Miércoles 4 de Abril de 2018

“Una ración de aguardiente” recomendó San Martín para ganar la Batalla de Maipú

Por Juan Carlos Ramírez F.

La carta del prócer está en perfecto estado de conservación e incluye consejos, arengas e importantes disposiciones logísticas para enfrentar a los realistas.

FOTOS: ALEJANDRO BALART

En plena fase de montaje está la intervención artística a la colección permanente con la que el Museo Histórico y Militar de Chile conmemorará los 200 años de la Batalla de Maipú. Ubicada en el ala oriente del edificio, se trata de nuevas y desconocidas piezas que profundizarán la gesta fundamental de la Independencia.

“Es considerada la Madre de todas las batallas de la historia militar de Chile por afianzar la Independencia de Chile e influir en los procesos independentistas del resto de los países latinoamericanos”, explica el general José Manuel Cichero, director ejecutivo del Museo.

La obra más notable es un manuscrito del general José de San Martín con instrucciones para los jefes de cada división para enfrentar esta decisiva batalla. Esta sería la primera vez que la pieza es exhibida al público. Se trata de una serie de artículos donde el militar recomienda: “Antes de entrar en acción procurarán los jefes dar una ración de aguardiente a su tropa; pero con tal método que el soldado no pueda propasarse” (Art. 2) y que el jefe del cuerpo procure, si es posible, “que su tropa antes de entrar en acción la lleve comida y bien calzada” (Art. 3).

También hay detalles más logísticos: “Se impondrá pena de la vida al que se separe de sus filas, tanto en retirada como en avance los que se mandará a ejecutar en el momento” (art. 5) y a los jefes de caballería: “Como a distancia de ciento treinta pasos (habrá) una pequeña reserva compuesta de un pelotón de veinticinco o treinta hombres con el objeto de perseguir ardientemente al enemigo (...) como asimismo para sablear al soldado que se vuelva a casa (...) se le hará entender a la toda la tropa que sepan lo que se le espera al cobarde” (art. 19)

Además hay arengas: “La unión y firmeza que deben mantener: de ella depende el éxito de la victoria” (Art. 8) o consejos: “El silencio es el que mantiene más el orden y el que aterra más al enemigo” (Art. 15).

“El legado de la batalla es lo que disfrutamos actualmente: vivir en una República libre y soberana. Y también haber sido partícipes históricos del concepto americanista, que se refleja en el resultado exitoso de esta contienda que influyó en toda Hispanoamérica. Tal vez esto fue un adelanto de lo que hoy conocemos como globalización”, concluye el director.

Otras atracciones: trajes de la época, armas de O'Higgins, el óleo “Los artilleros de Borgoño en la Batalla de Maipú”, de Fray Pedro Subercaseaux, y “El Republicano”, uno de los pocos cañones que se conservan, fundido en Buenos Aires en 1815 y que cruzó la cordillera con el Ejército de los Andes, participando en las batallas de Chacabuco y Maipú.

VOLVER SIGUIENTE