Miércoles 14 de Noviembre de 2018

Almirante (R) Miguel Ángel Vergara:

“A las Fuerzas Armadas no nos protege el Gobierno, ni la izquierda, ni la derecha”

“Es gratis pegarnos”, dice, y agrega que mira con especial preocupación el trato que se está dando al Ejército.

Por René González R.

Hace un par de semanas en el Club de Campo de la Fuerza Aérea en Quinchamalí, comuna de Las Condes, una decena de ex comandantes en jefe y ex generales (r) de las Fuerzas Armadas se reunió en un almuerzo de camaradería, donde abordaron la crisis del Ejército, derivada del caso “Milicogate” y de las irregularidades en la compra de pasajes aéreos, viáticos y fletes.

“Vimos con preocupación cómo se está manejando esto, que es gratis pegarnos (a las Fuerzas Armadas) y coincidimos en que sentimos que estamos absolutamente solos: no nos protege ni el Gobierno, ni la izquierda, ni la derecha”, reclama el almirante (r) Miguel Ángel Vergara (2001-2005), quien asistió al encuentro.

La reunión, confidencia, se realiza una vez al mes en distintos clubes de uniformados y restaurantes y junta a entre 12 y 16 comandantes en jefe cada vez.

En la última cita la desazón era grande y eso que se produjo antes de que el pasado 9 de noviembre el ministro de Defensa, Alberto Espina, anunciara el pase a retiro de 21 de 45 generales del Ejército, como parte del mayor proceso de reestructuración del Alto Mando desde 1990.

Ese mismo día, el ministro en visita Mario Carroza condenó al ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre a 3 años y un día de libertad vigilada, como encubridor en el episodio La Serena del caso Caravana de la Muerte, transformándose en la primera ex autoridad de ese rango en ser sancionada por violaciones contra los Derechos Humanos durante la dictadura.

“A los sobresueldos se

les dio salida política”

—¿Cuál es el sentir respecto del trato dado por los políticos y el Gobierno a las Fuerzas Armadas?

—Me inquieta la situación del Ejército. No ha tenido el respaldo más fuerte que yo hubiera esperado del mundo político. Pegarles a los militares y a las FF.AA. es gratis, no pasa nada. Al contrario, ganan un aplauso. Cualquiera las puede insultar y pisotear. Independientemente de que haya algunos motivos, no estoy de acuerdo con la forma en que está siendo tratado el Ejército.

“Había una costumbre que suprimir, equivocada, pero es una cuestión que venía de años y para muchos oficiales cuestionados era parte de un sistema, pues era la institución la que decía: “Mire, estos son sus beneficios”. Es como los sobresueldos para los ministros del tiempo de Ricardo Lagos, al que se les dio una salida política. Porque hubo gente que recibía el sobre siguiendo la inercia, porque así se hacía. Aquí puede haber algunos oficiales que sean más responsables, pero no puede estar todo el mundo cuestionado como sinvergüenza”, agrega.

—El mundo político está cuestionado por casos como Penta, SQM, Corpesca, OAS y otros. ¿Cree que eso influye para que levante la bandera de limpiar a las FF.AA. con esta intensidad?

—Hay un uso político por ambos lados. En la izquierda, atacar a las Fuerzas Armadas es algo que los une porque no tienen ninguna bandera de lucha que los convoque, y en la derecha, aunque no todos y en la izquierda tampoco son todos, es exactamente igual, quieren aparecer como desligados del tema de las FF.AA., mostrándose ahora como que nunca tuvieron que ver con las FF.AA. y que nunca las apoyaron.

“Además de que somos gratis, estamos solos, porque no nos apoya ni la izquierda, ni la derecha tampoco. La izquierda porque les conviene para unirse y la derecha porque le conviene políticamente o porque no se atreve y prefiere guardar silencio”, añade.

—¿Cómo compara la fiscalización que se hace a las FF.AA. respecto de la que se hace al Congreso?

—El diputado Boric viajó a Palestina y de paso fue a visitar a Ricardo Palma Salamanca e imagino que habrá investigaciones como las que se hacen en el Ejército. ¿Con qué autorización y plata? El estándar tiene que ser igual en todos lados.

—¿Cuándo van a volver a conversar los ex comandantes en jefe?

—No recuerdo la fecha, pero a fines de mes.

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