurez”

Por su parte, Pablo Quintanilla, el bicampeón mundial de rally (2016 y 2017), también realiza una auspiciosa carrera. Hasta la tercera etapa iba puntero de la prueba y, al cierre de esta edición, iba en puestos más relegados, pero aún defendiendo su liderazgo en la clasificación general.

“Quintanilla es un piloto consagrado. Está demostrando su madurez corriendo de manera inteligente y estratégica en cada etapa. Hay un factor suerte que también se necesita en esta carrera. Ojalá este año pueda ser el momento de ganar el Dakar, hasta el momento se le está dando todo. Sería realmente maravilloso tener a dos pilotos celebrando en el podio del Dakar”, acota Prohens.

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