Viernes 30 de Noviembre de 2018

Habla de lo que ha conseguido:

Gajardo se instala como “influencer”

El ex persecutor de los casos Penta y SQM asume el gozo que le provoca “opinar fundadamente”.

Por Viviana Candia

A nueve meses de su renuncia a la Fiscalía, Carlos Gajardo confiesa estar disfrutando de “esta nueva libertad para expresarme en materias que me interesan”.

Insiste en que no se ve militando en un partido, pero tampoco desligado de la política. Su intención, dice, es incidir en materias de combate a la corrupción, con la experiencia ganada en casos como Penta y SQM.

Ese camino lo empezó a construir hace 10 años cuando, afirma, se dio cuenta de la importancia de la prensa. “Esa experiencia la viví con el caso de María del Pilar Pérez (conocida como “La Quintrala”), donde lo mediático de la causa obligó a explicar hechos y decisiones”, plantea.

Si entre los primeros 10 meses de 2008 fue mencionado en 11 crónicas de diarios, en los dos últimos (tras el asesinato de Diego Schmidt-Hebbel el 4 de noviembre) fue citado en 50.

Sus dotes mediáticas se volvieron a expresar en casos de financiamiento ilegal de la política (Penta y SQM), donde “patentó” las frases “Somos tontos hasta las 12 no más” y “No hay que tenerles miedo a los poderosos” (cuya autoría la adjudica a su padre, quien falleció en 2011).

Su mayor exposición en los medios provocó molestia al interior del Ministerio Público y en abogados defensores. En 2015 fue sacado del caso SQM y sus críticas a la forma de llevar la causa tensaron aún más la relación con sus superiores y terminó renunciando en marzo pasado.

Su poder hoy

Y aunque algunos fiscales y directivos tenían la esperanza de que terminara en el olvido, él logró consolidarse como influencer ; es decir, una persona con credibilidad como para afectar la opinión y la agenda pública. Así lo reconoce Alberto Precht, director ejecutivo de Chile Transparente: “Sin duda hoy es un líder de opinión”. Pero lo distingue de otros influencer , como los periodistas Mónica Rincón y Daniel Matamala, quienes “cumplen un rol más omnicomprensivo de temas sociales. Gajardo se mantiene en la expertise técnica del Derecho”.

El ex fiscal hoy ejerce su influencia social como panelista en T13 Radio y columnista en La Tercera y en las clases que dicta en las universidades Católica, Usach y Adolfo Ibáñez. También es invitado como expositor a seminarios como los organizados por la UDP, el Consejo para la Transparencia, Generación Empresarial y U. de Valparaíso.

Oficia de presentador de libros, como “Ni orden ni patria”, de Mauricio Weibel, el periodista que denunció el Milicogate y que acaba de volver a la palestra, al publicar en The Clinic la filtración de un discurso del comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez. Sólo en las últimas dos semanas, Gajardo participó como invitado en El Informante (TVN), Cadena Nacional (Vía X) y en radio Sonar.

Además lleva nueve años en Twitter, pero tras dejar el Ministerio Público en marzo elevó el número de sus seguidores de 23 mil a más de 54 mil.

Según Nicolás Freire, director del Observatorio de Política y Redes Sociales de la U. Central, “él capitaliza muy bien el hecho de ser considerado el paladín de la justicia; particularmente, respecto a hechos de cohecho y corrupción”.

Y coincide con Pretch en que si bien cuenta con una valoración positiva de sus comentarios (92% en los últimos diez días) “su influencia es de nicho; es decir, en un área donde interactúan personas que están intelectualmente a su par y que comparten un lenguaje más técnico e irónico sobre temas como corrupción y cohecho”.

El ejercicio de su profesión también habla de su influencia: su estudio “Gajardo y Norambuena” tiene como clientes desde el Sindicato de Supervisores de la División El Salvador de Codelco hasta el diputado Gabriel Silber (en una querella que presentó por amenazas) y la directora de Ciper Chile, Mónica González, a favor de quien presentó un recurso de protección en contra de una isapre para que no le subieran el plan de salud.

“¿Se siente un líder de opinión?”, le preguntamos a Gajardo. Él responde: “Más que eso, es importante darle un uso positivo a la experiencia acumulada. Para mejorar la persecución penal es importante la opinión basada en la experiencia que podemos tener quienes nos hemos dedicado, en mi caso más de 17 años, a perseguir delitos económicos y de corrupción. Creo tener la responsabilidad de opinar fundadamente en temas de esa expertise, pudiendo aportar con datos duros cuando se plantean. Me gusta esa frase que dice ‘cuando las palabras confunden, los números aclaran'”.

Agrega que, por haber salido de la fiscalía, “tengo una mayor libertad por no estar a cargo de las investigaciones”.

Y aunque él no responde derechamente si se siente un líder de opinión, habla de que está satisfecho porque las investigaciones penales que inició “generaron una serie de cambios legislativos, se aumentó la recaudación y se mejoraron prácticas”. Agrega que también consiguió que varias de sus propuestas fueran incorporadas en el nuevo estatuto anticorrupción, que se aprobó en la Cámara el 25 de octubre de este año.

—¿Se autoimpone algún límite?

—Ser responsable en la entrega de esos datos y opiniones.

¿Política partidista? No, dice

Gajardo viene de una familia DC, pero sus reuniones con políticos son transversales. Constan encuentros con parlamentarios DC, RN, PPD y FA y el insiste en que lo suyo no va por ahí.

“Pensar que el aporte para mejorar las políticas públicas sólo puede hacerse desde la política partidista es miope. La academia debiera tener mucho mayor incidencia así como la sociedad cuando se organiza. La política partidista no es algo que me interese”, asegura.

Distintos estilos

Otros influyentes

l Carlos Peña, rector de la UDP: No ocupa la red, sino sus columnas dominicales en El Mercurio, que generan réplicas en distintas plataformas.

l Andrónico Luksic, empresario: Su influencia no proviene de posteos, pero supo adaptarse y es uno de los tuiteros más asiduos.

l Sebastián Piñera, Presidente de Chile: A su liderazgo político suma más de 2 millones de seguidores en la red.

l Daniel Matamala, periodista: Rostro de TV e invitado recurrente de foros. Opina en Twitter, donde tiene más de un millón de seguidores.

l Marta Lagos: influencer del nicho político, con 60 mil seguidores.

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