Lunes 19 de Junio de 2017

Guillermo Larraín, ex presidente de BancoEstado:

“Los servicios mínimos debiesen contemplar las transferencias electrónicas”

Aseguró que la nueva ley de bancos traerá competencia y posibles quiebras.

Por Luis Mendoza

BancoEstado tiene que demostrar que es útil meter dinero en él"

Sabe de negociaciones colectivas. Y más aún, en el BancoEstado. Hace dos años, siendo presidente de la entidad, Guillermo Larraín aprobó un bono de $6,3 millones brutos por trabajador sindicalizado para evitar una huelga. Le costó su salida.

El 24 de mayo, el banco inició el proceso previo a una nueva negociación colectiva al presentar su propuesta de servicios mínimos, la que respondió el sindicato el 7 de junio. En octubre, parte oficialmente la nueva negociación.

—Los requerimientos mínimos de personal ante una huelga bancaria han complicado a autoridades y banqueros...

—Durante todo el periodo democrático, el régimen laboral aplicado a los trabajadores bancarios era muy favorable al empleador y no ponía realmente en riesgo la estabilidad sistémica. La reforma laboral, al no permitir el reemplazo, y el centrar tanto la atención en el bono por término de conflicto, hace que un banco pueda terminar en huelga. Acá hay dos valores en juego: el legítimo derecho de huelga y la realidad de que el sistema financiero opera en red, por cuanto si un banco entra en huelga, afecta al sistema en su conjunto. Así, hay que llevar la discusión de los servicios mínimos a un punto compatible con la estabilidad de la banca.

—¿Qué operatividad mínima es aceptable en el sistema?

—Lo que puede ocurrir en Chile tiene un riesgo sistémico, ya que por ejemplo, a raíz de una eventual huelga se pueden detonar situaciones irreversibles, como que una empresa no pueda pagar sueldos y eso indica que los servicios mínimos debiesen contemplar las transferencias electrónicas. Pero, a su vez, puede haber gente mayor que necesite dinero y ahí el problema puede ser de accesibilidad a las operaciones electrónicas. Por eso, un criterio para establecer servicios mínimos en un banco tiene que relacionarse con un área donde existan riesgos de consecuencias permanentes.

—Desde la presidencia de BancoEstado usted enfrentó una polémica negociación ¿Cómo ve ahora este proceso donde su sindicato lo puede paralizar?

—Hoy soy director de otro banco y hablo de BancoEstado desde fuera y ahí tengo un conflicto. Pero BancoEstado es sistemáticamente relevante por donde se lo mire y es claro que hay que tener cuidado con todas aquellas dimensiones en las que puede tener impactos sistémicos: pago de sueldos en general y de Fuerzas Armadas, recaudaciones y transferencias electrónicas, porque tiene cerca del 30% de todas estas operaciones.

El Banco Central ya planteó un criterio de servicios mínimos, ¿puede influir en estas negociaciones?

—Ahí hay una orientación general e imagino que ningún sindicato o gerente de un banco va a partir por debajo de eso. De la gente del mundo sindical que conozco, en particular de BancoEstado, sería una actitud responsable que tomaran en consideración esos parámetros, porque el Central no está hablando a favor de nadie y su posición es sistémica.

Los bancos Ripley, Estado y de Chile entrarán en negociación colectiva, es casi el 30% del sistema.

—En un acto de responsabilidad, tanto sindicatos como empresarios tienen que saber hasta dónde pueden estirar el elástico, porque los bancos viven de la confianza y, si se pierde por imprudencias, se arriesgan cosas graves.

La nueva ley para el sector

—La nueva Ley de Bancos va a significar que el fisco debe aportar hasta US$1.600 millones a BancoEstado, ¿eso es compatible en un contexto de demandas de capital de empresas públicas como Codelco, ENAP y TVN?

—Es el precio que se debe pagar y ahí BancoEstado tiene que demostrar que es útil meter ese dinero en él y no en otras partes, y el Estado verá si es más rentable meter platas en Codelco, Enap o TVN.

—¿Con este proyecto se le están aplicando más normas al sistema por una crisis (subprime) que ocurrió fuera y que resistió bien?

—Aquí pasan dos cosas que el proyecto aborda: primero, debiera haber más competencia, márgenes más estrechos y más requerimientos de capital. La otra cara es que también aumenta la posibilidad de que haya quiebra de bancos, por eso el régimen de resolución (o intervención) del proyecto busca hacer más manejable un escenario donde puede haber quiebras.

Por cláusulas abusivas

Sernac demanda a Itaú Corpbanca

Una demanda por cláusulas abusivas interpuso el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) contra Itaú Corpbanca. La entidad liderada por Ernesto Muñoz (en la foto), cuestionó los "contratos plan de productos y servicios financieros de personas naturales y en su contrato denominado condiciones generales de productos bancarios personas naturales". Eso, porque "regulan productos tan importantes como la cuenta corriente, tarjeta de crédito, tarjeta de débito, línea de crédito entre otros", señala el servicio.

Según un escrito enviado al 24 Juzgado Civil de Santiago, en los productos se da cuenta de "cláusulas donde se obliga al consumidor a declarar que conoce y acepta información que no se le ha entregado, cláusulas que limitan la responsabilidad del proveedor, además de otras cláusulas que van manifiestamente en contra de la ley".

Añadiendo "que mediante estas disposiciones contractuales se pretende no solo eludir las normas, sino que también imponer una renuncia anticipada de los derechos de los consumidores, entre otras conductas abusivas", apunta el servicio.

Asimismo, el Sernac pide "ordenar que las restituciones, indemnizaciones y reparaciones se efectúen sin requerir la comparecencia de los consumidores afectados y ordenar la cesación de todos aquellos cobros que excedan la tasa máxima convencional, la devolución a los consumidores de lo pagado".

En la misma demanda, consta una respuesta de Itaú Corpbanca para este caso. Al momento de ser oficiado el 26 de diciembre del año pasado, el banco sostiene que "sus contratos se encuentran en plena conformidad a la norma legal y vigente".

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