Viernes 8 de Junio de 2018

Joanna Heskia fue nombrada en enero

Abogada de los jesuitas tramita tres denuncias por presuntos casos de abuso

Por Patricio Pino M.

Lo que quiere hacer la Compañía en este minuto es ojalá limpiar la casa, con todo el dolor que pueda significar”.

Joanna Heskia

Abogada

Imagen de la nave central de la Iglesia San Ignacio en el centro de Santiago.

En los tribunales ordinarios la penalista Joanna Heskia (48) ha defendido al ex senador Pablo Longueira, al ex comandante en jefe del Ejército Juan Miguel Fuente-Alba y a una de las mujeres involucradas en la secta de Antares de la Luz, entre otros casos. Abogada de la UC, a principios de año la contactó el provincial de la Compañía de Jesús, Cristián del Campo, para hacerse cargo de una misión distinta y relativamente inédita en el ámbito eclesial: recibir denuncias de casos de abuso.

Han transcurrido cuatro meses desde ese nombramiento. Esta labor la comparte con el abogado Waldo Bown, a cargo de casos específicos, y el jesuita Arturo Vigneaux, el canal receptor interno de denuncias. Su interlocutor es el provincial Del Campo.

Luego de ese primer nombramiento, Heskia fue convocada por los jesuitas a una comisión para proponer “buenas prácticas” en prevención de abusos. De cualquiera de estas tareas, hasta ahora la abogada nunca había hablado. “He recibido tres denuncias respecto de tres personas distintas. Lo curioso es que son cosas bastante antiguas. En la primera denuncia que recibí los hechos ocurrieron en la década de los 70. El acusado está muerto. Es una dinámica súper común, porque en un principio la gente no se reconoce como víctima por mucho tiempo. Cuesta mucho. Ha servido para que la gente diga cosas que guardaba en el corazón. La persona sabía que el acusado había muerto, pero mi sensación es que vino a contar para que no se repita”, dice.

— ¿Tres es mucho o poco?

— Alguien puede decir que tres es poco, pero en este proceso completo, que partió en enero, hartas víctimas han logrado dar su voz. Entiendo, por ejemplo, que en el caso del sacerdote Leonel Ibacache (está denunciado por hechos ocurridos en el Colegio San Luis de Antofagasta) han salido nuevas cosas en la investigación previa, tres o cuatro personas han hablado. Me contacté con quien publicó una denuncia a través de Óscar Contardo (columnista de La Tercera y escritor). Yo he tenido poquitos casos, pero eso no significa que no se hayan transformado en más casos.

— ¿Qué puede decir de las otras denuncias que ha recibido?

— Aparte, me llegaron dos o tres personas respecto de Jaime Guzmán (ex capellán del Colegio San Ignacio El Bosque). Acogiéndolas obviamente, porque estas personas son víctimas. Les dije que la persona adecuada era Waldo Bown. Recibí una denuncia respecto de una persona que ya no es de la Compañía, por abuso de conciencia, y otra más sobre la persona que salió en el último comunicado, que ya fue sancionada, pero se iba a ver para resolver si se reabría o no por nuevas conductas (se refiere al hermano Raúl González, denunciado en 2011 por abuso sexual ocurrido en 1999 y hoy trasladado a la Residencia San Ignacio, con suspensión de toda actividad pastoral).

Su método de trabajo

“Yo siempre soy partidaria de abrir una investigación previa”, dice la abogada cuando cuenta lo que hace después de recibir una denuncia. Deja por escrito lo que le contaron. En uno de los casos una de las personas llegó con un texto. Y procura que antes de 24 horas el documento esté en manos del provincial Del Campo. “El es una persona súper abierta y siempre me pregunta, ‘tú, ¿qué recomiendas?'”. Del Campo le comentó sobre contactar a la persona que hizo una denuncia contra Ibacache a través de Contardo. “En todos los casos que he transmitido se ha abierto investigación. He preguntado y por eso sé que Waldo Bown está en Guzmán, en Ibacache y en lo de Valparaíso, porque van a citar a la persona que denunció. Lo que quiere hacer la Compañía en este minuto es ojalá limpiar la casa, con todo el dolor que pueda significar. Pero en algún minuto había que abrir las puertas”, afirma.

Juan Pablo Cárcamo

Quién es el ex rector sancionado por un retiro espiritual

Casi inadvertido pasó el nombre de Juan Pablo Cárcamo (55) en un comunicado de la Compañía de Jesús dado a conocer la semana pasada, donde se informa que fue denunciado en 2016, por “abuso de conciencia y transgresión en el ámbito sexual de una mujer adulta, en el marco de un retiro espiritual”.

Al sacerdote lo suspendieron de todo acompañamiento espiritual y de dar retiros personalizados. A él, justamente director del Centro de Espiritualidad Ignaciana, que hasta 2016 realizó este tipo de encuentros en variados lugares, como en universidades católicas y en otras órdenes religiosas. “El gran medio que tenemos los jesuitas son los ejercicios espirituales y sus infinitos modos de adaptación”, dijo Juan Pablo Cárcamo en la revista “Jesuitas Chile”, de octubre de 2009, cuando habló como ex rector del colegio San Mateo de Osorno (2003-2009).

Estudió en el San Ignacio El Bosque y en 1983 entró al seminario para convertirse en sacerdote.

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