Lunes 29 de Enero de 2018

Precht (Chile Transparente) propone que las haga la BCN

Recortan platas de asesorías externas parlamentarias

En marzo bajarían de $2,4 millones a menos de $1,7 millones en el caso de los diputados.

Por Nicolle Peña

“Era lo que podíamos rebajar sin afectar significativamente la función”,

Miguel Landeros

Menos dinero para contratar asesorías externas tendrán los 155 diputados y 50 senadores a partir de marzo. Esta semana, el Consejo de Asignaciones Parlamentarias notificará a la mesa de ambas Cámaras la propuesta de los nuevos montos de las asignaciones que regirán este año.

Entre los ítem que componen estos recursos, una de las mayores reducciones se daría en el monto para asesorías externas. En 2017, cada senador contó con $3.239.525 mensual para este fin, cifra que en el caso de los diputados fue $2.399.648.

“El presupuesto de la Cámara se tuvo que recortar porque tenemos 35 nuevos diputados. Por eso, nuestra propuesta al Consejo fue bajar las asesorías externas de $2,3 a $1 millón y con eso cuadrábamos absolutamente todos los montos que tenemos disponibles para 2018. Es lo único que podemos rebajar sin afectar significativamente la función parlamentaria”, revela a La Segunda Miguel Landeros, secretario general de la Cámara. La autoridad agrega que los otros gastos que componen las asignaciones parlamentarias —como arriendo de oficinas, traslado y personal de apoyo— son mucho más difíciles de recortar.

Pese a que el Consejo de Asignaciones optó por no entregar una versión oficial, entre quienes tomaron la determinación trascendió que el nuevo monto destinado a asesorías externas quedaría en un rango entre $1,5 millones y $1,7 millones, en el caso de los diputados. La cifra final, precisaron, quedará afirme en marzo, ya que ahora se abrirá una etapa en la que las mesas podrán apelar a la propuesta del Consejo.

Más control de las asesorías

El nuevo desglose de las asignaciones parlamentarias es algo que monitorean los expertos en transparencia. Esto, tras la polémica que se desató el año pasado cuando diversos medios de comunicación advirtieron la presencia de copy paste en los informes rendidos por legisladores como asesorías externas.

Alberto Precht, director ejecutivo de Chile Transparente, considera que se debe avanzar en la creación de un nuevo mecanismo: “Un sistema profesional de asesorías parlamentarias, donde la asesoría externa fuera solamente residual. Es decir, que el parlamentario deba casi pedir autorización para contratar”. Según comenta, a nivel internacional los Congresos “más evolucionados” tienen un staff técnico de asesores, con distintas visiones políticas, que forman parte del personal del mismo Parlamento. “Eso es lo que hemos estado propiciando desde Chile Transparente, que tengamos un sistema que trabaje al alero de la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN), que entregue la generalidad de las asesorías que requiera un parlamentario y las distintas bancadas, y que en caso de que se tramite un proyecto muy específico que se requiera una asesoría externa particular que el parlamentario pudiese contratar”, plantea Precht.

Manuel Arís (ex Fundación Ciudadano Inteligente), concuerda en que lo importante es que existan mecanismos de control “lo suficientemente fuertes y transparentes para que los recursos se utilicen en los fines que están dispuestos”. Bajo su análisis, la discusión debe girar en torno a cómo fiscalizar de manera más eficiente el uso de estos recursos. “Lo que pasó el año pasado demostró que el mecanismo que tiene le Consejo y el Comité de Auditoría Parlamentaria no es efectivo”, recuerda. Acota que actualmente se encuentra en discusión en el Senado la modificación de la Ley Orgnánica Constitucional del Congreso, proyecto que contempla la creación de una dirección de ética parlamentaria. “Ese es un órgano que puede tener las capacidades para fiscalizar de manera eficiente todos los ámbitos que tengan que ver con probidad y transparencia en el Congreso”, recalca.

Como integrante de la comisión de Ética de la Cámara Alta, el senador José García Ruminot (RN) defiende que el comité de auditoría ha intensificado las fiscalizaciones del uso de las asignaciones. “La disminución de las asesorías externas está relacionada, más que con temas éticos, con que con los mismos recursos hay que financiar a un mayor número de parlamentarios”, asegura.

Al 52% de los consultados por la encuesta Cadem publicada hoy le gustó el gabinete del Presidente electo, Sebastián Piñera, presentado el pasado martes.

El sondeo —en el que un 35% dijo que no le gustó el gabinete— estudió el grado de conocimiento de los 23 ministros, y consultó por la valoración positiva o negativa de los más conocidos.

De esta manera, fueron evaluadas por primera vez las futuras autoridades que estarán a cargo de las “cuatro grandes materias” en las que Piñera buscará acuerdos de “todos los chilenos” y que fijó ayer en entrevista con El Mercurio: Infancia, delincuencia y narcotráfico, modernización del Estado y Salud.

En infancia, que estará a cargo de Hernán Larraín (Justicia) y de Alfredo Moreno (Desarrollo Social), sus ministros designados obtuvieron un nivel de conocimiento de 74% y 37%, respectivamente.

Moreno fue la segunda autoridad designada con mejor imagen positiva de todo el gabinete y la primera, si se considera sólo a los secretarios de Estado de las cuatro áreas priorizadas por Piñera: Logró 64% contra 25% de valoración negativa. Larraín obtuvo 51% de aprobación y 38% de desaprobación.

Respecto de delincuencia y narcotráfico —que estará a cargo de Interior— su futuro ministro Andrés Chadwick, es el más conocido (76%) y a la vez es percibido como el más influyente (27%). En aprobación obtuvo un 52% y un 36% de desaprobación.

Según Cadem, en modernización del Estado —a cargo de la Secretaría General de la Presidencia, el “segundo piso” y Hacienda— el futuro Segpres, Gonzalo Blumel sólo tiene un 24% de conocimiento. Por ello no fue evaluado (35% es el piso para ello).

El futuro jefe de finanzas, Felipe Larraín, arrojó un 76% de conocimiento, un 55% de aprobación y un 30% de desaprobación.

En salud, el próximo ministro de esa cartera, Emilio Santelices, es el tercero más desconocido (18%).

¿Quién obtuvo la mayor valoración positiva? Una mujer: la futura ministra de Medio Ambiente, Marcela Cubillos, con un 66%.

“Importante pero no esencial”

A juicio de analistas, el bajo conocimiento no necesariamente es perjudicial.

El académico de la U. Central, Kenneth Bunker, dice que “ser conocido es importante para alcanzar acuerdos pero no es esencial. Un ministro poco conocido, pero bueno en su trabajo es mejor que uno muy conocido pero sin capacidad”.

Y agrega: “En el primer gobierno de Piñera, se nombraron más independientes que personas de partidos. Es decir, la mayoría era desconocido. Laurence Golborne (ex MOP) era el menos conocido y llegó a ser el más popular del gabinete después del accidente de la San José”.

El analista electoral de RN, Tomás Duval, dice que “la conjugación de bajo nivel de conocimiento y valoración positiva es un muy buen punto de partida para asumir ministerios prioritarios para la gestión de Piñera. Porque dichos ministros, como Moreno y Santelices, tienen todo para crecer por delante”.

Duval añade que “su bajo nivel de conocimiento no es una dificultad porque queda muy claro en la encuesta que el jefe político es el ministro del Interior, Andrés Chadwick, lo que unido al bajo conocimiento de los ministros es una buena forma de despegar de un gobierno. Lo que sí va a requerir una muy buena coordinación interna. Hay que tener paciencia”.

El gerente de asuntos públicos de Cadem, Roberto Izikson, dice que “haber sido parte del gobierno anterior y estar cerca de Piñera tiene una recompensa en términos de opinión pública”. Y agrega: “En política, es mejor que hablen de ti a que no hablen”.

PS, PPD y PR

Oposición: Faltó priorizar pensiones

Que no haya priorizado una política de pensiones echaron en falta en el PS, PPD y PR ante las “cuatro grandes materias”, en las que Piñera propondrá acuerdos. “Un tema ausente es pensiones; el sistema no las garantiza mínimamente dignas para los jubilados”, dijo el presidente PS, Álvaro Elizalde. Añadió que “debemos estar atentos ante lo que el Presidente electo define como ‘mejorar' las reformas”.

Su par PPD Gonzalo Navarrete opinó que “son ejes importantes. La reforma de pensiones y una política integral en La Araucanía probablemente no son ausencias, pero requieren un debate un poco más profundo”. Y en salud “debiera ser más utilizada la infraestructura pública, porque lo que vimos antes estaba más centrado en la compra de servicios, que es traspasar más recursos al sector privado”.

El senador Guido Girardi comentó que “los temas de pensiones e isapres, un Chile más igualitario, deberían estar”, así como “la crisis con los pueblos originarios” y avanzar en ciencia e innovación.

“Echo de menos que dentro de esas definiciones no esté pensiones. Se requiere más claridad”, dijo el jefe radical, Ernesto Velasco.

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