Martes 2 de Junio de 2015

Poco tiempo para que se perciba cambio

Gabinete: Analistas advierten que deben empoderarse y remarcan desafíos

Destacan que alza de ministro del Interior, Jorge Burgos, evidencia debilidad de equipo anterior liderado por Rodrigo Peñailillo.

Por Sebastián Minay y Mario Contreras

Poco tiempo para posicionarse y revertir la mala evaluación del equipo anterior —la encuesta comenzó a medirse al día siguiente de la ceremonia de juramento—, la sensación de que además se requería un cambio mayor, pero también desafíos claros para el nuevo gabinete son algunos de los puntos que hacen notar los analistas consultados por La Segunda: Patricio Navia, el cientista político Alejandro Olivares (Universidad de Chile), el académico Claudio Fuentes (Universidad Diego Portales) y el propio director de Adimark, Roberto Méndez.

Navia estima que el hecho que sólo suba el ministro Jorge Burgos en el nuevo gabinete se debe a que "la gente recién conoce a los nuevos secretarios de Estado y porque además la gente percibe que, pese al cambio de ministros el gobierno sigue atrapado en el hoyo de los escándalos. El gobierno hizo el cambio de gabinete y los nuevos ministros entraron al mismo hoyo en que estaban los anteriores. No hay cambio, y eso la gente lo entiende".

A su vez, Olivares subraya que "Peñailillo estaba muy cuestionado... el que siguiera en su puesto era un problema para el gobierno y para él. Burgos es un político de larga tradición que ha estado presente en diversos cargos, que posee capacidad de empatía, y que tiene las líneas abiertas, a diferencia de Peñailillo".

Pero también sostiene que "todos esperaban un cambio en Interior por eso Burgos es el que más sube. Además, hubo semblanzas de él como un negociador , hombre de consensos, y esos fueron elementos positivos que han sido útiles para su conocimiento y aprobación".

Y añade que "independiente de los nombres de quienes llegan al gabinete, hay un descrédito generalizado sobre la clase dirigente, hecho que es difícil de revertir en poco tiempo".

Además, dice, "no se sabe aún la dirección en que va el gabinete que lleva poco tiempo en su puesto. Mientras no tomen sus propias cartas de navegación, sus propios rumbos será difícil otra percepción".

"La gente quería más"

"Fue bien recibido, pero da la impresión de que la gente quería más, que querían uno más profundo", hace notar Méndez, aunque también advierte que "es un poco prematuro evaluarlo a tres semanas", y que con "una figura como Rodrigo Valdés, que no tenía historia política, es quizás demasiado pedir" que destacara.

Lo crucial ahora, dice, es que "este gabinete se despliegue y se empodere", porque "hay una gran misión, lograr que esto funcione como lo que debe ser: una protección o blindaje para la Presidenta, que hoy se ve sin protección". De lo contrario, advierte, puede generarse "un daño grave".

Méndez es categórico en que "si esto no ha ocurrido en los próximos 30 días, sería un grave error", y que empoderar al gabinete "es una responsabilidad compartida" entre "la Presidenta, que lo nombró pero aún no está claro qué mandato le da, si recuperar las confianzas o sacar adelante el programa" y el mismo equipo ministerial "que tiene que tomar la iniciativa".

Fuentes, por su parte, cree que hay que darle un mes más para evaluar bien la percepción pública, aunque ve que ésta capta un cambio en las figuras políticas "y no tanto en las sectoriales". Y advierte que hay "una combinación de expectativas que aúno se cumplen".

"Este gabinete es menos cercano a la Presidenta, y eso lo puede favorecer, dependiendo cómo actúen los ministros", añade, pero es tajante en que se medirán resultados: "Este año tiene que haber reforma a la educación superior y reforma laboral".

Expectativas similares al equipo anterior

61%: Cambio de ministros es insuficiente

La encuesta revela que un 48% aprueba el nuevo gabinete presidencial, mientras que un 33% lo desaprueba. Sin embargo, un 61% estima que los cambios que realizó la Presidenta en su equipo son insuficientes y un 29% piensa que son suficientes.

Luego, el sondeo registra que las expectativas que provoca el nuevo gabinete no son muy distintas a las que generaba el anterior equipo. Un 41% dice que éste está igual de capacitado que el anterior gabinete para favorecer la transparencia y credibilidad, un 33% piensa que está mejor capacitado, y un 16% considera que peor capacitado para esa misión.

Luego, un 45% piensa que está igual de capacitado que el anterior equipo para llevar adelante el programa de gobierno, un 32% considera que está mejor capacitado, y un 15% sostiene que está peor capacitado.

En cuanto al impulso al crecimiento económico, el 46% cree que está igual de capacitado, y el 31% piensa que esté equipo está mejor capacitado que el anterior para esa tarea. Un 14% piensa que es peor. Algo similar ocurre con la capacidad de relacionarse con la oposición. Un 48% piensa que es igual al gabinete al interior en este ítem, mientras que un 27% cree que es más capaz para ello. Un 16%, en tanto, cree que está peor capacitado para relacionarse con la derecha.

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