Sábado 13 de Mayo de 2017

Macarena Venegas:

“Lo más importante para mí es encontrar el amor verdadero”

Con once años en televisión, la abogada y actriz habla de la maternidad, el amor y de su rol en las leyes de familia.

Por Carolina Méndez @carolamendezl

"Nunca me he negado a la posibilidad de tener un hijo, aunque sea uno; no lo veo para nada lejano".

Macarena nos pide un minuto en medio de la entrevista. Debe contestar una importante llamada de su socio, el abogado Rodrigo Echeverría. Al poco rato llega entusiasmada a la mesa del café de Providencia donde nos reunimos. "Acabamos de confirmar que nuestro gran sueño, se hará realidad", dice emocionada la abogada y panelista del matinal Bienvenidos (Canal 13), quien además participa hace tres años en el espacio "En su Propia Trampa" del mismo canal.

Y cuenta: "¡En junio abriremos nuestra oficina ‘Justicia de familia' (justiciadefamilia.cl)! Hemos trabajado intensamente en este lindo proyecto con mucha pasión, creemos de todo corazón que podemos ser un gran aporte a la sociedad en esta área".

La abogada se acercó al derecho de familia desde la época en que hacía "Veredicto" de Mega (de 2007 al 2011). En este espacio, como jueza del programa, le tocaba ver diversos temas como el divorcio, régimen de visitas (relación directa y regular de los hijos), cuidado personal y pensiones de alimentos. Temáticas que le apasionaron y la llevaron a formarse en este tipo de problemáticas. Así, el año 2014 decidió entrar a la Universidad de Chile para estudiar un magíster en Derecho de Familia. Hoy, está preparando su tesis del magíster sobre la susceptibilidad de adopción de los niños. "La sociedad chilena tiene una deuda con todas las mujeres: la igualdad en la educación, en el trabajo y fundamentalmente en las brechas salariares en comparación a los hombres. Es insólito que en Chile se termine castigando a las mujeres por el solo hecho de poder ser madres; se nos contrata menos y se nos paga menos", opina.

Sonámbula y primera alumna

"Una de mis anécdotas más desconocidas es que fui muy sonámbula; me levantaba dormida casi todas las noches causando gran impresión a mis dos hermanos y mis padres", recuerda Macarena Venegas sobre sus años de infancia. en una antigua casona de la calle Dublé Almeyda en Ñuñoa.

Y cuenta: "A mis pobres padres esto los obligó a estudiar sobre cómo tratar el sonambulismo. Me iba caminando dormida a la puerta de la casa o a la reja que daba a la calle mientras mi mamá decía asustada: ‘¡está niñita ya nos quiere abandonar!'; siempre tuve la sensación escapista de irme a otro lado", comenta sonriendo

Este afán de independencia de Macarena la ha llevado a viajar sola por el mundo, incluso para su último cumpleaños, el 14 de diciembre, tomó un avión a Miami sin compañía. "Ese día estuve bañándome cinco horas en el mar Atlántico, me sané y me saqué todo el cansancio", cuenta entre risas.

Además de abogada y presentadora de televisión, es actriz. Realizó sus estudios en la escuela de Fernando González y ha actuado en obras como "Busco al hombre de mi vida" y las "Novias de Travolta".

A Macarena también le encantaría volver a actuar en una producción cinematográfica y ya tuvo una experiencia en la película Zombies (de Pablo Illanes) donde interpretó a la periodista Blanca Wallace. "Me encantaría probarme en más películas con otros directores como Nicolás López y Pablo Larraín, pues existe mucho talento en Chile. A nivel internacional mi sueño sería trabajar con Pedro Almodóvar y con Fellini, si lo pudiera revivir".

En el colegio Divina Pastora, de Pedro de Valdivia, siempre fue la primera del curso. "Era bien espiritual, muy estudiosa, siempre me gustó ir al colegio y aprender. Fui a un colegio con unas monjas españolas preciosas, viví muy bonitos momentos", dice.

Y recuerda: "Cuando chica soñaba ser doctora, después veterinaria y al final me di cuenta de que era más humanista; quise ser periodista, actriz o abogada", comenta mientras le hace cariño a su gato "Tuto", que bautizó a así por sus "tutitos".

—¿Qué te hace feliz hoy?

—Varios momentos especiales como jugar con mi sobrina Magdalena (2 años y 5 meses), que ya dice mi nombre; conversar con mi abuela Rosa, de 95 años y con mi madre, con quien somos muy apegadas. Además, estar con mi gato "Tuto", quien todos los días, antes de irme a trabajar, me mira con cara de amor; muy amoroso, es mi compañero silencioso, cariñoso y peludo (ríe).

—¿Cómo podrías definirte?

—Soy una mujer extrovertida, alegre y positiva. Siempre trato de transmitir, a quienes me rodean, esa buena energía. Uno de mis valores fundamentales es la lealtad y el amor. Me gustaría que los demás me consideraran como una persona sincera y valiente; me gustan mis espacios de soledad.

—¿La soledad nunca ha sido un tema en tu vida?

—Nunca, he aprendido a estar conmigo y disfrutar esos momentos. Lo paso bien sola, jamás me aburro, siempre tengo muchas cosas por hacer y pensar. Me gusta la libertad y la independencia; viajar sola es una experiencia muy enriquecedora para estar en paz y conectarme conmigo misma. Cuando lo he hecho me han ocurrido situaciones extraordinarias e inolvidables. Siempre he conocido personas que me han cambiado el rumbo; desde empezar haciendo un viaje cultural hasta terminar practicando yoga en algún rincón lejano.

—¿Y cómo respondes a la presión social de casarte y tener hijos?

—Para mí nunca ha sido un estrés. Lo más importante para mí es encontrar el amor verdadero, más que casarme. Nunca me he negado a la posibilidad de tener un hijo, aunque sea uno; no lo veo para nada lejano, todavía me quedan algunos años para poder engendrar. También, estoy abierta a la posibilidad de adoptar un hijo.

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