Miércoles 11 de Enero de 2017

Dulce y melancólico

Por Andrés Nazarala R. @andresnazarala

"CAFÉ SOCIETY"

Reparto: Jesse Eisenberg, Steve Carell, Kristen Stewart.

Dirección: Woody Allen.

EE.UU., 2016.

Duración: 1 hora 36 minutos.

Regular.

Probablemente hasta que muera seguiremos atacando la prolífica intrascendencia del último Woody Allen, comparando sus últimas entregas con las que nos cautivaron en el pasado, contrastando la originalidad de antaño con el formulismo de hoy. Porque lo peor del neoyorquino no es una compulsión por filmar (pensemos en los productivos Raúl Ruiz o Raúl Perrone), sino que su apego inalterable a modelos que lo tienen trabajando en piloto automático, sin riesgos ni nuevas exploraciones, sin entusiasmo ni corazón.

Con todo, vale decir que "Café Society" tiene más frescura que su apuesta anterior ("Un hombre irracional"). Allen regresa a la figura del joven idealista (Jesse Eisenberg) que se abre espacio en un mundo competitivo: el Hollywood de los años 30. Y, por supuesto, vuelve a instalar a una femme fatale que lo conducirá hacia el abismo (Kristen Stewart), en este caso por la relación secreta que ella mantiene con el tío del protagonista: un poderoso agente de la industria del cine (Steve Carell).

Si un problema común del Allen reciente ha sido la rigidez con la que construye sus historias, ahora parece más suelto. Abandona el ensayo moral que ha explotado en los últimos años y reduce los énfasis sobre el ascenso social para construir un relato más orgánico en el que las dinámicas fluyen como en la vida misma.

En este aflojamiento —y ampliación de mundo— deja que la historia central conviva con narraciones laterales que revelan otra de sus debilidades: lo caricaturesco que funcionan los personajes secundarios en sus películas; en este caso, y en particular, el hermano mafioso y un cuñado comunista.

La inclusión de estos estereotipos responde al gusto por el retrato de época, aquí en beneficio de una explotación de la nostalgia que marca otro de los cometidos habituales del cineasta.

Lo que Woody sí sabe hacer bien es elegir a sus actores principales. En "Café Society" son ellos los que contrarrestan la mediocridad de la apuesta. Especialmente una radiante Kristen Stewart que, afortunadamente, pudo fugarse de esa cárcel llamada "Crepúsculo".

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