Jueves 1 de Octubre de 2015

Ministro tiene política de puertas abiertas

Valdés se convierte en eje de estrategia ordenadora de Bachelet

Presidenta valora que no tenga "agenda propia", su claridad y consistencia en el discurso.

Por Vanessa Azócar y Pablo Tapia C.

Un asesor presidencial cree que el ministro fue hábil al entender tempranamente que la dupla con Burgos era un arma de doble filo.

La forma en que el Presupuesto del próximo año se ha empezado a discutir es una evidencia de que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, se ha ido transformando —de manera sorpresiva— en una pieza clave de la estrategia ordenadora de Michelle Bachelet.

A casi 5 meses de haberse llegado al cargo, tras la salida de su antecesor Alberto Arenas, los anuncios que hizo anoche la Mandataria reflejan esa sintonía. El discurso estuvo marcado por la mano austera de Valdés, el mismo que por decisión propia no dudó en remover a quien lo reemplazó como presidente del BancoEstado, Guillermo Larraín, por acordar un millonario bono por término de conflicto con los empleados de la institución. "En estos tiempos es muy importante mantener señales claras en cuanto a la austeridad", dijo entremedio de las explicaciones que dio por la "renuncia" de Larraín.

El episodio fue una clara muestra del poder que ha ganado Valdés. Aunque a Larraín lo nombró la Presidenta, fue el ministro quien por decisión propia "acordó" la salida del ex ejecutivo.

Hay al menos tres factores que explican por qué Valdés ha llegado a ganarse la difícil confianza de la Mandataria.

l Su valoración de lo político

Parlamentarios de todos los sectores y ministros que trabajan con él dicen que tiene la capacidad de valorar la complejidad política de los temas técnicos.

Y que a eso se suma la habilidad didáctica que ha tenido para explicar sus posiciones y diagnósticos económicos. Recién aterrizado en su puesto, explicó pedagógicamente a la Presidenta y al resto del comité político la crisis china y dio esbozos de lo que venía del Presupuesto, siempre con un acotado Power Point.

l Su accesibilidad

Rodrigo Valdés tiene política de puertas abiertas con el resto del gabinete y con personajes clave del Parlamento.

Casi todos los jueves a,las 8 de la mañana toma desayuno con los ministros de Economía, Trabajo, Minería, Obras Públicas, Transportes, Medio Ambiente, Energía y Agricultura en el llamado Comité de Ministros del área Económica. Nada muy distinto de lo que ocurría antes, salvo por un detalle: ministros que han participado de esas reuniones valoran la "agenda abierta" de las citas, que puede ir desde las últimas cifras de la macroeconomía hasta los vericuetos del caso Caval, por ejemplo. "Ha transformado ese espacio no sólo en una instancia de trabajo, sino de conversación suelta de temas que preocupan a todos", cuenta un ministro. Con tono asertivo pero no impositivo, más horizontal, "sin tratar de demostrar quien manda", Valdés aterriza los temas que se tratan en el comité político los días lunes.

Con Nicolás Eyzaguirre hay un apoyo técnico, pero una relación más compleja. El ministro Segpres tiene una relación de mucha cercanía con la Presidenta, pero viene "magullado" tras su paso por Educación. En los últimos proyectos emblemáticos, además, ha hecho alianza con la ministra Ximena Rincón la reforma laboral.

l Consistencia en el discurso

El ministro impuso desde el principio de su gestión un estilo y un discurso consistente de austeridad, que no ha variado, y quedó patente en las cifras que la Presidente dio a conocer en su discurso de anoche.

Un ministro que habla regularmente con él asegura que Valdés mantiene el mismo discurso en los diagnósticos privados, que el que hace en público.

Sintonía en Nueva York

Su sintonía con Bachelet quedó en evidencia durante el reciente viaje presidencial a Nueva York. Fue el ministro que más habló con la Mandataria durante los cinco días que ella estuvo fuera. Juntos afinaron el discurso que ella leyó anoche, revisaron las glosas y comentaron los énfasis.

Un asesor de la Presidenta asegura que ella se ha sorprendido muy positivamente con Valdés. Pero "sobre todo valora que no tenga agenda propia". Además de hablar con frecuencia por teléfono, es habitual que suba hasta el segundo piso para verla.

Hay temas, eso sí, en los que no han coincidido. Bachelet era partidaria de precisar anoche la fórmula para la gratuidad en educación superior el 2016, y Valdés prefiere estudiar más profundamente el tema para no cometer errores.

Otro asesor presidencial sostiene que Valdés fue hábil al entender tempranamente que la dupla con el ministro del Interior, Jorge Burgos, era un arma de doble filo, por las señales de autonomía que el primero ha dado. Y por eso privilegió enviar las señales hacia la Presidencia. "Todos lo daban por novato y resultó ser el más político y hábil del comité político", dice un senador PS.

Ahora, todo ello no asegura que la tramitación del Presupuesto, que comienza ahora, sea fácil para el ministro.

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Política

Hasta muy tarde

Con ministros en vísperas del 18

Una muestra de la disposición a las "puertas abiertas" del jefe de Hacienda ocurrió en la tarde del jueves 17 de septiembre pasado.

Mientras Santiago se vaciaba por la víspera de las Fiestas Patrias y en la Plaza de la Constitución ya penaban las ánimas, Rodrigo Valdés se dedicó a recibir a una serie de ministros para conversar uno a uno con ellos. Los diálogos se habrían centrado en la discusión sobre los presupuestos de cada cartera. La maratónica jornada partió a las 8 de la mañana con el ministro de Energía, Máximo Pacheco. Luego, desfilaron entre otros los titulares de Transportes y Telecomunicaciones, Educación y Desarrollo Social. Y todo concluyó pasadas las 9 de la noche.

Según un asesor que conoce Hacienda, esa accesibilidad de los ministros al jefe de las finanzas no se había visto antes. De hecho, en los tiempos de Andrés Velasco el ministro de Hacienda era visto como un primus inter pares (el primero entre los iguales), algo parecido a lo que pasó con Alberto Arenas.

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