Viernes 24 de Febrero de 2017

Miriam Heard, cineasta y actriz:

“No pertenezco a ningún lugar”

Ha trabajado con Raúl Ruiz y Valeria Sarmiento, quien además es su madrina de matrimonio. Aquí la historia de esta "gringa" que creció en Abu Dabi y vive en el Parque Forestal con su marido, el filósofo Andrés Claro.

Por Ximena Urrejola B.

En Alemania muchas cosas me irritan; en Inglaterra me siento tan poco inglesa; aquí no me siento chilena. Tampoco podría vivir en Abu Dabi".

Miriam Heard, 38 años, actriz y cineasta, mitad alemana y mitad inglesa, nació en Gales, Reino Unido, pero creció en Abu Dabi, la capital y segunda ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos. Inusual combinación para una mujer que hoy pasa la mitad del año en su departamento en el Parque Forestal, donde vive con su marido, el filósofo Andrés Claro, y su hija Ana, de dos años, y la otra mitad, en otro departamento que tienen en París. Sobre todo si se piensa que su infancia la pasó entre las playas y el desierto de un pequeño pueblo del Golfo Pérsico, que hoy está convertida en una de las ciudades más ricas del orbe, con el 9% de las reservas de petróleo del mundo, y en un estratégico punto geopolítico entre Medio Oriente y Occidente.

Toda esta historia comienza con sus padres. Frauke Bey escapó desde la Alemania comunista después de la Segunda Guerra Mundial. Se estableció en Heidelberg y desde ahí se fue a estudiar a Inglaterra. Estaba en un hotel trabajando de mucama cuando conoció a quien sería su marido, David Heard, ingeniero. Al poco tiempo, lo acompañó a instalarse en Abu Dabi, donde él se dedicó a descubrir y luego a trabajar en los mayores yacimientos de petróleo del Medio Oriente.

Doctora en Historia y Ciencia Política, Frauke Bey se inventó su propio trabajo en Abu Dabi, un pueblo donde a mediados de los 60 no había más que unas cuantas casas, caminos de tierra, y la construcción más grande y punto de referencia del lugar era la oficina de su marido, en un edificio de 12 pisos. Ya conocida como Frauke Heard Bey, en 1969 creó el Centro de Documentación e Investigación de Abu Dabi, y junto a su equipo fue capaz de crear los Archivos Nacionales de un país que recién nacía, reuniendo durante muchos años la colección más completa de documentos sobre el origen y la historia del Golfo y la Península Arábiga.

Su madre y la corte del Sheik

Frauke Heard Bey fue la primera mujer en trabajar en Abu Dabi, y la importancia de su labor le abrió las puertas de la corte del Sheik. "Ella es muy respetada, por lo que ha hecho por el país, reconstruyó su historia en libros que han sido distribuidos por todo el mundo occidental. Es una de las únicas mujeres que recibe el Sheik en Ramadam, ni las mujeres de los embajadores lo pueden hacer". En tanto, su padre, ya retirado de la industria petrolera, está escribiendo un libro sobre la geopolítica de esa industria.

"Nuestra vida era preciosa, muy inocente. Íbamos a la playa todas las tardes, al desierto de camping, a las montañas, descubríamos lugares; teníamos una vida maravillosa al aire libre. Era una época en que las mujeres no andaban tan tapadas como ahora. Recuerdo a mis padres haciendo esquí acuático con sus amigos locales", relata Miriam.

A pesar del amor por su "tierra natal", y de que sus padres y dos hermanos siguen viviendo ahí, Miriam Heard nunca se proyectó en Abu Dabi. Estudió Letras en Oxford; Teatro en The Royal Academy of Dramatic Art, en Londres, y terminó en el Conservatorio Nacional de Artes Dramáticas de París con una beca de actuación. "Cuando estoy en Alemania, hay muchas cosas que me irritan de los alemanes; cuando estoy en Inglaterra me siento tan poco inglesa; cuando estoy en Francia me siento tan poco francesa y cuando estoy aquí no me siento chilena. Tampoco podría vivir en Abu Dabi".

—¿Cuándo te sientes en casa?

—Cuando monto en bicicleta en París, cuando camino por Providencia. Cuando estoy en Gales, donde nací, donde tenemos una casa de verano. Pero no pertenezco a ningún lugar.

A su marido lo conoció en Oxford, cuando tenía 21 años y él, diez más. Él estaba haciendo un doctorado en Letras; ella, un pre doctorado. Vino a Chile por primera vez en agosto de 2000, sin hablar una gota de español. Llevan juntos 17 años. Casados, siete. "Tuve mucha suerte porque la familia chilena de Andrés —hermano de Juan Claro, empresario y presidente del Directorio de Embotelladora Andina, y nieto del ex Presidente Gabriel González Videla— me recibió muy bien. No hablaba una palabra en español, nunca había estado en América Latina, y ellos hicieron un esfuerzo muy grande para entenderme". Su gran aliado en esos años fue su suegro José Claro, democratacristiano y ex ministro de Frei Ruiz-Tagle, con quien tenía largas conversaciones con las que se fue interesando por la historia de Chile.

Otra de sus grandes amigas es Valeria Sarmiento, la mujer del fallecido cineasta chileno radicado en Francia, Raúl Ruiz. "Andrés conoció a Raúl en 1996 en París. Nació una muy linda relación, no de iguales, porque la vida, la experiencia y la sabiduría eran diferentes. Pero hablaban en el mismo idioma, y tenían largas conversaciones".

En París almorzaban todos los domingos, pasaban la Navidad juntos como familia. "Almuerzos que se transformaban en comidas, que terminaban a la una de la mañana. Para Andrés era su familia sustituta y para mí también que tengo a los míos tan lejos". En esos días lluviosos, Raúl Ruiz desplegaba sus dotes de cocinero, y se fue gestando la alianza de amistad y trabajo entre Miriam, él y Valeria, quien además fue su madrina de matrimonio.

Ruiz le dio un pequeño papel en "Klimt" (2006) y otro en "La casa Nucingen" (2008) que filmó en Chile con importantes actores franceses. Pero ha sido de la mano de Valeria Sarmiento con la que Miriam Heard ha ido encontrando su propio camino. "Ella me ha apoyado en mi cambio de rumbo hacia la realización. A Valeria le puedo preguntar lo que quiera sobre cine, cosas técnicas incluso".

Con Sarmiento hizo "María Graham" (2014), donde interpretó el papel de María, además de escribir el guión. "Esos meses de filmación en un galpón infesto en Cerrillos fueron los más felices de mi vida. Hacía un calor de locos, pero era un equipo fabuloso y un ambiente mágico", dice.

Tiempo de escribir y dirigir

Pero ya no se considera actriz. "Si se presenta algo muy interesante lo haría, pero hoy estoy escribiendo y dirigiendo". Su primer largometraje, "Tierra Yerma" (2016), se ha presentado en festivales internacionales en India, Bangkok, Hanoi y Kazajistán, y estará en el próximo Femcine 2017 en Santiago. Filmada en Chile con actores chilenos como Erto Pantoja, Julio Milostich y Heidrun Breier, trata de dos hermanos que trabajaron de mercenarios en Irak y que vuelven a Chile con sus vidas trastocadas. Esta historia que la vincula con su tierra de origen —el mundo árabe y del petróleo— es un orgullo para Miriam. No se detiene aquí. Su segundo largometraje está en proceso de escritura, con un guión que está trabajando sola; será una producción chileno-alemana.

La cinta sobre Jemmy Button

Tiene otro proyecto con Valeria Sarmiento: una película sobre Jeremy Button, uno de los tres nativos fueguinos de la etnia Yagán que fueron llevados a Inglaterra en 1830 a bordo del Beagle, lo educaron como un caballero durante tres meses y fue presentado en la corte de St. James al rey Guillermo IV. Es la adaptación de "Tierra del Fuego", obra de teatro de Gastón Salvatore —escritor alemán de origen chileno— que tuvo mucho éxito en países como Austria y Alemania. "Con Valeria nos acercamos al escritor, quien falleció el año pasado y nos cedió los derechos", cuenta. Y añade: "Me interesa mucho este personaje que prácticamente fue raptado y llevado a Europa. Cuando lo trajeron de vuelta, en ese viaje además de Fitz Roy, que era el capitán del Beagle, venía Charles Darwin, antes de escribir su libro "El Origen de las Especies", y se produce un triángulo muy interesante porque Darwin era creyente y en ese momento de su vida está en camino de cuestionar su religión y poner en pie su teoría de la evolución. Fue una bomba para la época". Miriam Heard se emociona cuando habla de esta historia: "El libro de Darwin detona todo y nos deja entrando en la edad moderna. Por eso para mí es un momento clave en la historia del mundo".

—Tu vida ha sido un constante viaje, tanto geográficamente como en las películas en las que trabajas.

—Es verdad, no lo había visto así. Pero es la vida que me tocó. Uno no piensa mucho en esas cosas. Tú me preguntabas dónde me siento en casa. Te puedo decir que soy feliz en todas partes. Pero si me siento algo, es Europea.

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