Sábado 6 de Mayo de 2017

Museo de Artes Visuales

Talleres para acercar el arte en cada etapa de la vida

En pleno barrio Lastarria este espacio se abre a la comunidad para que personas de diversas edades, orígenes y condición puedan acceder a la cultura, vivir una experiencia estética y vincularse con el arte.

Por Fabiola Aburto Prieto

Cristián (5) y Adrián (7) Niño Serrano son dos hermanos venezolanos que recorren con entusiasmo y familiaridad las salas del Museo de Artes Visuales, MAVI. Llegaron a Chile en noviembre del año pasado y desde entonces participan en los talleres multiculturales. Su madre, Maolys, cuenta que "es increíble lo que aprenden mientras están jugando".

Cada sábado vienen a este lugar para participar del taller. En él tienen momentos de juego, de recorrido por las diferentes exposiciones, de compartir y de hacer trabajos relacionados con las obras de arte. Cristián dice "me divierto mucho aquí" y Adrián agrega "hacemos mucho arte y es muy entretenido".

En este espacio los niños tienen la posibilidad de explorar y potenciar su creatividad. Josefa Maureira y Katherine Pérez, monitoras educativas del museo, explican que en el taller les enseñan que todo puede ser arte y que está en todas partes. "Aprenden que no tienen que saber dibujar para hacer arte al ver obras que están hechas de otra forma y con distintos materiales. Cuando ellos dibujan no les pasamos gomas para borrar y así van perdiendo el miedo a equivocarse. También nos damos cuenta de que a medida que avanzan los encuentros opinan más".

Sentir, jugar y reflexionar

Como parte de su propuesta educativa realizan distintos programas para que niños, estudiantes, profesores y adultos mayores, entre otros grupos, puedan conocer diversas formas de hacer arte y dialogar con los creadores que exponen en el museo a partir de sus obras.

Paula Caballería, directora de Educación del MAVI, destaca que hay dos ejes principales que cruzan el trabajo que desarrollan: Inclusión y diversidad. Su interés es que personas de distintas edades, orígenes y condición puedan acceder al arte. "Nos hemos dado cuenta de que no es suficiente con dar una entrada gratuita, sino que también tenemos que brindar un acceso igualitario".

Con este propósito desarrollaron un modelo que tiene tres fases y que aplican en los distintos programas que llevan a cabo: De activación de los sentidos, observación y vínculo con la obra, y de juego.

Se inspiraron en diversas metodologías para crear una propia: Una de ellas es la pedagogía Waldorf. En los distintos talleres y actividades que hacen incorporan el movimiento del cuerpo ya que eso activa a las personas. También utilizan la Estrategia de Pensamiento Visual (Visual Thinking Strategy) que es la usada por el MoMA de Nueva York y que está orientada a favorecer que las personas tengan una experiencia estética. Para eso transformaron las tradicionales visitas guiadas en ‘visitas mediadas', que estimulan al espectador a observar y dialogar con la obra y a conectarse con lo que ella le provoca, en donde cada sentimiento y reflexión es válido. "Queremos que las personas vengan al museo, a ver, a sentir y también a jugar", destaca Paula.

Cruzando el Atlántico con arte

Este año están realizando en conjunto con el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid el Taller Transatlantic Paintings para adolescentes, en el que un grupo de jóvenes chilenos comparte experiencias con otro de España. En las sesiones van interactuando presencial y virtualmente a partir de una obra de Piet Mondrian y de Matías Movillo, está última integra la muestra que se exhibe actualmente en el MAVI. En esta iniciativa la diversidad cultural está muy presente porque en el grupo del MAVI también participan 5 adolescentes de distintos países. El equipo que lo desarrolla cuenta que ha sido muy emocionante porque son jóvenes que no se conocen y se vinculan a través del arte.

Té para el arte

Desde hace tres años el MAVI realiza un programa para adultos mayores en conjunto con el Senama que han llamado "Té para el arte".

Las tardes de los miércoles son dedicadas a ellos. En grupos de 40 personas llegan al museo para conocer las exposiciones, compartir con artistas y tomar el té. En los encuentros conversan sobre las exposiciones, también dibujan, pintan e incluso han hecho videos.

Cada año 1.200 personas de sectores vulnerables tienen la posibilidad de participar de esta iniciativa. Juan Rodríguez, del Senama, destaca el trabajo realizado por el MAVI para integrar a los adultos mayores, experiencia que están replicando con otros centros culturales. "Para muchos de ellos es la primera vez que visitan un museo. Cuando les preguntamos ¿qué es el arte?, se refieren más que nada a la pintura y el ballet. Acá se encuentran con un concepto más amplio".

Paula Caballero afirma que para ellos ha sido un aprendizaje abrir sus puertas a los adultos mayores. "Nos dimos cuenta que con ellos los tiempos son más lentos, que no podemos trabajar de la misma forma que con otros grupos y fue necesario incorporar otros elementos en sus visitas, considerando su edad y condición física".

Proyecto educativo

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El MAVI, es un museo que pertenece a la Fundación Cultural Plaza Mulato Gil de Castro, creada por Manuel Santa Cruz y Hugo Yaconi, quien falleció la semana pasada.

Amigos y socios de toda una vida juntos crearon el Museo Arqueológico de Santiago y en el 2001 el Museo de Artes Visuales como una manera de apoyar el arte y a la creación de artistas nacionales y de compartir con la comunidad sus colecciones privadas, unas de las más importantes de arte contemporáneo del país. El trabajo que ha desarrollado el MAVI para ser un espacio abierto a los distintos públicos ha sido valorado a nivel nacional e internacional también. Este año fue reconocido con mención de honor en el 7º Premio de Educación y Museos de Ibermuseos.

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