Viernes 6 de Octubre de 2017

Claudia Campaña, amiga del pintor y escritor:

“En los 70, Adolfo Couve hizo una quema de sus óleos”

La historiadora del arte habla de la nueva muestra de Couve y destaca la vigencia de su obra.

Por Daniel Rozas

El decía que no se podía ser pintor y escritor; yo pienso que él lo logró".

Obras y fotografías desconocidas del pintor y escritor Adolfo Couve componen el último trabajo de la historiadora del arte Claudia Campaña, académica de la Facultad de Artes de la Universidad Católica. Alumna suya en la Universidad de Chile y posteriormente amiga, la autora de "Adolfo Couve: una lección de pintura" (2002) acaba de publicar el libro "Adolfo Couve: imágenes inéditas" (2017) por el sello Orjikh a propósito de la exposición que se desarrolla en la Corporación Cultural Las Condes, hasta fin de mes.

El nuevo volumen analiza once dibujos, dos óleos y una acuarela. "Todas las obras de la exposición están en colecciones privadas, por lo que ésta es una oportunidad única. Incluí dibujos de 1959 hasta su última pintura de enero del 98. Y fotos inéditas del autor".

—Couve es un mito en Chile. ¿Es reconocido internacionalmente?

—Su trabajo escritural ya tiene reconocimiento en América Latina; ciertamente, en Argentina. Pero pienso que su obra todavía está en proceso de internacionalización. Meses antes de su muerte me comentaba que deseaba que sus novelas se tradujeran al inglés y al francés; ello aún no ocurre. Y recién el 2002 publiqué el primer libro sobre su obra visual; en la medida en que se conoce mejor comienza valorarse. Traspasará las fronteras, es cosa de tiempo.

—Gonzalo Díaz dijo que Couve quemó unos cuadros durante la época de Allende. ¿Qué sabes al respecto?

—En sus clases de Renacimiento, él gozaba contando que en 1497 el monje Savonarola instó a sus seguidores florentinos a encender una hoguera para quemar objetos pecaminosos. Efectivamente, a principios de los 70, Couve hizo una quema. El mismo me contó que encendió una pira cerca de su casa de calle Guardia Vieja y quemó todos los óleos que, según su opinión, no estaban bien solucionados. Se reía porque pidió a varias personas que tenían pinturas suyas que se las prestaran por un rato, para nunca más devolvérselas. Sobrevivieron muy pocos óleos fechados entre 1970 y 1974, año en que dejó de pintar.

—¿Cómo se complementan su obra literaria y su pintura?

—Hoy sus pinturas ayudan a leer sus novelas, y viceversa. El decía que no se podía ser pintor y escritor; yo pienso que él lo logró. Y se convirtió en un maestro de lo breve, sin derrochar los pigmentos en su pintura, y utilizando las palabras justas.

Claudia afirma que "hoy las pinturas de Couve son mucho más apreciadas que hace cuarenta años".

¿Era un romántico del siglo XIX nacido en el XX? ¿Era un anacrónico?

—Ese mote se lo pusieron en los 70. Estaba de moda el Arte Conceptual y se suponía que con las nuevas tecnologías de reproducción la pintura llegaba a su fin. El deseaba tener éxito, pero no a costa de seguir las tendencias del momento.

—¿Por qué Couve dejó de pintar?

—Tuvo un conflicto vocacional que concluyó el 73 cuando se convenció de que la fotografía y el cine le habían restado protagonismo a la pintura de caballete y que ésta estaba en una crisis que él no era capaz de resolver. Decidió entonces que su camino iba por la literatura. En sus novelas abordó una y otra vez el problema de la pintura a fines del siglo XX... Repetía que un artista no podía tener más compromiso que con su arte. Por eso afirmaba que éstos fracasaban en sus relaciones de pareja; que el camino era difícil, pero que una obra medianamente bien hecha valía la pena toda renuncia.

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