Jueves 5 de Octubre de 2017

Estudio de Observatorio Judicial

Suprema rechaza 59% de los recursos que se presentan para anular expulsiones de colegio

Investigador revisó los 112 fallos en que el tribunal se pronunció cuando un padre se quejaba por la no renovación de matrícula.

Por Patricio Pino M.

Los números muestran un criterio: si el colegio se ajustó al manual de convivencia, la decisión es legal". Juan Francisco Cruz Observatorio Judicial

Entre la Corte Suprema y la de Apelaciones de Santiago se tomaron ocho meses para resolver. Aunque la estudiante ya estaba en otro colegio, en junio pasado el máximo tribunal le dio la razón a la mamá que se quejaba porque La Maisonnette había dejado sin matrícula a su hija adolescente por causas disciplinarias.

Este fallo es una excepción. Según un estudio del investigador del Observatorio Judicial, Juan Francisco Cruz, son pocos los casos en que los tribunales apoyan el reclamos de los apoderados y ordenan a un colegio dejar sin efecto la cancelación de la matrícula.

Cruz estudió 112 recursos resueltos por la Suprema desde 2006 hasta hoy y calculó que por cada dos quejas acogidas, otras tres son rechazadas. Los recursos los ve la Tercera Sala, cuyos titulares son Sergio Muñoz, Rosa Egnem, María Eugenia Sandoval, Carlos Aránguiz y Arturo Prado. Pero hasta mediados de este año también la integró Haroldo Brito.

De esos 112 casos, 67 veces los jueces supremos rechazaron la pretensión de los padres (59%) y en los restantes 45 les dieron la razón. Según Cruz, "al examinar los 67 fallos en que se desestimó la acción constitucional, los números muestran un criterio bastante unánime: si el colegio se ajustó al manual de convivencia, la decisión es legal. En 81% de estas sentencias la sala los desestimó porque el establecimiento educacional sancionó al alumno conforme a una normativa previamente establecida en el manual de convivencia".

El caso The Mayflower

Dicho criterio se aprecia en el fallo por la no renovación de la matrícula de una estudiante de The Mayflower en 2015 que adulteró un documento oficial en la prueba SIMCE de segundo medio. La Suprema confirmó lo que dijo la Corte de Santiago, que rechazó el recurso pues el colegio "con estricta sujeción al reglamento interno y manual de convivencia escolar que lo rige, ha decidido aplicar una sanción que, aunque drástica, dista de ser ilegal o arbitraria".

Cruz dice que los supremos revisan tres cosas: "Si el colegio tiene un reglamento de convivencia interna que tipifique conductas y sanciones y establece un procedimiento sancionatorio; si este procedimiento garantiza un debido proceso; y si el colegio se atuvo a su normativa disciplinaria". A su juicio, cumplidos estos requisitos, la Corte "declara la cancelación como legal y no discriminatoria".

Cruz destaca que la Suprema "se limita a un análisis formal y objetivo" del reglamento interno y "no revisa la idoneidad o naturaleza de la sanción. Ello corresponde al establecimiento". Así se plasma en un fallo de 2008, donde se da por válida la no renovación de matrícula de un estudiante del Colegio Alemán de Las Condes: en el verano el alumno, que pasaba a primero medio, tuvo una disputa con un compañero en un blog en lo que podía ser ciber-bullying. El padre del otro estudiante se quejó ante el colegio.

La Corte resolvió que "no es posible sostener que se haya violentado el derecho a no ser juzgado por comisiones especiales, toda vez que los órganos que participaron son entes disciplinarios que han actuado para analizar, proponer y decidir sanciones en el ámbito de la disciplina escolar conforme a las reglas que los apoderados aceptan al matricular a sus hijos".

Solía acoger recursos

Haroldo Brito, el ministro disidente

Fallos como el que benefició a la ex alumna de La Maisonnette corresponden a resoluciones que Cruz califica de "atentatorios contra la independencia educacional", porque el tribunal "dejando de lado su propia jurisprudencia entró de lleno a analizar la idoneidad y naturaleza de la sanción, involucrándose en un asunto propio de la autonomía educacional". Entre ellos dice que "preocupa la insistencia de algunos ministros en expresar, a través del voto en contra, su particular concepto del proceso educativo" y cita la conducta del ministro Haroldo Brito. Menciona 12 casos donde él estuvo por acoger el reclamo de los padres. Por ejemplo uno de 2011, donde el Colegio San Ignacio no renovó la matrícula a un alumno de prekinder. En su voto Brito dijo que "no obstante contener una cláusula referida a la obligación del alumno a dar cumplimiento al Manual de Convivencia, no justifica la desvinculación porque de los antecedentes no aparece que haya existido un comportamiento que amerita una falta de relativa importancia".

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Subrayó trabajo de Sociedad Anónima

Políticas Públicas de la UC destaca rol de organizaciones sociales

La labor que realiza la Fundación Sociedad Anónima, que tiene una sección en el diario La Segunda, fue destacada en el documento "Fortaleciendo las organizaciones de la sociedad civil. Propuestas para impulsar a las Organizaciones Sociales de la sociedad civil (OSC) de Chile y construir un mejor país".

El texto es fruto del estudio Sociedad en Acción, realizado por el Centro de Políticas Públicas de la UC y las fundaciones Chile+Hoy y Colunga D., que midió durante dos años el impacto de estas organizaciones en el desarrollo social, económico y cultural del país.

Los resultados fueron presentados en el seminario "Sociedad en Acción, construyendo Chile desde las organizaciones de la sociedad civil", entre ellas Lester Salamon, director del Centro de Estudios de la Sociedad Civil de la Universidad Johns Hopkins e Ignacio Irarrázabal, director del Centro de Políticas Públicas UC.

Irarrázabal destacó que estas organizaciones trabajan de forma descentralizada, movilizan alrededor de 2 millones de voluntarios y cuentan con una alta valoración de la ciudadanía (70%, según datos de Sociedad en Acción).

Sociedad Anónima nació con el apoyo de La Segunda. Es integrada por Benito Baranda, Loreto Lavín, Leonardo Moreno, Verónica Abud, Gonzalo Muñoz, Aldo Schiappacasse y Fernando Larraín.

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