Viernes 19 de Mayo de 2017

Cataclismo político en Brasil

La nixoniana caída de Michel Temer

Algunos colaboradores lo conminaron a renunciar, sin embargo, el Mandatario los llamó a "resistir".

Pablo Rodillo M.

A eso de la media tarde de ayer Brasil se paralizó. El Presidente estaba en escena, por la televisión. Muchos decían que se trataba de su último discurso, que renunciaría. Pero no, Michel Temer seguirá en el poder. Tenía dos opciones: o freírse o cocinarse a fuego lento.

Eligió la segunda opción. La misma que hace más de cuatro décadas eligió el entonces Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, acorralado por la investigación del caso Watergate.

En 1973, antes de caer, Nixon se dirigió a las cámaras de televisión y declaró con firmeza —lo que pasó a la historia— que "no era un ladrón". Temer ayer también fue bastante firme. "No compré el silencio de nadie", dijo. Coincidentemente se trata del mismo escenario. "No renunciaré. Repito, no renunciaré".

Nixon también dijo ante las cámaras que "en todos los años de vida pública, nunca obstruí a la justicia", lo mismo que dijo Temer ayer. "El que vimos ayer fue un Temer desconocido. Estaba indignado, con la voz alterada", afirma el diario Folha de Sao Paulo. Igual estaba Nixon el 73 en su discurso. Al final, y con el impeachment que estaba a la vuelta de la esquina, el Mandatario estadounidense renunció a la Presidencia de EE.UU.

Temer eligió seguir

Ayer fue por lejos el peor día en la vida de Temer. Él mismo lo reconoció, con estas palabras, frente a sus colaboradores más cercanos en Brasilia, publica O Globo de Río de Janeiro. El país nuevamente entraba al espiral de caos político tras conocerse el miércoles una grabación donde el Presidente alentaba que el poderoso empresario de la carne Joesley Batista (ver recuadro) siguiera pagando coimas a distintos políticos encausados por corrupción. La idea: que estos corruptos se quedaran callados.

Las primeras horas en la residencia de Temer en Brasilia fueron de caos. Poco a poco comenzaron a llegar distintos colaboradores y cercanos al Mandatario para estudiar los pasos a seguir. Según publica el diario Folha de Sao Paulo, el grupo estaba dividido. Unos conminaron al Presidente renunciar. Otros, a seguir y establecer una estrategia de control de daños, cuando estos últimos parecen irreparables.

El gobierno acusó una conspiración. El Mandatario llamó a sus colaboradores "a resistir" y aseguró que el audio que finalmente todo el mundo escuchó fue editado. Se defendió con las cifras económicas que mejoran en Brasil. "Este tipo de estrategia política no tiene nada nuevo. En momentos de crisis profundas es común que los gobernantes traten de convencer a la opinión pública de que a pesar de sus actos condenables, ellos son la última alternativa para salir de precipicio. Temer quiere convencer —sin éxito— a la población, y sobre todo al mercado y al Congreso, que él es la última alternativa frente a una posible elección de resultado imprevisible", asegura O Globo.

Sin embargo, al parecer Temer vive en un mundo paralelo. Con una popularidad de apenas el 9%, lo que sí lograron sus colaboradores es que el Presidente se convenciera de que su candidatura presidencial para 2018 estaba muerta.

Un Presidente zombi

El camino que el Mandatario comienza ahora será duro. Y su futuro no es nada prometedor. "El Presidente zombi", lo llamó el analista Bernardo Melo. Está vivo, pero al mismo tiempo muerto. "Michel Temer fue elegido sin votos y ahora quiere ser Presidente sin gobierno", agregó. "En medio de una trama de corrupción y obstrucción a la justicia, él ve ahora cómo su autoridad va a terminar linchada en una plaza pública. Sin embargo, insiste en aferrarse al poder", explicó el experto.

Según Folha de Sao Paulo, el Presidente cometió, en la tesis, un crimen de prevaricación al no informar a las autoridades policiales que el empresario que lo grabó se relacionaba con dos jueces y un procurador con el objetivo de obstruir acciones de la justicia.

Estos jueces y el procurador eran además los que se dedicaban investigaban fraudes en Brasilia. La grabación revela que el Mandatario también sabía de un plan para destituir a un procurador que investigaba a la productora de carne JBS, de Joesley Batista, pero hizo nada. El crimen de prevaricación ocurre cuando un funcionario público deja de comunicar un crimen que presenció o del que tuvo conocimiento. "El funcionario público tiene como una de sus obligaciones comunicar a las autoridades competentes estas conductas, aunque ellas tengan sólo apariencia de ilicitud", dice Pedro Serrano, abogado de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo. La pena para el crimen varía de tres meses a un año de prisión y multa.

La caída

Ahora en Brasil piensan cómo debe salir Temer. Hay cuatro formas igual de válidas: Impeachment en el Congreso, una acción penal si es que el Presidente cometió delito, que la fórmula presidencial de 2014 "Dilma-Temer" sea anulada por el Tribunal Supremo (y que se investiga) o la renuncia. Esta última sería la menos traumática para Brasil, asegura la mayoría de los expertos del país.

No le quedaba otra, aseguró

Empresario que grabó a Temer pide perdón por coimear a políticos

Joesley Batista —el hombre que escondió la grabadora en su bolsillo para registrar una conversación con el Presidente brasileño en la que hablaron del pago de coimas— envió una carta pública para explicar su actuar. Aquí un extracto: "Nos equivocamos y pedimos disculpas. No honramos nuestros valores cuando tuvimos que interactuar, en varias ocasiones, con el gobierno de Brasil. Y no nos enorgullecemos de ello. Nuestro espíritu emprendedor e inmensa voluntad de hacer, cuando nos enfrentamos con un sistema brasileño que a menudo crea problemas para vender, nos ha llevado a optar por hacer pagos indebidos a funcionarios públicos. Aunque podemos explicar para qué los hicimos, no tenemos excusas. En otros países, fuera de Brasil, hemos sido capaces de expandir nuestro negocio sin transgredir los valores éticos (...). Brasil cambió, y nosotros cambiamos con él. Por eso vamos más allá del pedido de disculpa. Asumimos aquí un compromiso público, ser intolerantes e intransigentes con la corrupción. Vamos a enfrentar este difícil momento con humildad, y lo superaremos madrugando y trabajando mucho".

VOLVER SIGUIENTE