Lunes 17 de Julio de 2017

Ernesto Ottone, ex asesor de Lagos:

“La centroizquierda tiene que interrogarse qué ha hecho mal”

"Dígame: ¿Quién no está en crisis?La derecha liberal, republicana, también; los partidos comunistas ya no existen en Europa", reflexiona.

Por Claudio Salinas

Hace 4 años la derecha estaba muy alicaída, ha recobrado fuerzas; la centroizquierda estaba unida, hoy está dividida".

Hace 5 años, el ex director de análisis estratégico de la Presidencia de Ricardo Lagos, Ernesto Ottone, estaba dedicado a su cátedra Destinos Mundiales de América Latina, en el Collège d'Études Mondiales (París), cuando recibió el telefonazo de un desconocido.

"Me llamo Emmanuel Macron, me gustaría hablar sobre América Latina, sobre la experiencia chilena". Pregunté quién era y me dijeron que era una persona seria. Y fui a conversar con él", recuerda.

"Estaba muy interesado en América Latina, en la transición chilena, el gobierno de Lagos en particular. Me di cuenta de que era una persona muy inteligente e informada, pero no sabía cuál era su ambición", recuerda respecto de quien este año se convirtió en Presidente de Francia, creando para ello un nuevo referente (En Marche!), que arrasó con los partidos tradicionales de su país.

"Creo que, en ese momento, él tenía claro que su proyecto para Francia no se iba a poder realizar desde el PS, por la composición, por los grupos y, por lo tanto, tenía que crear una cosa nueva, que uniera a otros sectores que nunca habían estado unidos", dice.

—¿En Chile tiene un símil?

—Lo veo más cerca de una centroizquierda moderna con una visión de cooperación en lugar de lucha de clases, una economía de mercado regulada, abierta, que sintetice los valores socialdemócratas, socialcristianos y liberales. Si me pregunta qué creo yo que sería lo mejor para Chile: una centroizquierda con esas características, de apertura al mundo, modernidad y ruptura de visiones polarizadoras. Una centroizquierda con visión de cooperación, en lugar de lucha de clases.

—¿Hay semejanza de visión entre Macron y Lagos?

—Entre los inspiradores franceses de Macron se encuentran Rocard, Mitterrand y Mendes France, que han sido también referentes de Ricardo Lagos. Y con una visión del Estado republicano en la que también tiene que ver De Gaulle. Pero no se puede decir que hay un "Macron chileno", esas son las típicas tonteras que no ayudan al análisis; son simplificaciones, caricaturas.

"No es sólo una crisis de la centroizquierda"

—¿En Chile también hay crisis de la socialdemocracia?

—Hay una crisis de los partidos, de la democracia representativa. El mundo político tiende a vivir ensimismado. El proceso de globalización genera toda una base comunicacional…, porque tú votas y no esperas cuatro años, sino que inmediatamente empiezas a opinar. Internet es posibilidad de participación democrática y un lugar en donde se pueden exacerbar los peores sentimientos. Entonces, no es una crisis de la izquierda... Dígame: ¿Quién no está en crisis? La derecha liberal, republicana, también está en crisis, porque han surgido todos estos populismos nacionalistas. Los partidos comunistas ya no existen en Europa, lo que existe es una izquierda radical heterogénea. El voto populista europeo es muy parecido al voto de Trump, es más viejo que joven, más hombres que mujeres, es un voto más rural que urbano, de baja escolaridad. Mi problema es cómo la democracia se renueva y responde a los desafíos.

La pregunta del gobierno

Ernesto Ottone dice que aquí se vive "mucho mejor que hace dos décadas".

"La crisis de Chile es más bien de aspiración, de un país que ha crecido, donde la gente está empoderada y quiere más", comenta.

—El diagnóstico del Gobierno es que la sociedad es desigual.

—Es obvio, porque es una historia de desigualdad que viene de la colonia. El problema no es que no haya que hacer reformas, es con qué tono las realizas; si lo haces concitando apoyo, gradualmente o si lo haces refundacional. Cuando tienes un apoyo tan bajo te tienes que preguntar si estás haciendo bien las cosas. Hace cuatro años la derecha estaba muy alicaída, hoy ha recobrado fuerzas; la centroizquierda estaba unida, hoy está dividida; y la izquierda radical no estaba constituida y hoy día lo está. La centroizquierda y el Gobierno tienen que interrogarse qué cosas han hecho mal. Lo importante es que los políticos de la centroizquierda se pregunten por qué llegaron a esta situación, por qué se ha perdido la visión larga del país, la amistad cívica y el fuego que movía un proceso reformador que nos dejó a la cabeza de América latina.

En las presidenciales

"No tengo un candidato que me identifique"

—¿A quién apoyara: Guillier o Goic?

—Estoy observando, no tengo un candidato que identifique esto que he planteado.

—¿Se pueden bajar las dos candidaturas de la NM y apoyar otra carta?

—No creo, estamos a cuatro meses y medio de la presidencial, ya las opciones están constituidas.

—¿Hay que rendirse a la realidad de las encuestas: Guillier es el candidato más competitivo para ganarle a Piñera?

—Hay que tratar de mejorar las realidades. Los votos están más en sectores que no están políticamente definidos. ¿Cuántos chilenos irán a votar? Espero que más que en las primarias. Hay mucho en juego todavía… Piñera sacó una buena votación, pero no prefigura su triunfo.

—¿Había visto una situación tan compleja?

—Es la más compleja. Hay dos candidatos.

—¿El debut electoral del Frente Amplio es una amenaza para la centroizquierda?

—En las sociedades siempre hay una izquierda radical. Antes era revolucionaria, pero eso ya no existe. Hoy es una izquierda gruñona, neopopulista, maximalista, pero no veo al FA con consistencia política ni un pensamiento sólido. En el hastío ante ciertos estilos sus liderazgos representan algo más fresco; tienen el atractivo de la juventud, de lo nuevo, pero lo nuevo es algo que se pasa. Vamos a ver cómo evolucionan, no quiero ser prejuiciado.

—¿Lagos puede jugar un rol para recomponer la unidad?

—Tiene que jugar un rol de país, desarrollar su visión larga. Ese pensamiento estructurado puede ser una incubadora de líderes jóvenes.

—¿E involucrarse en la campaña?

—Su rol no está en la contingencia, pero es algo que le corresponde responder sólo a él.

—¿Qué pasa si Sebastián Piñera gana la elección?

—No creo que sea bueno, pero tampoco apocalíptico. Cualquiera sea el resultado de la elección la situación no va a variar dramáticamente.

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