Martes 28 de Noviembre de 2017

El odio al árbol

"Se ha planteado, erróneamente, que la única disyuntiva para el tramo de AVO es entre el parque y el transporte público".

Cuenta Hernán Díaz Arrieta, Alone, en el prólogo de su "Antología del árbol", que el domingo 24 de julio de 1904 se realizó la primera Fiesta del Árbol verificada en Chile. Describe también la lucha que personajes como Eugenio del Río, Guillermo J. Renner, Salvador Izquierdo, Luis Arrieta y Carlos Peña Otaegui dieron por defender los árboles de Santiago o documentar su existencia. "Si un observador atento contemplara los árboles escuálidos de nuestras calles y de nuestros jardines, podría decir que en Chile estamos ahogando nuestra propia alma nacional y sembrando el egoísmo en nuestras generaciones futuras, la vida fácil encerrada en un círculo de explotación y exterminio de la cultura del espíritu por un materialismo estrecho y sin grandeza", advertía Jorge Schneider Labbé, en 1928. "¿De dónde viene el odio al árbol?", se pregunta, en el libro, el mismo Alone.

La pregunta es pertinente cuando se sabe que el Ministerio de Transportes ha puesto como requisito, para visar la construcción del último tramo de la Autopista Vespucio Oriente (AVO), que éste incluya una pista exclusiva para el transporte público. Ello, sumado a las rampas de salida y entrada a la autopista subterránea, requeriría sacrificar una fracción del parque de 18,4 hectáreas diseñado en los años 50 por el arquitecto Álvaro Covacevich.

No se trata, han advertido observadores, de quitar tan solo unas cuantas hectáreas de césped y maicillo. Sería posible, aunque costoso, compensarlas en algún barrio cercano. El cambio de proyecto también pone en riesgo a 468 árboles —de un total de 1.909 que hay en el parque—, los que, por su antigüedad o por las características de las especies, no podrán ser trasladados mientras duren las obras. Hay cedros del Líbano, secuoyas y robles americanos que desaparecerían para siempre. También ombúes, ceibos, liquidámbares y árboles nativos tendrían que cederles su lugar al progreso y a los autos.

En los últimos años, Chile, sus ciudadanos y sus autoridades han dado muestras de una creciente conciencia ambiental. El cambio de la matriz energética, la protección de áreas silvestres o el fin de las bolsas plásticas son algunos ejemplos. Pero la defensa del arbolado urbano, y el balance entre su protección y la expansión de la infraestructura de la ciudad, es todavía un tema pendiente. Hay casos que muestran que es posible compatibilizar ambos objetivos, como el trazado de la Línea 5 del Metro, a comienzos de los 90, donde la presión pública obligó a respetar la integridad del Parque Bustamante. Pero ello no oculta la falta de una política pública al respecto. En Santiago, como en todo Chile, el árbol urbano debe luchar, para subsistir, con los intereses sectoriales en el aparato público y, tal como las personas, con la desigualdad territorial y de recursos para su cuidado.

Se ha planteado, erróneamente, que la única disyuntiva allí es entre el parque y el transporte público. Otros expertos han propuesto que es posible reducir el espacio en superficie destinado al automóvil. Como sea, respetar esos 468 árboles debería ser una prioridad. Se necesitan 15 años, explica una arquitecta de la Fundación Mi Parque, para que las raíces de un ombú crezcan lo suficiente para permitir que un niño juegue allí a la escondida. Parece una razón suficiente para hacerlo.

Segunda mirada

J. J. Cruz

Tiempos modernos

La nueva presidenta de la DC, Miriam Verdugo, dice que no se va a dar por enterada de los recados que le envíen por redes sociales —comenta esta mañana Walter Alberto.

—Por Twitter o Facebook, supongo —le pregunto.

—Tampoco por WhatsApp —me explica.

—Una sana política. Cualquiera que esté en un chat de apoderados del colegio sabe que eso suele ser una pesadilla.

—Además con eso se diferencia claramente de los liderazgos que el ciudadano medio desprecia, como Donald Trump.

—Nada peor que un presidente tuitero.

—Sólo comunicarse por carta certificada o en asamblea a mano alzada, parece ser la consigna.

—Respeto a la institucionalidad partidaria, por favor.

—A mí, Jota Jota, me parece una conducta totalmente coherente y representativa con la DC de hoy.

—Por qué lo dices.

—Porque es el ejemplo perfecto de un partido que no se entera en qué mundo vive.

Redacción

Vicepresidente ejecutivo: Felipe Edwards del Río

Director: Mauricio Gallardo Mendoza

Representante legal: Alejandro Arancibia Bulboa

Dirección, redacción y talleres: Av. Santa María 5542.

Fono: 2330 1111 (mesa central) Servicio al cliente: 2242 1111

Ventas, suscripciones: 29562456 www.lasegunda.com

Redacción

Nueva Constitución

Señor Director:

En columna de opinión publicada este lunes 27 de noviembre, Cristina Bitar realiza juicios que se contradicen con la realidad. Indica que las conclusiones del proceso constituyente quedaron guardadas en un cajón. No obstante, el gobierno dará a conocer después de la segunda vuelta un proyecto de ley de reforma total a la Constitución y que incorpora los insumos de dicho proceso.

Sostiene que los defensores de la Asamblea Constituyente ya no tienen argumento para defenderla pues el nuevo Congreso es altamente representativo y diverso. Sin embargo, aquel no es el argumento de quienes hemos defendido la idea de establecer una AC. El asunto es simple: si el Congreso Nacional —por muy representativo que sea— establece una nueva Constitución enfrentará un serio conflicto de interés dado que estará definiendo reglas que le afectan directamente. El argumento no es uno de representatividad, sino de conflicto de interés para definir reglas para sí mismo.

Finalmente afirma que "puede que algunos aún consideren que es necesario reformar la Constitución, pero pocos creen que este debate deba hacerse fuera del Congreso". Quizás tenga razón en que la mayoría de los parlamentarios electos prefiera discutir el tema dentro del Congreso pero hoy no son algunos, sino que la mayoría prefiere establecer una nueva carta magna.

Una encuesta realizada a 144 diputados electos ("La Tercera", 26.11.2017), indica que 100 de ellos (64% de la nueva Cámara) está a favor de aprobar un mecanismo para elaborar una nueva Constitución. Lo sorpresivo de ello es que 24 parlamentarios de Chile Vamos favorecen esa opción. Es decir, no solo se favorece una "reforma", sino que la mayoría plantea la necesidad de una nueva Constitución. Y será el próximo Congreso quien definirá el lugar donde se escribirá esta nueva carta constitucional.

Claudio Fuentes S.

Profesor titular U. Diego Portales

Crisis en la DC I

Señor Director:

En la Democracia Cristiana han convivido dos almas desde hace mucho tiempo, una de inspiración cristiana que busca recuperar su identidad para influir con sus ideas y otra más cercana a las ideologías de izquierda que busca mantenerse en el poder.

Algunos simpatizantes, ex militantes, militantes y dirigentes del primer grupo han manifestado pública y privadamente que no ven viable acoger la opción de gobierno que la Nueva Mayoría le presenta al país. La Democracia Cristiana dejó de ser un partido influyente y una marca que había que cuidar.

Es la oportunidad para que personas como Soledad Alvear, Mariana Aylwin, José Pablo Arellano, Alejandro Foxley, Jaime Ravinet, Eduardo Aninat y otros tantos se agrupen en un nuevo movimiento social cristiano que tenga por objetivo recuperar la identidad que llevó a los jóvenes de la Falange a fundar la DC y que estas ideas —actualizadas— vuelvan a influir en la sociedad chilena.

Carlos Rubilar Camurri

Crisis en la DC II

Señor Director:

La esperanza que siguen manifestando algunos jóvenes de la Democracia Cristiana con su partido choca con la realidad de quienes pareciera van a liderar el partido: un condenado por violencia intrafamiliar (Rincón), un ex alcalde que no quiso ir a primarias (Donckaster) y uno al que la Contraloría le ordenó a devolver dinero por trabajos no ejecutados (Reyes).

La única puerta que se ve es la de salida.

Julia Ramírez Fernández

Redacción

HARAKIRI

Ayer, en el artículo "Analistas recomiendan ‘una directiva de transición' para la DC" (p. 4), identificamos erróneamente a Juan Cristóbal Portales como académico de la U. Mayor. Es el director del Magíster en Comunicación Estratégica de la U. Adolfo Ibáñez.

VOLVER SIGUIENTE