Lunes 19 de Junio de 2017

Testigos de incendios en Portugal:

“Si el infierno existe, nosotros vivimos en él”, “es un verdadero Apocalipsis”

Personas que sobrevivieron a la "carretera de la muerte" relatan lo vivido.

Pablo Rodillo M.

Las redes sociales han sido la plataforma que los portugueses han elegido para relatar el voraz incendio que azota a una localidad cerca de Lisboa y que hasta ayer dejaba más de 62 muertos.

Pero el relato más terrible fue el de la carretera en llamas que envolvió a un grupo de automóviles dejando a familias completas calcinadas tratando de escapar de las llamas. "Si el infierno existe, nosotros vivimos en él", "un verdadero Apocalipsis", afirmó un hombre que logró escapar de las llamas. "Vi el fuego en mi propio pelo, pero por suerte logré zafarme de él. Hemos tenido suerte, gracias a Dios, porque llegamos a pensar que íbamos a ser devorados por las llamas", explicó un joven también.

"En la boca del infierno"

Sin embargo algunos testigos relataron la imprudencia de algunos ciudadanos que, presa de la confusión, se subieron a sus autos con la idea de escapar, pero no calcularon bien y acabaron por meterse de lleno en la boca del lobo.

Y es que la dispersión de frentes se vio acompañada por unos repentinos cambios de dirección. Una ratonera mortal porque, cuando parecía que venía la salvación, todo dio un giro y el zarpazo del incendio agarró todo.

"Todos los autos ardieron de pronto, también el nuestro. Mi marido y yo ya nos habíamos encomendado a Dios. Pero de alguna manera conseguimos abrir la puerta y salir corriendo a través de pinos caídos", cuenta una jubilada.

"Toda la zona fue engullida por el fuego en tan solo diez minutos", cuenta, desesperado otro hombre. "Tratamos de ir hacia un lado y luego hacia otro, pero las llamas estaban por todas partes", recuerda. "Al final dejé mi auto y me metí en el de mi hermano y decidimos probar suerte y traspasar la oscuridad del humo y las llamas", explica.

Otra de las sobrevivientes, Jessica Mourato, de 18 años, cuenta que entró en "la boca del infierno", como ella misma explicó por Facebook. La carretera que une Figueiró dos Vinos y Pedrógão Grande fue una de las dos en las que fueron hallados los cadáveres de 30 personas en sus vehículos. De hecho, solo se salvó debido a que su padrastro decidió que era mejor tomar otro camino. "Al ver lo sucedido recé para que no hubiera víctimas, pero desafortunadamente las hubo. Al final, tras salir de aquel infierno, cortaron la carretera. Había personas que habían entrado en pánico", asegura, ya que había gente calcinada en la calle.

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