Jueves 7 de Diciembre de 2017

Y caricatura del curso

Suprema ordena a colegio destruir anuario de 4° Medio por insultos a alumna

Da 10 días de plazo a colegio de La Florida para recopilar y hacer desaparecer el material que fue elaborado por los estudiantes del mismo curso.

Por Catalina de Améstica y Marjory Miranda

Se vulneró el derecho a la honra y la dignidad de la joven" Francisco Ugaz Abogado

Una caricatura del grupo de 29 alumnos del único 4° Medio que egresó el año pasado del Colegio Antilhue —encargada a un dibujante de la Plaza de Armas—y un anuario con la foto, descripción, frases típicas y apodos de cada uno de los escolares fue el obsequio —como recuerdo del egreso— que se distribuyó a estudiantes y apoderados en la fiesta de gala.

Y así fue. El regalo (previamente acordado con los alumnos, los padres y el colegio) se convirtió en un recuerdo imborrable para Monserrat (18) y su familia.

Ello porque al recibirlo (la noche del 3 de diciembre de 2016) se vio retratada en la caricatura con ropa interior (el resto con uniforme) y en el anuario habían varios epítetos denigrantes en su contra. "Hay un video de la gala donde la productora filma el rostro descompuesto de mi hija al ver su caricatura y los insultos. Eso fue muy sádico porque no fue casualidad que la estuvieran grabando en ese momento. Para no dejar la crema en la fiesta, decidimos no irnos", dice la madre de Monserrat, Gloria Zavala.

10 días de plazo

El lunes siguiente, la apoderada fue al colegio a pedirle a la directora María Luisa Guerra que solicitara la inmediata devolución de los polémicos obsequios, además de informarle que iniciaría acciones judiciales. Pero, asegura la familia, "se excusaron aludiendo que en mi calidad de ex apoderada ya no mantenía vínculos con el colegio".

Este martes, la Corte Suprema ordenó que el Colegio Antilhue debe "debe dirigir una comunicación a todos los apoderados y ex apoderados que tengan en su poder la revista y la mencionada sátira para que hagan devolución de aquella dentro del décimo día a fin de proceder a su íntegra destrucción, lo que se hará a costa del establecimiento y en presencia de un notario público, de lo que se levantará una completa y detallada acta de todas las actuaciones desarrolladas".

De esta manera, respaldó el recurso de protección que los padres presentaron en enero de este año en la Corte de Apelaciones en contra de la directora del colegio, el profesor jefe, la directiva del curso y el comité encargado de la gala.

"Interpusimos el recurso porque consideramos que se vulneró el derecho a la honra y la dignidad de Montserrat, no sólo por la sexualización que se hizo de ella y los epítetos de los que fue víctima, sino también porque este material físico y digital fue distribuido a todo el curso", dijo Francisco Ugaz, del estudio jurídico de Nelson Caucoto.

El fallo señala que los insultos y la caricatura "resultan una vulneración a las garantías" constitucionales, al ser "en sí mismas degradantes y deshonrosas (…)".

Al cierre de esta edición, la abogada del establecimiento Inés Viñuela señaló que "el colegio no tuvo ninguna participación en la elaboración del material" y aseguró que "el colegio dispuso medidas tendientes a recuperar el anuario y la caricatura, pero los padres se negaron a devolverlos. El colegio cumplirá el fallo y dispuso en envío de correos a todos los apoderados advirtiendo la situación".

"No filtraron"

Al día siguiente de la gala, recuerda la madre de la joven que está estudiando Enfermería, la familia de la muchacha revisó detalladamente el anuario y la caricatura, y decidió apoyarla psicológicamente. "El texto tenía una cantidad de insultos y groserías contra mi hija que temimos que pudiera hacer alguna tontera por el buylling recibido, por lo que la comenzamos a vigilar las 24 horas del día", dice.

Y agrega: "creo que esto no es un problema de sus compañeros, sino de los apoderados a cargo de estos regalos que no filtraron la información que iba a salir en el anuario y que tampoco repararon en la caricatura".

Crónica

Destacar talentos

El origen

de la caricatura

Según los descargos de padres y apoderados a la Corte de Apelaciones, se preguntó a los propios alumnos características de sus compañeros para incluirlas en la caricatura. En el caso de Montserrat, "se dijo que a ella le gustaba mucho bailar, que bailaba danza árabe, que desde pequeña realizaba esa actividad, perteneciendo a una academia y por años fue parte de la publicidad que la academia exhibía, donde aparecía en una gigantografía con vestimenta árabe". Agregan que "nunca se tuvo la intención de denostar con la caricatura (...) no se intentó en ningún caso que fuera caricaturizada de forma desnuda, ya que el objetivo siempre fue remarcar sus talentos en danza árabe, donde incluso la joven fue rostro publicitario de la escuela". Y lamentan "que en el dibujo se haya dado una connotación sexual que en su origen nunca tuvo".

Crónica

Los propios alumnos en presencia del profesor jefe

¿Quién escribió y supervisó el contenido del anuario del curso?

"Del contenido del anuario se encargarían los propios alumnos, cuestión del todo usual y de carácter tradicional del colegio", aseguraron los padres ante la Corte de Apelaciones.

Detallan que los alumnos tomaron como base los anuarios de cursos anteriores, que la recopilación de la información se hizo en el colegio, en horario de clases y bajo la presencia y vigilancia del profesor jefe. "Se reunía el curso completo y hacían salir de la sala a la persona aludida, siendo sus mejores amigos los encargados de completar los contenidos de cada compañero, para luego ser llevado a la pizarra, donde iban escribiendo todos los adjetivos y apelativos, para que todos los leyeran e hicieran sus observaciones, mientras un alumno tomaba nota".

Respecto de Montserrat, se asegura que "fueron sus propios amigos" (3 hombres y una mujer) "quienes se encargaron de asignar los conceptos que los alumnos indicaban como descriptivos". La información —junto a la del resto del curso— fue entregada en un pendrive a la apoderada encargada de la impresión del anuario "con la indicación específica de no leer ni modificar los textos entregados".

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