Jueves 5 de Julio de 2018

US$ 5 millones para refaccionar uno antiguo

Gobierno argentino evalúa la construcción de un submarino nuclear

Según consigna hoy el diario La Nación de Buenos Aires, tras la tragedia del ARA San Juan y a meses de que la Armada argentina se quedara sin submarinos, el gobierno de Mauricio Macri analiza la posibilidad de diseñar y construir un submarino nuclear. El objetivo es ponerlo en el agua en el año 2025. El proyecto prevé el desarrollo de un reactor nuclear compacto para la propulsión de un submarino y se aprovecharía la estructura del ARA Santa Fe, el sumergible tipo TR-1700, similar al ARA San Juan y cuya construcción fue abandonada hace 25 años, cuando se había completado en un 70% en los astilleros del Complejo Industrial y Naval Argentino (Cinar). Para el proyecto se deberían destinar US$ 5 millones.

EE.UU. inició esta

guerra comercial, no la queremos, pero no tenemos otra opción que dar batalla”.Gao Feng, portavoz del Ministerio de Comercio chino.

Los funcionarios de Aduanas de Estados Unidos esperan en puertos y aeropuertos. Al cierre de esta edición aún no recibían noticia alguna. Pero de aquí a medianoche, recibirán la orden para aplicar nuevos impuestos a cientos de productos chinos —mayormente tecnológicos— que lleguen a sus terminales. Del otro lado, funcionarios chinos están también a la espera de la orden de Beijing para aplicar —en represalia— los aranceles correspondientes a productos estadounidenses, que incluyen (entre otros) el cerdo, aves de corral, la soja y el maíz.

Y en el medio del Pacífico, un barco con soja estadounidense navegaba hoy contra el tiempo hacia el norte de China en una carrera para vencer el arancel del 25% que presumiblemente llegará después de que se pongan en vigor los impuestos estadounidenses.

Se acabó el tiempo de un día que se pensó no llegaría nunca. Fueron tres meses de amenazas por parte de la Casa Blanca. Y tres meses de vanos intentos de la comunidad internacional —sobre todo de la Unión Europea— de tratar de convencer al Presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, de que desista de su política económica proteccionista y así evite una guerra comercial entre las mayores economías mundiales. Algunos pensaron que el día nunca llegaría, pero no hay una orden contraria que impida el alza de aranceles de Estados Unidos a bienes chinosr.

Se trata de un hecho que tiene a todos nerviosos y donde nadie puede pronosticar un final ni qué costo tendrá, afirma hoy The Washington Post. Sólo que habrá impactos.

De momento, se sabe que China ya anunció represalias inmediatas contra bienes estadounidenses (no han dicho la hora) y que Trump elevará progresivamente los aranceles hasta un total de US$ 450.000 millones en bienes chinos.

La escalada global debido a las disputas comerciales de Trump ya ha afectado a la economía, con tarifas más altas vigentes para el acero y el aluminio importados desde sus principales socios comerciales, entre ellos la Unión Europea y Canadá. Además, la Casa Blanca ha amenazado con imponer aranceles a las importaciones de autos, lo que tiene a la Unión Europea muy nerviosa. Los precios ya están subiendo, especialmente los del acero y el aluminio, y del lado estadounidense las empresas ya se están mostrando reticentes a invertir. Según una encuesta del Institute for Supply Management, planean mover su producción fuera del país, para evitar represalias contra las exportaciones desde Estados Unidos.

Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), alertó que el ciclo del “ojo por ojo” y las represalias tendría “perdedores de los dos lados”.

Mi visión

Trump dice que las medidas tienen como objetivo beneficiar a las compañías estadounidenses, que, según su visión, podrían volverse más competitivas. Además, acusa competencia desleal por parte de Beijing, robo de propiedad intelectual estadounidense y que incluso la política comercial de China amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos.

Pero para empresas como Mid-Continent Nail Corporation —la mayor industria de clavos del país— el precio ascendente del acero ha representado una inmediata reducción de empleos y la empresa teme verse obligada a dejar de funcionar en poco tiempo.

Inicialmente, Trump amenazó a China con imponer aranceles de 25% a bienes por US$50.000 millones al año. Pero la lista fue reducida a una cantidad menor de productos, por más de US$ 34.000 millones, luego de que compañías estadounidenses requirieran exenciones para importaciones clave.

Una segunda parte de bienes valuados en US$ 16.000 millones —que llevan el total a unos US$50.000 millones— serán analizados tras un proceso de revisión y observaciones del público. Las tarifas apuntan a bienes chinos que para Washington son comercializados en forma desleal. Vehículos de pasajeros, radiotransmisores, piezas para aviones y discos duros para computadores integran esa lista. Beijing tomará represalias desde el viernes con aranceles que afectarán inicialmente a un equivalente de US$30.000 millones en bienes estadounidenses.

Entre otros, se gravarán vehículos y productos alimenticios y agrícolas, como la soja, lo cual golpeará fuerte a los agricultores estadounidenses. Kevin Scott, productor de soja en Dakota del Sur y secretario de la Asociación Americana de Soja, dijo a The New York Times: “Me gustaría decirle al Presidente ‘Hombre, está arruinando nuestro mercado'”. Los restantes US$15.000 millones corresponderían a una segunda fase, que incluiría al crudo, gas propano y químicos.

Pero eso no es todo, además de los aranceles, la disputa incluye el escrutinio de inversiones chinas en Estados Unidos que Washington considera sensibles para la economía o seguridad nacional. Esto, según France Presse, ya ha causado una baja en la inversión china en Estados Unidos.

“China no cederá a la amenaza ni al chantaje”, aseguró hoy el portavoz del Ministerio de Comercio chino, Gao Feng. “Estados Unidos inició esta guerra comercial, no la queremos, pero no tenemos otra opción que dar batalla”, agregó.

Amenaza económica

Según publicó hoy The Washington Post, economistas llevan meses advirtiendo del daño potencial que el proteccionismo de Trump puede causar al comercio y la economía mundial. Temen que podría sacudir los mercados, paralizar el comercio y socavar los lazos entre Estados Unidos y China en un momento en que la Casa Blanca busca la cooperación de Beijing para la desnuclearización de Corea del Norte; pero por el lado de la Casa Blanca quedó claro que ha dado poco crédito a estas preocupaciones.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, dijo que las advertencias son “prematuras y probablemente muy imprecisas”. El propio Trump tuiteó esta semana que la economía de EE.UU. está “tal vez, mejor que nunca”, incluso “antes de arreglar algunos de los peores y más injustos acuerdos de comercio que un país haya hecho jamás”. Pero los empresarios estadounidenses alertan enérgicamente sobre los perjuicios a los que dicen estar expuestos. La Cámara de Comercio de Estados Unidos afirma que las medidas afectaban a exportaciones estadounidenses equivalentes a US$ 75.000 millones y ponen en riesgo miles de puestos de trabajo. Unos 400.000 según un estudio.

De paso, las industrias manufactureras advierten que muchos más empleos se perderán en compañías automotrices, de autopartes, electrodomésticos y otros bienes que dependen de componentes importados de China. “Las cadenas de suministro también sufrirán un duro golpe”, dijo Cliff Tan, director de Investigación de Mercados Globales en Asia del Este del MUFG Bank de Japón, en Hong Kong.

Sin embargo, un portavoz de la Casa Blanca, Raj Shah, reconoció que si bien algunas políticas pueden no ser siempre del agrado de industrias específicas, “muchos de estos grupos se benefician de políticas más amplias; todos estos grupos se benefician del recorte de impuestos y el fin de algunas regulaciones”.

“El único distrito electoral por el que el Presidente está preocupado es el pueblo estadounidense”, dijo Shah, al ser consultado sobre si las represalias de China y la Unión Europea afectarán a las personas de su base electoral.

Y es que las políticas de Trump tienen sus fuertes seguidores.

“Las tarifas de acero, las tarifas de aluminio, las tarifas automotrices tienen el potencial de poner a las personas a trabajar en industrias como la siderúrgica”, dijo Jeff Ferry, director de investigación de la Coalición para una América Próspera, un grupo sin fines de lucro que aboga por terminar con el déficit comercial de los Estados Unidos. “El electorado ya no está comprando las teorías que los economistas están vendiendo sobre el libre comercio, levantando todos los barcos”, dijo Ferry a The New York Times.

El día después de mañana

Lo que pasará después de la entrada en vigor de los aranceles es una incógnita, dicen analistas, ya que ambas partes se han comprometido a no dar marcha atrás. “Mañana será un día oscuro para el comercio mundial”, afirmó esta mañana Joerg Wuttke, ex presidente de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China.

Mientras que Kenneth Jarrett, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Shanghái, dijo que se había asentado una sensación de incertidumbre en la ciudad portuaria. “Mi esperanza es que con este comienzo, la gente sienta que el costo es demasiado alto y no pasaremos a la segunda ola (de aranceles)”, dijo a The Washington Post.

Hasta ahora, el Presidente de los Estados Unidos no ha mostrado interés en una tregua de último minuto. Aunque ha llamado al Presidente chino Xi Jinping un “buen amigo”, no ha expresado temor sobre lo que podría suceder en cualquiera de los dos países cuando aterricen los primeros aranceles.

“Las guerras comerciales son buenas”, publicó recientemente Trump en Twitter, “y son fáciles de ganar”.

El barco

Se espera que el “Peak Pegasus” arribe con la soja estadounidense a Dalian el viernes a las cinco de la tarde hora local. Si llega según lo programado, debería poder pasar por la aduana antes de que se impongan las tarifas. La guerra comercial ya comenzó.

Durante su visita

Un “bebé Trump” enojado sobrevolará Londres

Un globo gigante que retrata al Presidente estadounidense, Donald Trump, como un “bebé furioso,” sobrevolará la mañana del viernes 13 de julio las inmediaciones del Parlamento británico durante la visita del Mandatario a Londres.

La “caricatura aerostática”, de 6 metros de altura, obtuvo el permiso de la Autoridad Metropolitana de Londres para elevarse durante dos horas en los jardines del palacio de Westminster. Caricaturizado como un bebé de color anaranjado, vestido únicamente con unos pañales y con un celular en la mano, sus creadores pretenden mostrar que Trump “es un bebé gigante enojado con un ego frágil y manos diminutas”.

México

López Obrador tendrá un gabinete paritario

Nueve hombres y ocho mujeres tendrá el futuro gabinete de Andrés Manuel López Obrador. El listado lo encabeza Olga Sánchez Cordero, quien ejercerá como secretaria de Gobernación (Interior). Héctor Vasconcelos será el nuevo secretario de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Economía la encabezará Graciela Márquez, quien no cuenta con experiencia política y ha ejercido como docente en instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y la U. de Chicago, como profesora visitante. Carlos Urzúa se encargará de Hacienda.

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