Miércoles 4 de Abril de 2018

Es epidemióloga y magíster en Salud Pública

May Chomalí, directora médica de CLC: “Sentí un machismo brutal en esta institución”

De 68 cargos directivos de las principales clínicas de la RM, sólo cinco mujeres (7,3 %) están en puestos de primera línea.

Por Catalina de Améstica

“En la universidad recibíamos un trato displicente de los profesores: nos llamaban «las doctorcitas»”.

“(Antes) sólo el 5% del equipo médico estaba compuesto por mujeres, hoy ya somos el 25%”.

Las señales partieron en la sala de clases, cuando May Chomalí estudiaba en la Universidad de Chile, a fines de los 70, y era parte del 15% de mujeres que cursaba Medicina. De ese tiempo recuerda especialmente la forma en que los profesores se referían a ella y sus compañeras. “Recibíamos un trato bien machista y displicente de parte de nuestros profesores, quienes sólo por ser mujeres nos llamaban «las doctorcitas». Muchas veces no nos informaban de situaciones con la intención de que nos equivocáramos”.

No fue lo único. “A todas estas muestras de brutal machismo, debí soportar durante toda la carrera un permanente discurso: ¿por qué estudias una carrera tan larga? ¿por qué no te dedicas a tu familia?”.

Más de 40 años después, May Chomalí, epidemióloga y magíster en Salud Pública, es una de las escasas mujeres que ocupan puestos de primera línea en su área en el sector privado: sólo cinco de los 68 cargos directivos de las nueve principales clínicas de la Región Metropolitana -las que atienden más pacientes- están en manos de mujeres, es decir, un 7,3%.

Hoy como directora médica de Clínica Las Condes (CLC), cargo que tiene hace dos años, debe tomar importantes decisiones relativas a la gestión y la calidad en la salud de los pacientes.

Pero llegar hasta acá, no fue un camino fácil.

“Fui mirada con recelo”

Apenas egresó de Medicina, Chomalí decidió trabajar en el sector público. Allí estuvo nueve años, siempre en el Servicio de Salud Metropolitano Oriente, donde desempeñó varios cargos: epidemióloga, jefa del programa de las personas, subdirectora médica y directora médica del Instituto Nacional del Tórax.

El paso al sector privado lo dio a mediados del 2000, luego de que el ex ministro Jaime Mañalich —en ese entonces director médico de la CLC— la llamara para ofrecerle el cargo de subdirectora médica. Ella aceptó el desafío.

“Llegué a un cargo que nunca había sido ocupado por una mujer y cuando sólo el 5% del equipo médico estaba compuesto por mujeres, hoy ya representamos el 25%. Al principio, todos me miraron con mucho recelo, pero hoy te puedo decir que lo único que encuentro en todos lados es mucho respeto”, cuenta sentada en su amplia oficina de la CLC.

— ¿Alguna vez cuestionaron su capacidad profesional por ser mujer?

—Debo reconocer que cuando llegué tenía todo en contra: era mujer, una persona joven a diferencia de todos los jefes de esta institución, venía del sector público y nunca había trabajado en el sector privado. En ese instante pensé: ‘tengo sólo dos opciones: o me aceptan o me voy a tener que ir'.

Para este proceso, cuenta que apeló a dos discursos: “Primero, que yo no era una competencia para mis pares porque venía a desempeñar un cargo de especialidad administrativa y no clínico. Y, segundo, en demostrar que ellos tenían competencias que yo no tenía y que, a la vez, yo contaba con herramientas que podían ser complementarias para resolver sus problemas”.

Chomalí confiesa que “los primeros cuatro años sentí el sutil machismo de mis pares en situaciones cotidianas. Por ejemplo, que todos los hombres conversaban entre ellos en una reunión ignorándome porque era la única mujer, o que tomaran decisiones sin avisarme, pese a que afectaban mi cargo”.

Sin embargo, dice que el mayor golpe lo vivió en 2010, cuando Mañalich renunció al cargo de director médico de la CLC para asumir el de ministro de Salud de Sebastián Piñera y ella no fue considerada para el puesto. “En ese momento sentí que había un machismo brutal en esta institución. Pensé de verdad que me iban a nombrar como director médico, pero no fue así. Fue un acto de machismo absoluto”.

— ¿Qué razones le dieron para no darle el puesto?

—El directorio de CLC me dio varias explicaciones de diversa índole, sin mayor sustento (…). Por ejemplo, que yo representaba mucho a Mañalich y que eso me jugaba en contra. Desde mi punto de vista, el machismo es un problema del otro y no mío. Nunca me ha generado conflicto ser mujer, todo lo contrario. Tengo cinco hijos, un marido y me encanta cocinar, hacer las cosas de la casa e ir de compras. Y tampoco siento como otras mujeres que debo hacer el doble de esfuerzo para demostrar quién soy. Hago lo que hago y si les gusta bien y si no, también”.

“Faltan dos generaciones para la equidad de género”

Recién en 2016 Chomalí fue nombrada directora médica de CLC. “Poco a poco, la medicina se ha ido feminizando durante los últimos años, como muchas otras carreras, pero advierte que “aún van a tener que pasar dos generaciones más para que efectivamente la equidad de género sea verdadera equidad de género”.

El presidente de la Asociación de Facultades de Medicina, Antonio Orellana, dijo que hay pocas mujeres en cargos directivos porque ellas privilegian su vida familiar sobre lo profesional. ¿Comparte este argumento?

—No, para nada. Hay doctoras que dedican mucho más tiempo a su trabajo que yo. Incluso, este tipo de cargos son más compatibles con la vida familiar porque si se enferma tu hijo, suspendes una reunión y listo, a diferencia de cuando uno atiende a pacientes.

May Chomalí asegura que hoy existe una mayor apertura en la medicina en Chile, y comenta que actualmente no hay ninguna especialidad que no haya incorporado a mujeres, incluso aquellas como traumatología y urología: “No optar a ciertas áreas médicas es una decisión personal, porque los mayores puntajes y mejores notas siempre han sido de nosotras. Y, a diferencia de las de mujeres de épocas pretéritas, hoy las doctoras están dispuestas a las 2 de la madrugada para ir a atender un parto porque saben que al día siguiente pueden contar con su pareja para que se haga cargo de los hijos”.

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