Viernes 27 de Abril de 2018

¿El más influyente? Piñera por experiencia y Macri por apoyo internacional

Un ex funcionario del Presidente Obama y un experto del Baker Institute detallan fortalezas y debilidades de ambos mandatarios.

Pablo Rodillo M.

¿¿Macri o Piñera? ¿Quién es más influyente? ¿A quién escuchan más los líderes internacionales? ¿Cuál puede trasformarse en líder regional y gestionar —por ejemplo— la crisis en Venezuela?

El diagnóstico es claro. Argentina es uno de los dos ejes del Mercosur —junto a Brasil— que ahora gestionan un tratado de libre comercio del bloque con la Unión Europea, una prioridad para Macri. Pero además el argentino ha sido el principal líder de la región que ha condenado la situación en Venezuela (presionó para que ese país fuera expulsado del bloque regional en 2016). Y desde diciembre de 2015 impulsó el fin del proteccionismo comercial que propiciaba Cristina Kirchner. En poco más de dos años, Macri se ha paseado por Davos y se ha reunido con Trump en la Casa Blanca y con Putin en el Kremlin. Se ha paseado por el mundo en búsqueda de inversiones para esta «nueva Argentina».

Piñera recién comienza su segundo mandato, pero fue el impulsor de la Alianza del Pacífico en el primero, bloque comercial regional formado en 2011 por México, Perú y Colombia. A Chile se le reconoce —desde hace años— como líder regional en comercio e integración económica: ha negociado 26 acuerdos de libre comercio con 64 países, que representan más del 85% del PIB mundial y el 60% de la población del planeta.

Con todo esto a la vista, dice desde Washington Benjamin Gedan —ex director para Sudamérica del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama y actualmente experto en políticas públicas del think tank Wilson Center—, “ambos líderes tienen la oportunidad de desempeñar un papel de liderazgo, sumado a la incertidumbre y los problemas internos en Brasil, Colombia y México”.

Dice que ambos mandatarios son ampliamente “respetados” y “tomados en serio” por los gobiernos occidentales e inversionistas internacionales. Y se los considera “centristas y pragmáticos”.

“El surgimiento de Chile como actor global en acuerdos multilaterales refleja su compromiso de practicar y promover la apertura comercial desde el retorno de la democracia en 1990”, afirma Gedan.

Mark P. Jones —cientista político del Baker Institute de la Universidad de Rice en Houston, Texas— dice que “la comunidad internacional occidental quiere ayudar a Macri, por lo que será más escuchado que Piñera en Washington, Nueva York, Londres, París y Bruselas”. Asegura que a Occidente le conviene que al Mandatario argentino le vaya bien, “porque temen que, si fracasa, regresará el populismo que destruyó el país durante la última década. Chile, en cambio, ha estado en el camino correcto desde el regreso de la democracia y Piñera es el regente de un país que siempre anda bien”.

Cercanía con otros líderes:

Que Piñera hable de tú a tú con Merkel, Macron o Rajoy es —a juicio de Gedan— “una ventaja en cercanía gracias a las relaciones que estableció durante su primer mandato”. “Pero Macri”, advierte, “ha estado recuperando el tiempo perdido: celebró la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio en diciembre y reuniones del G-20 este año”. Además, el ex funcionario de Obama asegura que la participación de Macri en Davos demostró el “generalizado” interés que existe por Argentina en estos días.

El peso del PIB

El PIB argentino en 2016 (Banco Mundial) fue de US$ 545,9 miles de millones, duplicando el de Chile para el mismo año. Para Gedan, en este sentido Macri se beneficia “de tener en la mano un megáfono más fuerte, dado el tamaño que tiene la economía argentina”. No hay que olvidar que es la tercera de Latinoamérica tras Brasil y México. Jones coincide: “Macri tiene la ventaja de que Argentina tiene un PIB, territorio y población mayor que Chile. Y como tiene ‘la casa' menos ordenada, los países de la OCDE le dan más importancia, porque quieren que él tenga éxito”.

Sin embargo, dice Gedan, “el relativo éxito de Chile en el fortalecimiento de las instituciones, la búsqueda del libre comercio le brindan oportunidades para el liderazgo regional y mundial que son poco comunes para un país de su tamaño. Los logros de Chile le otorgan a Piñera una excelente oportunidad para hablar sobre cualquier tema en el escenario mundial”.

Por su parte Jones agrega además que “Piñera tiene posibilidades de tener mayor influencia que Macri por el liderazgo que tuvo en la formación de la Alianza del Pacífico”. Y Gedan apunta que Estados Unidos históricamente ha propiciado que Chile tenga un mayor liderazgo global en temas de las transiciones democráticas y la crisis de Venezuela. “En el futuro, es probable que Chile continúe ejerciendo una influencia desmesurada sobre los problemas comerciales en el Hemisferio Occidental”, dice el ex funcionario de Obama.

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Al aterrizar a la una de madrugada en Brasilia —en la segunda escala de la gira del Presidente Sebastián Piñera por Argentina y Brasil— el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, bajó del avión y pasó por el lado de la comitiva de recepción brasileña sin dar abrazos ni apretones de mano.

A diferencia, el Mandatario bajó del Boeing 737-300 y saludó a las autoridades presentes. Entre ellas, los embajadores de Chile y Brasil y otras autoridades brasileñas como el subsecretario General de América Latina y el Caribe, el director del departamento de América del Sur Septentrional y Occidental y miembros de la fuerza aérea.

A unos metros de distancia, Ampuero con maleta en mano sólo intercambió palabras con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gonzalo Blumel, y se dirigió inmediatamente al auto que lo trasladaría a su hotel.

Si bien el canciller participó de todas las actividades de ayer con el Presidente Piñera en Argentina, en ninguna oportunidad intervino ante los representantes de medios de comunicación chilenos que eran parte de la delegación a bordo del avión presidencial. Desde Cancillería precisan que tampoco hubo solicitudes formales en Argentina.

La Segunda, que no pidió entrevistas, sólo intentó abordarlo informalmente, en medio del desayuno que el Presidente sostuvo con empresarios chilenos y argentinos, tampoco quiso hablar. “Tengo que entrar”, se excusó.

La distancia con la prensa se mantuvo durante todo el día. No se acercó a saludar a los periodistas a bordo del avión presidencial, como sí lo hizo el ministro Blumel y los senadores Manuel José Ossandón y Jorge Pizarro.

En todo caso, desde el viernes pasado, Ampuero ya había defendido la designación de Pablo Piñera, que finalmente fue congelado. Primero en Radio Duna, dijo que el nombramiento implicaba un gesto “humano”, al enviar a alguien tan cercano. También la Cancillería emitió un video con las declaraciones del ministro, quien se encontraba en Asunción, Paraguay. Esta semana también, antes del viaje, dio entrevistas a las radios Cooperativa y Agricultura.

No obstante, en la gira, el ministro de RR.EE. no volvió a tocar el tema. Por el contrario, fue el Presidente Piñera quien debió enfrentar las preguntas, particularmente de medios argentinos.

Por la tarde, mientras Piñera daba una entrevista al Diario Clarín, donde fue consultado por la situación de su hermano, Ampuero aprovechó de visitar la Feria del Libro en Buenos Aires.

La actividad no fue informada previamente a la prensa chilena, la que no pudo ir a cubrir el evento. A las 18.06 horas, el Ministerio de Relaciones Exteriores envió un mail, dando cuenta de la actividad. “He venido a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires a visitar el pabellón de Chile, porque como canciller entiendo que las relaciones exteriores, la diplomacia y la cultura están estrechamente vinculadas”, decía el comunicado.

En ese recorrido, sólo una agencia argentina abordó al secretario de Estado, quien ayer, a través de su oficina de prensa, envió otro comunicado por mail, a las 17.23, para anunciar que “en agosto se producirá la próxima reunión del gabinete binacional” chileno-argentino.

El bajo perfil de Ampuero no era completamente inusual. Habitualmente en viajes oficiales, los gobiernos favorecen un mayor protagonismo del Presidente, especialmente en la primera gira internacional.

La única diferencia es que en situaciones conflictivas que han surgido en giras presidenciales, por lo general, es el canciller, quien actúa como vocero ante esos temas incómodos.

Por ejemplo, en la visita que la Presidenta Michelle Bachelet realizó a Cuba, en febrero de 2009 —donde se reunió con Fidel Castro y luego el fallecido gobernante dio su apoyo a una salida al mar a Bolivia— fue el entonces ministro de RR.EE., Alejandro Foxley, quien salió a criticar al ex dictador durante la estadía en La Habana. La Presidenta sólo se refirió al tema a su llegada a Santiago, en el aeropuerto, dado que la polémica seguía vigente.

No es primera vez que Ampuero cede protagonismo. En la pasada Cumbre de las Américas, realizada en Lima, 13 y 14 de abril, el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, tuvo mayor visibilidad. Moderó un foro entre los presidentes Juan Manuel Santos (Colombia) y Enrique Peña Nieto (México) y dio entrevistas a medios peruanos y chilenos.

El mismo Moreno, cuando debutó como canciller en 2010, asumió inmediatamente un rol distinto al de Ampuero. El 8 de abril de ese año, en la primera gira de Piñera, a Argentina y EE.UU., ahí el entonces canciller se encargó se hacer labor pedagógica a la prensa respecto de los contenidos de la gira.

Retraso de embajadores

La gira a Brasil y Argentina ya venía precedida por cuestionamientos a la Cancillería y a Ampuero por la demora en el nombramiento de embajadores.

En el caso de la sede en Buenos Aires, de hecho, a una semana de la visita, aún Piñera no había nombrado a un embajador. “Me llama la atención el retraso”, dijo el miércoles de la semana pasada, Marcelo Díaz, diputado PS y ex jefe de la delegación chilena en Argentina (2014-2015).

Ese vacío se llenó transitoriamente, el jueves 19, con la nominación del hermano del Mandatario, Pablo Piñera, pero ante el requerimiento en contra de diputados PS y PC ante la Contraloría, La Moneda congeló el nombramiento.

Hoy La Tercera publicó que las designaciones de jefes diplomáticos en la región están retrasadas en comparación con los últimos tres gobiernos. Según el matutino, a esta fecha, las anteriores administraciones de Bachelet y Piñera ya tenían llenas las plazas en América de Norte y del Sur.

Ayer, anticipándose a la públicación, sin embargo, el Ministerio de Relaciones envió un comunicado, a las 19.27 horas, confirmando a 25 embajadores que ya estaban en sus cargos, entre ellos el cónsul general en La Paz, Bolivia, Manuel Hinojosa . Además, el Minrel informó que “el Gobierno de Chile ha solicitado, hasta la fecha, 12 agreement para nuevos embajadores, de los que se espera respuesta”.

Una de las razones, sin embargo, que explicaría la demora es que el canciller Ampuero y todo su ministerio estuvieron concentrados, en marzo, en los alegatos por la demanda boliviana en La Haya. De hecho, recién en abril comenzó la designación de los directivos de la Cancillería.

TLC con Brasil

En tanto, hasta el Palacio Planalto en Brasilia llegó hoy Piñera para dar inicio a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.

El contenido ya había sido informado previamente por la Presidencia brasileña ayer en un comunicado difundido en la página web. Allí, consignaron que hoy también serán firmados “acuerdos de compras públicas y protocolo sobre servicios financieros”

El comunicado agregó que “será anunciado el inicio de las negociaciones de acuerdo bilateral de libre comercio, que agregará nuevos temas a acuerdos comerciales ya existentes, con el fin de profundizar y modernizar la integración en el comercio de bienes, servicios e inversiones”.

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