Lunes 19 de Junio de 2017

Desglosa los US$100 millones de efecto financiero

Codelco revela montos de impacto de caso Contraloría

Minera respondió a oficio de la Superintendencia de Valores antes de la junta de accionistas clave de esta tarde.

Por S. Sáez

Codelco se jugará todas sus cartas en la junta de accionistas de esta tarde. El presidente del directorio, Oscar Landerretche, buscará el respaldo de los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés y de Minería, Aurora Williams, para hacer frente al conflicto que tiene con Contraloría.

La idea es reforzar el mensaje de que la estatal no es un servicio público y que como empresa debe ser controlada por la Superintencia de Valores y Seguros (SVS), no por la entidad liderada por Jorge Bermúdez, quien entre otras cosas solicita a Codelco realizar licitaciones públicas, pese a que estas impliquen menos eficiencia.

Junto con expresar que siempre sus contratos entre partes relacionadas fueron públicos en sus estados financieros, la administración de la minera repasará los efectos económicos relacionados a la pugna con Contraloría.

El desglose

Para esto se usará la respuesta de su presidente ejecutivo, Nelson Pizarro, a la SVS, luego de que el regulador oficiara a la minera para saber si efectivamente calcula en cerca de US$100 millones el impacto financiero en contra.

Pizarro reconoce esa cifra desglosándola en "un menor margen operacional de aproximadamente US$71 millones por la restricción de extender contratos licitados que se encontraban próximos a vencer, mientras se instalaban las nuevas empresas adjudicadas".

En el detalle también se habla de un "menor gasto en inversiones de US$33 millones por cambios en la estrategia de contratación", pero se descarta un efecto de US$500 millones por una eventual paralización en los planes estructurales y de mantención, monto que trascendió la semana pasada.

En la respuesta a la SVS se explica además que Codelco tiene una intepretación distinta a la de la Contraloría (que asevera que es una empresa pública), más aún tras la aprobación de la Ley de Gobierno Corporativo de la cuprífera que fue dictada en 2009.

En la junta también se explicarán los posibles caminos judiciales que podría tomar la minera para resolver su controversia.

Al cierre de esta edición, la convocatoria seguía en pie, pese a que la ministra Williams, se excusó de asistir, por estar a cargo de las labores de rescate de los mineros en Chile Chico.

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¡Se me chispoteó!

Pablo Correa

Quién podría decir que no se ha mandado algún "condoro" en su vida personal o profesional. Nadie. Errare humanum est, ya lo decía Séneca hace varios siglos. Esta es la explicación que, desde el comando del candidato presidencial de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, han dado respecto de la propuesta de terminar con el régimen de libre flotación del tipo de cambio, pasando por encima de una atribución exclusiva de una institución del Estado —el Banco Central— que tiene autonomía de orden constitucional respecto del Gobierno central.

Es perfectamente posible que así haya sido. Por lo mismo que lo más preocupante sea la respuesta que el senador ha dado a sus ex colegas cuando le preguntaron sobre el tema. Con un simpático "no se pongan lateros" (sic), dio por concluido el tema.

La cita anterior de Séneca continúa diciendo sed in errare perseverare diabolicum, es decir que, si bien errar es humano perseverar en el error es diabólico. Obviamente no quiero decir que el candidato tenga esas connotaciones, sino que al tratar de bajarle el perfil a la idea que "se les coló" en el programa, lo que hace es finalmente bajarle el nivel a las discusiones programáticas que debiese mostrar cualquier pretendiente a ser Presidente de la República.

Y este es un camino que nadie debiera estar dispuesto a recorrer nuevamente, menos aún la Nueva Mayoría. Muchos de quienes han participado del actual Gobierno reconocen que parte de los problemas de la administración Bachelet han sido errores de diseño y de implementación de su programa, parte de improvisación o mala coordinación. Como aprendizaje de lo anterior, el comando del senador debiese ser el más prolijo y riguroso de todos, ya que es evidente que el manejo de un país no es algo que se pueda hacer tirando ideas a la rápida (donde algunas malas ideas se cuelan, por ejemplo), o donde los documentos relevantes —como un programa de gobierno— no se revisa, coordina o sociabiliza lo suficiente.

El resultado de esta forma de hacer las cosas lleva a errores constantes. O a la perseverancia del error. Tal vez Séneca exageró al decir que eso es diabólico, pero sin lugar a dudas es irresponsable y en el caso de un conglomerado que quiere seguir dirigiendo Chile, es inmoral. Y no se trata de, como dice el senador, ponerse lateros o moralistas. Se trata de colocar un mínimo nivel de exigencia a aquellos que buscan detentar el poder, de poner un imperativo ético al servicio público: los problemas de los chilenos no están para la chacota. La salud, seguridad, empleo, soledad y desamparo de muchos demandan otro tipo de aproximación.

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