Viernes 6 de Febrero de 2015

Los Pizarro-Pacheco Vínculos familiares en La Moneda

El senador propuso nombres para integrar el Gobierno, como Ricardo Cifuentes, y también "rayó la cancha" en temas programáticos como el aborto.

Pizarro jugó un papel central en el acuerdo por la reforma tributaria. La "verdadera cocina" fue con él, Arenas y Peñailillo, dicen.

El senador Jorge Pizarro Soto es el candidato más seguro para suceder a Ignacio Walker en la presidencia de la DC. Pese a que esta semana no prosperaron las conversaciones para un consenso en torno suyo, lo más probable es que en marzo próximo llegue por primera vez al timón DC, premunido de un "arma" especial: su cercanía con la Presidenta Michelle Bachelet.

Una característica que marca a su favor para una militancia que añora línea directa con La Moneda e influencia real en el Gobierno. Pero que también puede ser usada en su contra ante el temor de que sea "obsecuente" con el bacheletismo.

"Acá no hay que equivocarse: para el Gobierno será más complejo entenderse con Pizarro que con Walker", le han escuchado decir al senador sobre el tema.

Ha sido tajante en señalar que él defenderá la postura del partido y que en eso "no se pierde", aunque le signifique costos con el Gobierno. Y que la diferencia con Walker es que este siempre marcaba "matices" con La Moneda, mientras que él —frontal como es— pretende derechamente decir lo que le gusta... y lo que no.

En la génesis de la

Nueva Mayoría

Desde su cargo de presidente del Senado, en 2013, Pizarro comenzó a transformarse en una pieza clave entre quienes preparaban la plataforma para la campaña de Bachelet. Allí comenzó a articular a la entonces oposición en un grupo donde se sentarían las bases de la Nueva Mayoría, que incorporó a la Izquierda Ciudadana y al PC, colectividad que históricamente ha tenido profundas diferencias con la DC.

Así, el senador se convirtió en el "nexo" con dos figuras claves para Bachelet, Rodrigo Peñailillo y Alberto Arenas, rol que le acomodaba porque era funcional a los intereses decé en cuanto potenciaba la influencia del partido y ayudaba a ordenar las filas de la ex Concertación que atravesaba un mal momento tras la derrota de Eduardo Frei frente a Sebastián Piñera en 2009.

En tanto, para el núcleo duro de la hoy Presidenta, Pizarro resultó ser el mejor aliado. Con él se articularon y ordenaron las bancadas de diputados y senadores de la ex Concertación, y también se elaboraron las minutas con que le "pegaron" a la administración de Piñera. Se hizo frecuente que cada lunes Peñailillo y Arenas acudieran a la oficina de la presidencia del Senado en Santiago para elaborar minutas con los temas que la entonces oposición buscaba para marcar la agenda de la semana.

Por eso para el oficialismo no es una sorpresa la buena llegada que Pizarro tiene con los actuales ministros del Interior y de Hacienda. Tampoco es un secreto que cuenta con la simpatía de la Presidenta, relación que él cuida celosamente y de la cual no habla ni con sus más estrechos colaboradores.

Pizarristas en el Gobierno

El senador por la IV Región también jugó un rol decisivo en la incorporación del partido a La Moneda. A solicitud de Ignacio Walker, participó en la elaboración de una lista con nombres para ministros y subsecretarios y en la posterior reunión donde ambos le entregaron la propuesta democratacristiana a Bachelet.

A su influencia se debe la llegada al Gobierno de figuras como Ricardo Cifuentes en la Subsecretaría de Desarrollo Regional; de Claudio Ternicier como subsecretario de Agricultura; de Felipe Céspedes como ministro de Economía; de Marcela Labraña como directora del Servicio Nacional de Menores y de Luis Acevedo como director de la Dirección General de Crédito Prendario.

Tema aparte es el de su hijo, Jorge Pizarro Cristi, quien vivió en Nueva York junto a su señora Paula Pacheco (ver recuadro), época en la que coincidieron con Bachelet cuando era directora de ONU-Mujeres y forjaron una relación de confianza y amistad. Pizarro hijo es hoy Vicepresidente Ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras.

Su propia cocina

En el programa bacheletista, su influencia tampoco fue menor. Aunque Víctor Maldonado fue quien oficialmente "fichó" a los DC que ayudaron en los contenidos, Pizarro trabajó codo a codo con él y el abogado Patricio Zapata.

Durante la redacción del programa de gobierno, el senador "rayó la cancha" en temas sensibles como el aborto. Fue en ese debate donde el senador DC dejó claro que respaldaría su despenalización si el Gobierno enviaba una moción presidencial que incluyera sólo tres causales: riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación. Dijo que "hasta ahí llegaba la decé" y hoy, cuando el Gobierno ya anunció su proyecto, cree que se cumplió con lo acordado.

Ello, ante una Bachelet que —temía la DC— quería avanzar en el aborto como un derecho más amplio de la mujer.

Con esa misma franqueza el senador ha enfrentado otros proyectos emblemáticos. Junto a los otros senadores DC impulsaron los cambios a la reforma tributaria, acordados con los antiguos aliados de Pizarro: Peñailillo y Arenas. "La cocina estuvo ahí, no en la casa de Zaldívar", asegura un dirigente oficialista.

Dicha estrategia la replicó en la negociación de la reforma educacional. Después de que los senadores y diputados decé acordaron un documento sobre el tema, se sentaron a conversar con sus aliados y con el Gobierno, donde las gestiones de Peñailillo resultaron fundamentales para la aprobación del proyecto.

El plan 2015-2016

Pizarro además se ha autoimpuesto dos desafíos: modernizar la DC para que lidere los cambios transformadores del país y fortalecer la orgánica partidaria.

Para el senador resulta primordial que el PDC lidere el debate de la reforma laboral en el Congreso —proyecto que, dice, los interpreta plenamente porque fortalece a los sindicatos— y separe "aguas" con la Iglesia en los temas valóricos, porque está convencido que hoy no representan al nuevo Chile.

Además, ha dicho que pondrá un fuerte acento en promover una "buena política", en el sentido de establecer códigos éticos de conducta para los militantes.

Ha señalado que sólo si la decé da este giro tendrá alguna oportunidad para las presidenciales del 2017... escenario donde él, hasta ahora, no tiene agenda propia.

Los Pizarro-Pacheco

Vínculos familiares en La Moneda

El senador no sólo tiene fuertes lazos políticos con el Gobierno; parte de su familia también está ocupando cargos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet.

Pizarro es consuegro del ministro de Energía Máximo Pacheco por partida doble: su hijo Jorge Pizarro Cristi (vicepresidente del Comité de Inversiones Extranjeras) está casado con Paula Pacheco (jefa de gabinete del subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy).

En tanto, su hijo Sebastián (periodista) está casado con Catalina Pacheco. Ambos viven en Antofagasta.

Como es su costumbre, Máximo Pacheco invitó este verano a su esposa y a sus cuatro hijas a vacacionar.

Y como con los años sumó a sus yernos y nietos, hoy los dos matrimonios Pizarro-Pacheco están de vacaciones con el ministro, en Playa del Carmen, México.

En el bacheletismo

Su influencia y lazos políticos

En 2013, en lo que fuera el comando de la entonces candidata Michelle Bachelet, en calle Italia, todas las semanas se reunía en reserva un selecto grupo para definir la estrategia político-programática de una campaña que se sabía ganadora. Lo encabezaba quien sería después ministro del Interior de la Presidenta, Rodrigo Peñailillo. También iba el futuro jefe de Hacienda, Alberto Arenas. Y estaban representados no sólo la oficialidad de los partidos, sino también el "otro poder": el socialista Mahmud Aleuy, hoy subsecretario del Interior; y el senador y líder del PPD, Guido Girardi.

Jorge Pizarro, entonces presidente del Senado y hoy el candidato más fuerte para presidir la DC, era parte de ese comité. No tenía un cargo formal en la directiva —en ese rol iba el secretario nacional Víctor Maldonado—, pero tuvo voz y voto en lo que fue la génesis del segundo mandato de Bachelet.

Definiciones para La Moneda 2018

El frente "anti ME-O" y sus diálogos con los presidenciables DC

El tema presidencial no ha estado ajeno a las conversaciones de Pizarro para llegar a la conducción de la DC.

ME-O. Ha sido enfático en lo que se refiere al principal contendor que hoy tiene la Nueva Mayoría, Marco Enríquez-Ominami. El líder del PRO "no tiene espacio en la coalición ni menos en la decé", ha dicho.

El senador ha confidenciado a sus cercanos que está convencido de que ni el PPD ni el PS lo acogerán, porque ello implicaría ahogar liderazgos como Isabel Allende en el PS y Peñailillo o Lagos Weber en el PPD.

Velasco. También ha señalado en foros partidarios que una posible candidatura del líder de Fuerza Pública, Andrés Velasco, hoy no representa un problema para la DC porque estima que saldrá muy "magullado" del caso Penta y porque cree que la base democratacristiana ha resentido los intentos del ex ministro por "dividir" al partido, reclutando a figuras como Mariana Aylwin.

Ronda con candidatos DC. Pizarro ha sostenido varias conversaciones en las últimas semanas con Ignacio Walker y con el intendente de Santiago, Claudio Orrego, quienes aparecen como las cartas más seguras del partido para la presidencial de 2017. En ninguno de esos encuentros, Orrego ni Walker le han pedido "garantías" porque de hecho ninguno de los dos le ha explicitado que quiera ser candidato.

Postergar definición. Lo que sí ha estado presente en esos diálogos es que la próxima mesa se la jugará por tener un postulante DC pero no quieren adelantar para este año la designación, como lo había propuesto Gutenberg Martínez. Por el contrario, se concordó en que la mejor fecha es el 2016, pues de ese modo quien resulte ganador en una primaria interna podría apoyar a los decés que competirán en la elección municipal de ese año.

Por otro lado, Pizarro también se habría encargado de señalar en todos los ámbitos que no está en sus planes ser candidato.

VOLVER SIGUIENTE