Miércoles 27 de Diciembre de 2017

La polémica historia de un incombustible

Miguel Nasur: el terrateniente asiduo a los tribunales

Socio del Banco Santander, dueño de cuatro clubes de fútbol, tierras y la Radio La Clave, que saldrá a remate el 11 de enero. Su historia es tan larga como la lista de sus bienes.

Ximena Pérez Villamil

A la par de querellas y demandas derivadas de su paso por la Asociación Central de Fútbol (ACF), el casino juegos de Iquique, los préstamos informales y la toma de Peñalolén, Miguel Nasur Allel (82) fue acumulando un patrimonio económico considerable.

Hijo de palestino y madre chilena de origen sirio, agrupa sus inversiones en Antares S.A. Allí es socio de sus hermanas Munira, Zamira y Evelyn, siendo él, controlador. Antares es la dueña del 0,07% del Banco Santander, cuyo valor bursátil asciende a $6.541 millones y que, según contó Nasur a La Tercera en 2008, viene de su antigua participación en el Banco Osorno. Es el mayor accionista del Santander después de los españoles, AFP y corredoras de Bolsa.

Otro de sus negocios es Finasur —financiera nacida en 1978, dedicada a prestar plata con mayor o menor intensidad dependiendo de las épocas— que auspicia a Santiago Morning, el club que compró hace una década al gremio microbusero. También es dueño de Deportes Ovalle, que adquirió al ex corredor de bolsa preso por estafa y uso indebido de custodias, Tomás Serrano. Y de un paquete minoritario de Deportes Arica.

Su relación con el fútbol partió como arquero de Palestino y llegó hasta las más altas esferas: Joao Havelange, el poderoso y cuestionado ex presidente de la FIFA, era el padrino de su hijo Sebastián Joao, a cuyo bautizo viajó especialmente.

El año pasado compró el 50% del Miami United, que está en la cuarta división. Él es el presidente y Juan Miguel, su hijo mayor, director de marketing.

No sólo se ligó a los microbuseros a través del "Chago" Morning; fue comprando acciones por etapas hasta completar el 80% de la línea Ovalle Negrete, que tenía participación en Gran Santiago, una de las operadoras del Transantiago. Quería entrar al nuevo sistema de transporte público de Santiago, "pero la operadora Gran Santiago quebró", cuenta Paulo Vargas, abogado de cabecera de Nasur desde hace una década.

Cliente frecuente de los tribunales, no hay año en el que no tenga algún juicio. Sólo en 2017, enfrenta nueve causas en la justicia civil. Por una demanda laboral, el Juzgado Laboral y Previsional de Santiago ordenó el remate de la Radio La Clave el 11 de enero. Su abogado responsabiliza a Rubén Bassay, dueño del 20% de La Clave, a través de Inversiones Zahara. "El tenía la administración y muchas causas laborales en las que no se defendió. Le seguimos un juicio arbitral y el fallo ordenó que Inversiones Zahara debe ser excluida del holding por mala administración".

Terrateniente

A Nasur le gusta invertir en tierras, no en acciones, suele decir. Desde hace más de 30 años es dueño de un fundo ganadero de 140 hectáreas (has) en Melipilla; otro maderero de 240 has en Los Angeles, 400 has en Leyda, donde no ha plantado nada, pero disfruta de la casa de campo que construyó Santiago Cummins, ex dueño de financieras en Chile y Centroamérica, conocido por su exquisito gusto. Levantó viviendas en nueve hectáreas vecinas a la planta de CMPC en Puente Alto, pero aún no ha tocado las 24 hás con orilla de playa en Quintay, ni sus terrenos en Curauma y Las Tacas. Su abogado entrega otro dato: "hace cinco años compró la Hacienda Chacabuco, al lado de Peldehue, para un proyecto inmobiliario, y unos terrenos al Ejército en Puente Alto".

Por distintas vías, llegó a la propiedad de los hoteles Tiwanaco, El Bucanero; Los Nogales, donde se quitó la vida Eduardo Bonvallet, y el apart hotel del mismo nombre. Estos dos últimos cayeron en sus manos después de que su anterior dueño, Humberto Piemonte, lo invitara a asociarse para que Nasur se hiciera cargo de las deudas e impedir la quiebra. Pero la sociedad nunca se concretó y Nasur terminó quedándose con los hoteles, la casa de reposo Casamía y el complejo Bosques del Mauco, que también eran de Piemonte, quien se querelló por estafa en contra de Nasur. "Mi cliente fue sobreseido", aclara Vargas.

Así también le llegó un departamento en Miami. En 1996 el distribuidor de licores Alejandro Miqueles se querelló en contra del que fuera presidente de la ACF entre 1985 y 1989 por usura y apropiación indebida. Aseguró haberle entregado cheques propios y de terceros y haberle dejado en garantía un departamento en Miami. "Nasur se quedó con la propiedad de Miami por culpa de los intereses usureros que debió pagar mi cliente", aseguró el abogado defensor de Miqueles, Hernán Fuentes, a La Tercera. Nasur fue sometido a proceso, pero resultó finalmente sobreseido.

Como pago del Fisco por los terrenos que le "tomaron" en Peñalolén recibió $15 mil millones.

Durante décadas trabajó en una oficina en Monjitas hasta que se trasladó a otra en Apoquindo en un edificio triangular pasado Manquehue. Vive en un caserón a la entrada de Lo Curro.

—¿No se cansa de tener tantos juicios su cliente?

—Él no, su abogado sí. A él le encantan los juicios, porque es llevado a sus ideas —responde Paulo Vargas.

—¿Es cierto que él dice que no sabe cuanta plata tiene?

—Yo creo que sabe, pero no el monto extacto.

—¿US$500 millones?

—Puede ser.

Fue llevado por Jorge Yarur, cuenta Nasur

Sus inicios como "pajarero"

Egresó del Liceo Valentín Letelier, fue arquero de Palestino y su primer trabajo fue de "pajarero", como se llamaba al ayudante de cajero, en el Banco de Crédito e Inversiones.

"En el banco estuve 21 años. Jorge Yarur quería que jugara en los torneos interbancarios y me llevó al banco. Terminé de gerente de la oficina central en la Unidad Popular, me llevé bien con los tres interventores, me retiré en 1974 y jubilé. Tuve una fábrica de rodados, formé la Financiera Davens con los Ventura (Jacobo y Elías) y tuve cuatro micros Recoleta-Lira", contó a La Tercera en 2008. También fue socio de los casinos de juegos de Arica, Iquique, Coquimbo y Puerto Natales.

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