Jueves 6 de Diciembre de 2018

Presión se concentra en las reformas políticas

Iniciativas legales de Moreno en riesgo

Ayer senador Huenchumilla, quien ha valorado el enfoque del ministro de Desarrollo Social, apuntó a Andrés Chadwick de tener frenado el diálogo tras la muerte de Catrillanca.

Por José Miguel Wilson

Restan 25 días para que se cumpla el plazo que se impuso el Presidente Sebastián Piñera para enviar al Congreso una de las reformas estructurales del Plan Araucanía.

El reconocimiento constitucional de Pueblos Originarios es una medida pendiente desde el Acuerdo de Nueva Imperial (1989), suscrito por los partidos de la Concertación. Y si bien esa idea fue acogida por la derecha, ese reconocimiento nunca se materializó. Las palabras “indígena” o “pueblos originarios” no figuran en la Carta Fundamental.

Esta reforma es una de la cinco medidas legales comprometidas por el Gobierno, dentro de acuerdo de paz por La Araucanía (ver recuadro central). Sin embargo, el homicidio de Camilo Catrillanca, a manos de carabineros, dejó congelado el cronograma que manejaba el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno. Incluso, el Plan Araucanía hoy enfrenta el riesgo de ser superado por los acontecimientos y ser clasificado como insuficiente.

Aunque Moreno, dijo, en septiembre, que el plan era “un punto de partida”, las exigencias de lonkos de La Araucanía y el Biobío, que han vuelto a organizarse, van en aumento, a medida que crece la solidaridad política y social por Catrillanca. De hecho, además de anunciar un mes de movilizaciones, pusieron como requisito para dialogar el retiro del grupo antiterrorista de Carabineros (“Comando Jungla”), petición que el Gobierno ha ignorado.

Ayer, el senador DC Francisco Huenchumilla apuntó directamente al ministro del Interior, Andrés Chadwick, principal defensor de la política de seguridad en La Araucanía, de tener frenado el diálogo. Por el contrario, Huenchumilla ha valorado el rol de Moreno, quien ha apostado por un enfoque social, político y económico para solucionar el conflicto.

A juicio de la académica de la U. de Chile y ex consejera de Conadi, Verónica Figueroa Huencho, los avances del Gobierno corren el riesgo de “quedar vacíos”. Cree que “la política indígena ya no puede seguir mirándose desde una política de seguridad”. “Pareciera que el Gobierno no toma en cuenta que el contexto, en el cual lanzaron el Plan Araucanía, cambió con el asesinato de Camilo Catrillanca. Hay un disociación entre lo que plantean las comunidades y lo que el Gobierno quiere seguir impulsando”, añade.

El abogado y académico de la U. Católica de Valparaíso, Manuel Antonio Núñez, coincide en que el contexto del Plan Araucanía cambió. “El momento político dificulta la discusión del plan”, dice. Incluso, comenta que antes de la muerte de Catrillanca, “había varias medidas que ya estaban desactualizadas” y pone de ejemplo el reconocimiento constitucional que viene desde 1989. “El caso Catrillanca hace más evidente el desfase de las políticas más simbólicas del Plan Araucanía”.

Núñez comenta que si bien el plan incluye medidas que nunca van a perder actualidad, como aquellas de índole económico, las reformas políticas (ministerio, consejo de pueblos, parlamentarios indígenas y reconocimiento) quedan expuestas a mayores exigencias. “Cuando partió esto, a fines de los 80, era el reconocimiento y punto. Eso ya no es suficiente. Hoy, la discusión ya está instalada sobre los escaños reservados para indígenas en el Congreso”.

En el Gobierno están conscientes que esta presión en ascenso puede significar que sus reformas sean alteradas en el Congreso, donde la oposición es mayoría. De partida, el Ejecutivo es crítico de los escaños reservados —medida exigida por las comunidades y apoyada por legisladores opositores, de RN y Evópoli— y, en cambio, propone una norma transitoria que promueva la participación indígena (ver recuadro).

Para La Moneda son un problema estas mayores exigencias, impulsadas por el clima que generó el asesinato de Catrillanca. Y un precedente a tener en cuenta es la movilización estudiantil de 2011, que partió con demandas sobre el pase escolar y mejoras al crédito universitario, pero, al crecer la adhesión ciudadana, terminó con un pliego más exigente con temas como la gratuidad y el fin al lucro.

Otro flanco de presiones será la redacción del reconocimiento constitucional. De hecho, tras el pasado encuentro de lonkos en Temucuicui, uno de sus voceros (werken), Jorge Huenchullán, pidió ser reconocidos como “pueblo nación”.

Precisamente, la plurinacionalidad, la autonomía y autodeterminación (ver recuadro) serán algunos temas sensibles en el debate constitucional que se avecina. Esos conceptos, sin embargo, tampoco están en los planes de La Moneda.

A juicio del ex diputado UDI por La Araucanía Gonzalo Arenas, el plan del Gobierno tiene un tono prudente y correcto, pero advierte que hay un riesgo tras la tragedia de Catrillanca. “Las posturas maximalistas son enemigas de lo bueno. Cuando las posturas se extreman, al final no se consigue nada. Hay que ir paso a paso”, dice Arenas, quien cree que, por ejemplo, añadir conceptos, “copiados de legislaciones internacionales”, en el reconocimiento constitucional puede ser un problema. “Pueden significar muchas cosas para muchas personas. Hay miles de interpretaciones y pueden generar una conflicto aún mayor”, comenta.

Cinco iniciativas de ley

l Reconocimiento constitucional: Reforma sería enviada antes de 31 de diciembre. Hay diferencias en los conceptos a usar en la redacción.

l Consejo de Pueblos Originarios: Gobierno ingresará, entre diciembre e inicios de 2019, una indicación para corregir proyecto de Bachelet.

l Ministerio indígena: También se ingresará, en el mismo período, una indicación a proyecto de Bachelet.

l Parlamentarios indígenas: Ejecutivo propone ley transitoria, con incentivos, para fijar una cuota en listas de candidatos al Congreso. Primero, en 2019, debe haber una consulta a comunidades.

l Reforma al uso de tierras: Se plantea flexibilizar norma para facilitar arriendos. También requiere consulta.

Conceptos en debate

para el reconocimiento

l Multiculturalidad o pluriculturalidad: Reconoce varias culturas y lenguas. Aceptado en la derecha y la oposición.

l Plurinacionalidad: Da cuenta de varias naciones en un país. En la derecha hay resistencia y un poco más de apertura en la oposición. Se usa en Ecuador y Bolivia. Rusia se declara multinacional, pero con un solo pueblo y una fuente poder.

l Autodeterminación: Facultad de los pueblos para decidir sobre sus políticas. Concepto genera más resistencia política.

l Autonomía: Escala aún más la autodeterminación. Implica cierta independencia territorial para gobernarse.

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