Lunes 13 de Julio de 2015

Economía

¿Cómo explicamos que en Chile, cuando se miran los indicadores de productividad laboral, estemos a la mitad de países comparables?"

Aunque reconoce que el clima en el país está revuelto, el presidente de Telefonica Chile, Claudio Muñoz, cree que el momento responde sólo a un tema coyuntural y que Chile va a retomar el camino al desarrollo.

Por esta razón, a pesar de que la inversión interna ha caído en el país y que prima la desconfianza empresarial debido a la ola de reformas impulsadas por el gobierno, la compañía que representa no tiene contemplado hacer recortes sino que por el contrario, mantendrán las inyecciones de capital de US$ 700 millones anuales, con el fin de profundizar la implementación de redes.

"Nuestra visión es que aquí hay una oportunidad país y nosotros tenemos que seguir aportando a esa realidad", afirma.

De hecho, en el marco del encuentro anual de Telefonica con la prensa, realizado en San Pedro de Atacama, expuso un claro planteamiento respecto de la necesidad de generar un "nuevo trato" que consista en potenciar la colaboración público privada, muy en la línea de lo planteado por la presidenta Michelle Bachelet el viernes, en lo que se llamó el lanzamiento del segundo tiempo del gobierno. "Los ministerios ayudan, pero eso pasa si es que el músculo productivo (el sector privado) también trabaja", afirmó.

De todas maneras, también hizo un llamado a la autoridad a asegurar la estabilidad regulatoria para realizar las inversiones, ya que según explicó, los retornos en el sector sólo se ven después de ocho años de inyectar el capital.

— Usted plantea que su compañía seguirá con fuertes inversiones, ¿cómo se logra esto en un clima revuelto?

— Hay que distinguir la coyuntura de lo permanente. Chile se va a desarrollar. Esta revolución tecnológica va a ser una palanca importante de desarrollo. Esto está sucediendo en otras partes del mundo y en Chile, y por lo tanto vamos a seguir invirtiendo en desarrollar esta infraestructura porque tenemos la confianza de que los chilenos no vamos a dejar pasar esta oportunidad de sumar a nuestro desarrollo este cambio tecnológico.

"Todos al debe"

— ¿Qué le parecen aquellas voces que dicen que con diálogo, en dos meses vuelve la inversión interna al país? ¿Es desconfianza, chantaje?

— Llevo 27 años trabajando en la empresa privada. Mi experiencia es trabajar en un sector que no tenía teléfonos y hoy día podemos decir con mucho orgullo que todos los habitantes de nuestro país tienen acceso a un teléfono celular y que Chile tiene la segunda red 4G más rápida del mundo, después de Singapur. Con esto quiero decir que esto no se resuelve con declaraciones rimbombantes o con slogans, esto se resuelve con trabajo. Significa que el mundo privado, el sector público, la academia, la sociedad civil, en fin, nos tenemos que poner a trabajar, tenemos que ejecutar, poner las prioridades claras. Y aquí me parece que está el desafío.

¿Están al debe?

— Todos estamos al debe, todos. Ahí me pregunto, ¿quién está trabajando y resolviendo los problemas que todos sabemos que existen en Chile? No necesitamos hacer grandes diagnósticos, lo sabemos. Pero aquí lo que me parece es que está la habilidad, ésta es la magia del desarrollo de los países, y por eso es que nosotros estamos planteando como desafío poner una nueva visión. Nosotros hablamos de "un nuevo trato", donde juntemos todas las capacidades: el sector privado, el sector público, la academia, todos quienes queremos aportar en esto, y pongámonos a trabajar. Eso es lo que desarrolla países y resuelve los problemas.

— ¿Faltan más mangas arriba de parte del empresariado?

— Creo que aquí hay un cambio generacional. Hay sectores que no hablan mucho e invierten, y otros que siguen en la queja y en el esquema de hacer una declaración rimbombante.

En Telefonica trabajamos, desarrollamos nuestro quehacer, hacemos inversiones, lanzamos productos, hacemos investigación y desarrollo, porque queremos que a Chile le vaya bien. En ninguno de los países en los que participamos pasa que nos vaya bien si al país le va mal, eso no existe.

Reforma laboral:

"falta lo másimportante"

— ¿Cómo les afecta a ustedes como compañía y al sector la reforma laboral que hoy se discute en el Congreso?

— La preocupación más de fondo en esto no tiene que ver con lo que se está discutiendo ahora. Somos una compañía que efectivamente tiene una cantidad importante de empleados (unos 5.000) y la verdad es que venimos hace muchos años trabajando con un nivel de sindicalización alto. La compañía tiene hoy una sindicalización superior al 70%, tenemos 24 sindicatos y creemos tener un modelo de relaciones laborales que nos permite avanzar con diálogo y con acuerdos. ¿Qué es lo que nos preocupa? Nos preocupa justamente la dimensión productividad: cómo explicamos que en Chile, cuando se miran los indicadores de productividad laboral, estemos a la mitad de países comparables con Chile.

— Pero la ley es de sindicatos y el gobierno fue bien claro al respecto...

— Estamos en una discusión de ley que es una arista del mundo laboral. Podemos tener comentarios que pueden mejorar esa discusión, pero honestamente no es la discusión relevante. La discusión relevante tiene que ver con cómo los países logran que las personas, el capital humano, se desarrollen y a partir de eso desarrollen los salarios, pero de una manera sostenible.

— ¿Quedará al debe esta ley?

— Creo que le falta lo más importante, absolutamente. ¿Cuándo vamos a discutir lo realmente relevante para el desarrollo del país?, que tiene que ver con productividad laboral, con formación de personas y capital humano. Eso es lo que desarrolla a los países y si eso no está, eso sí me preocupa.

Reclamos por calidad de servicio:

"Nos hemos puesto más exigentes"

Con consumidores más empoderados y una penetración de la industria del 100%, uno de los temas que deben enfrentar las compañías de servicios son los reclamos, que en el sector se concentran en el ítem "incumplimiento del contrato". Frente a esta realidad, Muñoz explica que "en los '90 los teléfonos eran escasos, los tenían muy pocas personas y en Chile decíamos que los teléfonos se conseguían, ni siquiera se compraban. Estamos hoy en 2015 y cuesta encontrar algo más democrático que un celular. Todos los habitantes de Chile tienen o pueden tener acceso a un teléfono celular. De hecho, hoy día Chile tiene más celulares que habitantes".

Agrega que "las telecomunicaciones objetivamente han mejorado en calidad de prestación, ha habido una evolución en la mejora al servicio, pero los chilenos nos hemos puesto más exigentes. Lo único que nosotros podemos responder es que tenemos que trabajar más. Vamos en una línea de mejora y afortunadamente en Chile las regulaciones han buscado justamente la competencia, que los clientes tengan opciones y puedan decidir. Estamos optimistas y estamos viendo una transformación positiva".

Inversión en infraestructura:

"Cerrar la brecha"

Una fuerte crítica respecto de la falta de una definición de política pública concreta en materia digital realizó Muñoz en su exposición. "Nuestro país lleva cuatro agendas digitales en 11 años…y ahora va por la quinta", dijo.

Por esta razón, hizo un llamado a "dejar las agendas" y tener una visión distinta para el desarrollo de las telecomunicaciones —que incluya capacitación de personas en la materia — ya que considera clave que Chile cierre las brechas, se suba a a la revolución digital y realice más inversión en Investigación y Desarrollo (I+D). En la actualidad el país sólo invierte el 0,4% de su PIB en este ítem, incluso por debajo de Brasil.

"Cuesta encontrar arquitectos de datos en Chile", criticó aludiendo a la falta de especialistas en procesos necesarios para, por ejemplo, transmitir los datos del telescopio ALMA —conectado a través de fibra óptica por su compañía—, fundamental para la astronomía mundial. Por ello, argumentó que hoy es cuando Chile debe hacer una transición "desde el entretenimiento hacia la productividad", ya que hasta el momento se asocia más el uso de internet con la entretención que con una herramienta de desarrollo. "El mayor riesgo económico de un país no es la contracción, sino la falta de audacia para realizar los cambios que se requieren en el momento preciso".

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