Martes 28 de Noviembre de 2017

“Siempre doble protección: anticonceptivo y condón”

La ginecóloga infanto-juvenil Andrea Schilling alerta sobre los riesgos del no uso del preservativo.

Por Loreto Flores Ruiz

En las consultas por infecciones de transmisión sexual, lejos las más frecuentes son los condilomas".

Según la primera encuesta de Sexualidad de Adimark, a nivel nacional, el 75% de los chilenos mayores de 18 años tuvo relaciones sexuales el último mes. Y sólo el 54% de los chilenos utiliza algún tipo de método anticonceptivo.

"La sexualidad es una realidad, y no se pueden cerrar los ojos, y el problema es que se usa muy poco preservativo", asegura la ginecóloga infanto-juvenil y académica de la UDD Andrea Schilling, quien será una de las expositoras en la "V Conferencia de Cultura Científica", que organiza la U. Andrés Bello con el tema "Prevención del cáncer con vacunas: de la ciencia ficción a la realidad", pues hace una década que la especialista se interesó en el virus papiloma y su vacuna.

"No está tan interiorizado el concepto del uso del condón como doble protección, para prevención de las enfermedades. Y así es como hemos visto el aumento de la gonorrea, de la sífilis, del VIH, porque no tienen interiorizado el uso del condón. Justamente entre los motivos de consultas por infecciones de transmisión sexual, lejos los más frecuentes son los condilomas o verrugas genitales, que son producidas por el virus papiloma", enfatiza.

—Hoy la vacuna contra el virus papiloma está en el programa de inmunización. ¿Por qué hubo cuestionamiento entre algunos padres?

—La vacuna contra el virus papiloma humano es la segunda vacuna que se inventó para combatir un cáncer. Recordemos que la vacuna de la hepatitis B, que no ha creado ningún revuelo entre los padres, y se pone antes del año de vida, también es para prevenir un cáncer que es producto de relaciones sexuales. El virus de la hepatitis B puede producir una hepatitis crónica, una cirrosis y un cáncer de hígado. Pero como la vacuna del papiloma se pone en una edad que es más cercana al inicio de la actividad sexual, por eso hubo tanto escándalo. Los cánceres que produce el virus papiloma van más allá del cáncer al cuello del útero; lo que pasa es que este cáncer es el más frecuente, pero además produce cáncer de vulva, de vagina, de ano, de pene, orofaringe. Por lo que poner la vacuna evita todos estos cánceres también.

—En los niños varones, ¿qué tan necesaria es la vacuna?

—Sí es necesario, lo que pasa es que no se ha hecho, por una cosa presupuestaria. En la mayor parte de los países del mundo, como el cáncer del útero es el más frecuente, han empezado a vacunar a las niñitas. Para vacunar a los hombres tienes dos razones: evitar que haya tanto virus circulando, y si los hombres no tienen el virus, no se lo transmiten a las mujeres, y además los protege a ellos mismos de cáncer de ano, de orofaringe, de las verrugas genitales.

—¿A qué edad se puede vacunar a los varones?

—Desde los 9 a los 26 años. Probablemente más adelante se va a prolongar hasta los 45 años, como en el caso de las mujeres.

—¿A qué se debe el poco uso del condón en los jóvenes?

—Hay una percepción en algún momento en la adolescencia de que uno es invulnerable, no se les ocurre que se pueden infectar. Sin embargo, muchas de las causas de no usar condón tienen que ver con la educación y el acceso. Está demostrado que los adolescentes y jóvenes de nivel socioeconómico alto usan mucho más condón que los de estratos más bajos, y eso es porque los condones son caros, y si voy al consultorio puedo encontrarme con mi abuelita. Y cuando les entregan, les dan 5 o 10, que es nada, porque si piensas que los jóvenes que están teniendo relaciones al menos una vez al día, entonces si te entregan 5 condones, no sirve para nada.

—¿Cuál es la recomendación para los jóvenes?

—Si van a tener actividad sexual, que siempre piensen que es algo voluntario, bien pensado, no tengo que ir contra mis principios o valores. Si tiene estas características, perfecto, porque la actividad sexual es algo lindo y algo inherente al ser humano. No es la sexualidad en sí que tenga problemas, sino que las consecuencias de una sexualidad no responsable. Y ahí las consecuencias son embarazo e infecciones. Las infecciones son mucho más peligrosas que un embarazo, porque finalmente uno se puede morir. Siempre doble protección, un anticonceptivo de alta efectividad, pero siempre, siempre, siempre, siempre condón, independiente del anticonceptivo, además de tener la vacuna del papiloma y la de la hepatitis B. En Chile están vacunados de la hepatitis B los nacidos desde el 2005 en adelante; por lo tanto, los de los 13 años en adelante no están vacunados. Lo ideal es que se vacunen por su cuenta .

Las razones

Por qué tu hijo adolescente no quiere hablar contigo

Por Lisa Damour, TNYT

La mayoría de los padres han visto a su hijo adolescente tener un humor razonablemente bueno al inicio del día para luego regresar de la escuela envuelto en una pesadumbre y un silencio estremecedores. Puede ser difícil apoyar a nuestros hijos cuando nos dicen qué les pasa, pero es mucho más difícil ayudar a un adolescente claramente molesto cuando rechaza una invitación cálida para conversar sobre algún problema.

Estas interacciones normalmente se desenvuelven en una secuencia extraña y predecible. Les preguntamos con seriedad: "¿Estás bien?" y responde con un paralizador "No", un poco sincero y vago "Sí" o nos ignora mientras enfoca su atención en el teléfono. Luego solemos sentirnos heridos porque nuestro adolescente ha desairado nuestro apoyo.

Sin embargo, cuando nuestros adolescentes se guardan sus problemas, muchas veces tienen una buena razón. Para calmar nuestras mentes y ser de más utilidad para ellos podemos considerar algunas de las más comunes, aunque muchas veces ignoradas, explicaciones de su reticencia:

Les preocupa una posible reacción equivocada. Si sospechas que ésta puede ser una barrera y que puedes escuchar sin estar a la defensiva, sólo pregúntale: "¿Te preocupa que pueda tener una mala reacción?".

Anticipan repercusiones negativas. Ser capaz de reconocer que los adolescentes (y también los adultos) se equivocan de vez en cuando puede mejorar la comunicación.

Saben que los padres a veces chismean. Podemos ayudar a los adolescentes a hablar con más libertad si les aseguramos que guardaremos sus secretos y les ofreceremos apoyo moral.

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