Viernes 22 de Septiembre de 2017

Economía

Las aspiraciones de Arauco por crecer a escala mundial no terminan con la fallida compra de la brasileña Eldorado de agosto. Si hubiera logrado esa transacción, el brazo forestal de Empresas Copec —que en 2016 representó el 66% de sus activos— habría saltado de producir 3,9 millones de toneladas de celulosa hasta los 5,54 millones, y con ello se habría puesto a tiro de cañón de su mayor competidor, la también brasileña Fibria, top one en esta industria, con 6,9 millones de toneladas.

Pero en el grupo que encabeza Roberto Angelini no se dan por vencidos, y confirman que volverán a la carga en Brasil, país en el que analizan nuevas oportunidades, una estrategia que lidera la mano derecha de Angelini en Arauco, el gerente general Matías Domeyko.

"Cuando hay dificultades en los mercados, como ocurre en Brasil, se dan algunas buenas oportunidades de compra, ya que las empresas que no son bien manejadas salen a la venta, y nosotros buscamos tomar esas oportunidades, especialmente si están dentro de nuestra línea estratégica", explicó el gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco, Charles Kimber, quien actúa normalmente como vocero de la compañía.

Brasil tiene una industria desarrollada en la celulosa, el papel y los tableros, pero "ha pasado por un período de bajo crecimiento y decrecimiento por problemas políticos, económicos y sociales, pese a lo cual creemos que tiene una muy buena proyección de largo plazo", aseguró.

Por ello, las metas de crecimiento de Arauco hoy apuntan a ese país, llevando inclusive a revisión su mayor proyecto en Chile: Modernización Ampliación Planta Arauco, o MAPA, que considera la expansión de la planta situada en Horcones, comuna de Arauco, de más de US$2.500 millones y que luego de más de tres años de tramitación, ya cuenta con las autorizaciones ambientales requeridas.

"Ha pasado mucho tiempo desde que concebimos el proyecto MAPA, por lo que tenemos que revisar sus números y determinar cuál es el mejor momento para iniciarlo", agregó el ejecutivo, quien añadió que "se trata de un proyecto muy grande, que requiere de una reevaluación desde el punto de vista económico y financiero".

Dos vías para entrar a Brasil

La relación costos versus beneficios, y la necesidad de mantener escalas de producción e innovación competitivas en esta industria han puesto a Brasil en el foco del plan estratégico de Arauco: "Siempre hemos querido crecer en Brasil", dice Kimber. Y para eso la firma tiene dos opciones. La primera, crecer inorgánicamente, o sea comprar un activo: "En el corto plazo está la opción de adquirir una empresa que una lo industrial y lo forestal", admite Kimber. La segunda depende de un cambio normativo, ya que en Brasil existe una restricción que impide la compra de tierras por parte de empresas con accionistas mayoritariamente extranjeros. La alternativa dos para crecer en celulosa allá, agregó Kimber, "es esperar la revisión que se planea a la normativa restrictiva". Actualmente el Gobierno de Michel Temer apoya un proyecto de ley que facilitaría el camino a Arauco, pues permitiría la compra de hasta 100.000 hectáreas de tierras para agronegocios a empresas y fondos de inversión extranjeros y arrendar una extensión similar a pequeños propietarios rurales.

Según fuentes de bancos de inversión, la eventual apertura de Brasil y los menores costos de construcción de una planta de celulosa en dicho país respecto de Chile tendrían una directa relación con la revisión de MAPA. "La empresa quiere crecer, pero es un hecho que realizar dos inversiones, una en Brasil y otra en Chile, pondrían en riesgo su grado de inversión", aseguró un gerente de research.

Finanzas para la expansión

El interés por Brasil no sólo se enfoca en celulosa, también la idea es crecer en el negocio de paneles, donde Arauco es el segundo actor mundial, tras la austriaca Kronospan. A inicios de mes, la chilena adquirió los activos de Masisa en dicho país, por más de US$102 millones, con lo que llegó a los 9 millones de metros cúbicos de paneles a nivel mundial.

Otra línea de crecimiento es innovando. Así se entiende la aprobación la semana pasada de su proyecto para elaborar pulpa textil en la planta Valdivia, donde invertirá unos US$185 millones. De esta manera, busca tomar el 10% del mercado mundial de este producto que entrega mayores márgenes, pero es de nicho, explican en la empresa.

A pesar de estos desembolsos, en el mercado existe una positiva valoración de las últimas compras. Según los economistas de Citi Research, Juan Tavares, Rodrigo Godoy y Paulo Guimaraes, "tras retirar su oferta por Eldorado, la compañía sigue activa y buscando opciones de crecimiento". Añaden que pese a sus últimas inversiones, la deuda de la empresa se mantendrá en "niveles manejables, gracias a los altos precios de la celulosa" (ver recuadro).

Por eso, la búsqueda de financiamiento para sus apuestas no les preocupa: "Este año estamos con una mejor posición financiera, producto de los mayores precios y un crecimiento en ventas del 7% al primer semestre, por lo tanto los recursos necesarios para enfrentar futuras oportunidades y para el crecimiento orgánico los vamos a conseguir siendo prudentes y a través de nuestro propio crecimiento", aseguró Kimber.

Según un informe de Feller Rate de los analistas Esteban Sánchez y Claudio Sahín, las clasificaciones asignadas a la solvencia y a los bonos Arauco reflejan su "fuerte perfil de negocios, dado por su posición de liderazgo de mercado en todas sus líneas de productos, unido a su condición de productor de celulosa con bajos costos a nivel mundial, dadas las ventajas naturales en su desempeño forestal e importantes niveles de integración vertical".

Precisamente este último atributo, le permite a Arauco manejar sus costos energéticos utilizando sus propias materias primas. La empresa genera energía con 13 plantas de biomasa forestal en Chile, Argentina y Uruguay, que tienen una capacidad instalada de 766 MW.

"Así, Arauco autoabastece sus requerimientos de energía en sus plantas productoras y cuenta con cerca de 253 MW de excedentes de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) para ser inyectados a las respectivas redes nacionales", valoran en Citi Research.

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