Miércoles 12 de Septiembre de 2018

Urgencias en resguardo patrimonial

“Es completamente urgente avanzar hacia la concreción de una política nacional de protección patrimonial”.

El incendio que hace unos días destruyó la casi totalidad del Museo de Historia Nacional de Río de Janeiro —que contenía, entre otras, la colección de historia natural y arqueología más importante de América Latina— debiese representar una señal de alerta para la institucionalidad cultural chilena.

Si bien desde finales de los 80 el país ha trabajado en diversos programas de preservación preventiva (detección de riesgos como incendios, robos o desastres naturales), la falta de presupuesto ha implicado que muchos de esos protocolos estén sin implementar. De acuerdo a la directora del Centro Nacional de Conservación y Restauración, la carencia de recursos ha implicado, por ejemplo, el deterioro de algunos depósitos de colecciones que hoy se presentan hacinadas y desorganizadas, lo que aumenta el peligro de accidentes. Tampoco existen, ha advertido, criterios estandarizados en la red de museos públicos y privados, para la correcta preservación de sus catálogos.

A ese escenario se suma el preocupante estado de algunos de los principales museos del país. El segundo piso del Museo Nacional de Historia Natural, por ejemplo, está inhabilitado para uso público desde el terremoto de 2010, lo que ha obligado a trasladar su colección hacia otras zonas del recinto. Desde otra perspectiva, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), debido a la crisis presupuestaria que lo aqueja desde hace un tiempo, carece de un restaurador permanente y de un archivero a pesar de tener a su cargo más 3 mil obras.

Por cierto no se trata sólo de infraestructura. Tal y como lo señalan expertos, las colecciones son más que las piezas que las constituyen ya que abarcan un espectro más amplio: Si hay un infortunio no sólo se pierden pinturas o esculturas, sino que también toda la documentación e investigación que muchas veces están asociadas a ellas. Por ello, es completamente urgente avanzar hacia la concreción de una política nacional de protección patrimonial que cuente con los recursos necesarios para aunar estándares de resguardo, prevención y mitigación de riesgos. Por esto, el anuncio del subsecretario del Patrimonio Cultural —tras el incendio en Brasil—, de solicitar una minuta con el manejo de peligros de los recintos estatales dedicados al cuidado del patrimonio, a revisar de cara a la próxima discusión presupuestaria, parece ir en la dirección correcta.

Sabiendo que en los últimos años la realidad de los museos no ha contemplado grandes aumentos de recursos, habría que esperar que la catástrofe en Río genere una discusión pública que permita a estas instituciones contar con la tecnología y el capital necesario para evitar catástrofes. Se trata de un trabajo a largo plazo, y muchas veces invisible al público, pero que es clave. Ya se sabe: sin un acervo, un museo no tiene sentido.

Segunda mirada

M.R.E.

Historiadores en deuda

Es (casi) un mantra que se repite todos los años: No hay que olvidar los hechos ocurridos el 11 de septiembre de 1973. Así, se nos dice, aprenderemos de nuestra historia. ¿Pero qué pasa cuando la Historia, así con mayúsculas, la que se enseña en las universidades, la que publica libros, tiene poco que decir?

Un conteo rápido de los textos imprescindibles de leer, si se quiere entender ese día, nos muestra que los historiadores han aportado bien poco.

Salvo ese libro total (y monumental porque tiene 851 páginas) que es «La Revolución Inconclusa», de Joaquín Fermandois, los mejores escritos están hechos por periodistas: «Golpe» (de Margarita Serrano y Ascanio Cavallo), «El día que murió Allende» (Ignacio González Camus) o «La conjura» (de Mónica González). Y sobre el período posterior, «La historia oculta del Régimen Militar» (del mismo Cavallo, Manuel Salazar y Óscar Sepúlveda) sigue insuperable. Qué duda cabe: Hay una deuda de los historiadores.

Vicepresidente ejecutivo: Felipe Edwards del Río

Director: Mauricio Gallardo Mendoza

Representante legal: Alejandro Arancibia Bulboa

Dirección, redacción y talleres: Av. Santa María 5542.

Fono: 2330 1111 (mesa central) Servicio al cliente: 2242 1111

Ventas, suscripciones: 29562456 www.lasegunda.com


Persistente discriminación


Señor Director:

El presidente de la Asociación de Isapres, Rafael Caviedes, ha respondido mediante una carta el día de ayer a mi columna del lunes recién pasado imputándome que ésta no es lo suficientemente informada. Creo que la expresión del señor Cavieres resulta improcedente y sólo da cuenta, una vez más, de una interpretación interesada del gremio que él encabeza sobre los alcances de la jurisprudencia que los afecta y, en particular, una notoria lectura parcial de la reciente decisión del Tribunal Constitucional (TC).

Es el TC y no yo el que recuerda las razones por las cuales emitió su decisión de inconstitucionalidad el año 2010, al afirmar que “la discriminación reside en apreciar como riesgo, factores que son ajenos al control de las personas como el sexo y edad, para apreciarlos económicamente de un modo que acentúa la ausencia de control” (considerando 21).

Y es el TC y no yo, nuevamente, el que señala que la actuación de la isapre en este caso concreto es inconstitucional porque sostiene una posición de persistente discriminación, al indicar que ésta “realiza una interpretación (...) que redunda en una posición menos ventajosa para el usuario que si se tomara en serio dicha jurisprudencia. Aplica los efectos discriminatorios tradicionales que se han impugnado tantas veces respecto del factor edad. Lejos de configurar un elemento objetivo (...) se adopta el riesgo como barrera de acceso a un plan de salud familiar” (considerando 53).

Luis Cordero Vega


Debido proceso


Señor Director:

Me parece notable que un distinguido abogado de la plaza, con intachables credenciales en la defensa de los derechos humanos, como lo es don Miguel Luis Amunátegui, en entrevista con su diario en la edición de ayer (p. 6) y refiriéndose a las condenas a los militares procesados por derechos humanos haya dicho: “Las sentencias dan vergüenza y como son muchas y muy largas nadie las lee”. Entre otras cosas, indica que no se respeta el principio de legalidad, la irretroactividad de la ley penal y la prescripción.

Miguel A. Vergara Villalobos


Embanderamiento


Señor Director:

Ayer, 11 de septiembre, el edificio del Tribunal Constitucional ha aparecido embanderado. ¿Qué celebra el Tribunal Constitucional ? ¿A qué efemérides patria se adhiere?

Jorge Precht


Inmediatez


Señor Director:

A fines de agosto se conoció que la cifra de desaprobación del Gobierno (según la encuesta Adimark) aumentó seis puntos en un mes. En el estrato socioeconómico bajo la mala evaluación llega a su nivel más alto (54%). ¿Qué podría provocar esta alza tan significativa? ¿La decepción?

Coincidentemente, por esas fechas el INE dio a conocer que el desempleo del trimestre móvil mayo-julio alcanzó el 7,3%, confirmando su tendencia persistente al alza.

En otras palabras, después de cuatro años en que la economía creció lentamente y que comenzó a acelerarse en el tercer trimestre de 2017, más personas esperan que ese dinamismo se refleje en más y mejores oportunidades y qué mejor que salir a buscar empleo y encontrarlo, como una señal. La creación de empleo está creciendo principalmente de la mano del sector privado, lo cual indica que las mejoras en las cifras de la economía se están traspasando al mercado laboral, pero lentamente.

¿Podrán la actividad económica y el mercado laboral dar cuenta de la velocidad de resultados a que estamos acostumbrados o este desfase de expectativas se seguirá traduciendo en desaprobación al gobierno de turno? Gobernar en el mundo de la inmediatez se irá haciendo cada vez más difícil.

Roberto Castro

Facultad de Economía y Negocios Universidad Central


Quintero


Señor Director:

Respecto a la catástrofe ambiental de Quintero, lejos de culpar a determinadas empresas, habría que poner el foco en la economía del bien común y el cumplimiento que debe existir cuando se avanza con proyectos empresariales. Si no avanzamos en comprender que lo más importante para una empresa no es la maximización de sus ganancias, sino la solidez de su ética y su real aporte a la sociedad no lograremos un desarrollo sostenible que permita un mayor bienestar a la población. Esto nos deja como lección y desafío una situación dolorosa, que esperamos no vuelva a ocurrir.

Gerardo Wijnant

VOLVER SIGUIENTE