Miércoles 31 de Mayo de 2017

La verdad de las mentiras

Por Andrés Nazarala R. @andresnazarala

Después de una misa fúnebre, un reportero de baja estampa (Rodrigo "Guatón" Salinas) trata de convencer a la viuda de que compre un aviso en el diario local, "El Esfuerzo", a cambio de $12 mil pesos. Ante su negativa, le muestra otras opciones, como una "caluguita chica" que cuesta solamente $2 mil. La escena es hilarante y viene seguida de la imagen del vendedor cruzando el río Ñuble en un andarivel, al son épico de "Qué he sacado con quererte" de Violeta Parra.

En menos de un minuto, el director Tomás Alzamora —quien debuta en el largometraje— presenta una ecuación insospechada (Violeta Parra + comedia negra), una chilenidad reconocible y un personaje decadente y entrañable que Salinas interpreta con una dosis más moderada de caricatura que lo habitual.

El es el periodista del pueblo y las cosas no andan bien: no logra vender avisos y tampoco hay noticias para llenar las páginas, lo que tensiona su relación con el dueño del medio (interpretado por un impecable Daniel Antivilo). En casa lo espera su hermana (Catalina Saavedra), quien padece una enfermedad mental y vive rodeada de muñecas.

Los primeros 20 minutos de "La mentirita blanca" muestran la sobrevivencia del protagonista en un pueblo donde no pasa nada. Se impone el humor costumbrista (incluso gracias al borracho del pueblo) y las bromas basadas en la precariedad chilensis.

Hasta que surge un plan: llenar el diario con noticias falsas. Gracias a la iniciativa, "El Esfuerzo" comienza a vivir un repunte histórico a fuerza de tragedias, escándalos y una información paranormal que llevará el juego demasiado lejos. Y ahí "La mentirita blanca" volcará hacia una cinta de entramados, con giros, tensiones y una lectura política atingente a estos tiempos.

Es difícil determinar qué hace que una comedia funcione. A veces, la hilaridad trasciende el planteamiento teórico y depende de los gestos, la forma de decir los diálogos, los accidentes. En "La mentirita blanca" la balanza está bien equilibrada. La película tiene inteligencia, simpleza narrativa y también ese factor que escapa al guión: el grado de "verdad" que esconden algunos secundarios amateur, el carisma de Salinas y la forma de hablar con eufemismos, diminutivos y vueltas que tanto apasionaba, por ejemplo, a Raúl Ruiz. La materia de la ópera prima de Alzamora es nuestra idiosincrasia.

Cabe resaltar que el cine chileno está en deuda con la comedia. Lo que se produce suele ser demasiado televisivo, oportunista y mediocre (Salinas carga con un largo historial de productos de ese tipo), pero "La mentirita blanca" tiene rasgos diferenciadores. Es una cinta ingeniosa, coyuntural y cargada de una frescura que se ha vuelto escasa.

"La mentirita blanca"

Reparto: Rodrigo Salinas, Catalina Saavedra, Daniel Antivilo.

Dirección: Tomás Alzamora.

Chile, 2017.

Duración: 1 hora 20 minutos.

Todo espectador.

Entretenida.

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